Noticias y negocios del plástico en Internet

 


Para que exista un futuro sustentable...



Por: Glenn Wright
May 22, 2009

Para que exista un futuro sustentable… Hay que defender al envase de plástico

 


Los envases de plástico forman parte de la solución en el tema crucial de Sustentabilidad, Basura y Medio Ambiente. Este artículo es una propuesta de Dow Chemical para que las empresas de la cadena de valor de los envases puedan unirse y encuentren una fórmula que los haga 100% reciclables. El autor, además, quiere convencer a los consumidores de que ya dejen de creer que los envases de plástico son basura...

En efecto, muchos ven a los envases como basura, o peor, como un problema. En algunos casos, hay quien piensa que no hacen falta, pero si se dieran tiempo para una reflexión más seria, descubrirían lo equivocados que están. Los envases de plástico pueden ser, por mucho, parte de la solución de los muchos desafíos que ahora enfrenta la sociedad. El envasado debe ser visto como un reductor de basura, ya que, además de que contribuye a alargar la vida de anaquel de muchos alimentos, evita la pérdida de los productos por contaminación.

La empresa Dow Chemical, por ejemplo, desarrolla, sin sacrificar su resistencia, envases cada vez más delgados y ligeros que se traducen en ahorros.

Los jugadores en la industria del envase debemos trabajar juntos y mostrar los beneficios que acarrean los envases a lo largo de su ciclo de vida, es decir, desde su concepción hasta su reciclado e, inclusive, hasta la regeneración de energía a partir de desperdicios de envases usados, lo que podría matar dos pájaros de un tiro. De acuerdo con el ACC, American Chemistry Council (Consejo Americano de Química), el plástico genera dos veces más energía que el carbón: ¿Por qué, entonces, extraemos carbón para producir energía habiendo tanto plástico enterrado en los basureros? Aún se halla distante la meta de alcanzar el 100% de reciclado de los envases, pero Dow está invitando a los líderes del sector a unirse y vencer ese reto.

 


Ideas para mejorar la percepción de los envases

No es posible hacer un producto sustentable sin un envase bien diseñado. Un buen envase es el elemento clave de sustentabilidad para el desarrollo de un producto, y eso incluye la fabricación, la logística y el consumo.

Hay cuatro áreas donde los envases hacen la diferencia a lo largo de toda su cadena de valor: reducen los desechos sólidos, también el empleo de materias primas y el uso de energía fósil; asimismo, garantizan la seguridad y la salud. Por eso los envases juegan un papel crítico en el éxito de los productos: Los protegen y viajan con ellos desde el punto de manufactura hasta el punto de venta, e incluso más allá, mientras se almacenan en los hogares esperando ser usados. Los envases forman parte de la mercadotecnia. Son el elemento que distingue al producto en los estantes de una tienda. Además, educa a los clientes y añade identidad a la marca. Los buenos envases deben ser vistos como parte del producto.

Extienden la vida de anaquel

De acuerdo con el servicio de investigación económica del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, cada año se tiran 2.5 millones de toneladas de comida en los supermercados y otros comercios. La mitad de estos desperdicios son derivados lácteos, carnes, frutas frescas y vegetales, productos que generalmente no están envasados.

En la actualidad, ya hay tecnologías de barrera para preservar frutas y vegetales por períodos más largos. Eso significa que los perecederos tienen ahora más oportunidades para ser vendidos, consumidos y no desechados. Por ejemplo, la carne envasada puede guardarse, sin abrir, por 75 o 90 días y no descomponerse, mientras que la carne no envasada se descompone después de siete días de refrigeración. Un envase puede extender la vida de anaquel de carnes por más de 1,000%, de manera que el envase es crucial para la sustentabilidad.

Protegen la mercancía durante el traslado

Uno de los papeles fundamentales de los envases es proteger a los productos mientras se desplazan a lo largo de la cadena de suministro.
De otra forma podrían tornarse en productos no vendibles y ser descartados por los comerciantes. Un estudio desarrollado por Dow Chemical Company y la Carolina Supply Chain Services (CSCS) reveló que un deficiente palletizado de los propietarios de la marca a los comercializadores minoristas puede costar a la industria cerca de $400 millones de dólares anuales.

Garantizan seguridad y salud

El envase protege de la contaminación y mantiene a los productos seguros, lo que evita desperdicios. Los buenos envases inspiran confianza. Envían la señal de que los productos no han sido alterados.

Aprovechan mejor los recursos

Eligiendo el envase correcto se puede tener un impacto significativo en el uso de los recursos. Algunos materiales son más adecuados que otros para lograr satisfacer los requerimientos de envase del producto. Por ejemplo, media tonelada de grano de elote se puede envasar en 6 kilos de plástico o bien en 70 kilos de metal. La adecuada selección de material es otra forma de entender cómo la industria de envases plásticos contribuye a la reducción de fuentes de materia prima.
 
Al reducir la cantidad de material necesario para un envase, sin comprometer la integridad del contenido, se obtienen grandes ahorros. La tecnología ha permitido hacer un envase de galón de leche 33% más ligero que los que se hacían en los años 70, y cambiar envases de cartón por envases flexibles puede reducir el peso hasta en un 75%.

Disminuyen el uso de combustibles fósiles

Desde hace tiempo escuchamos que los envases de plástico aumentan el consumo de combustibles fósiles; sin embargo, hacen exactamente lo opuesto. En Estados Unidos la industria del Plástico utiliza menos del 4% del total anual de su demanda, mucho menos de lo que se usa para calentar los hogares y los vehículos. Y de ese 4%, los envases de plástico apenas representan un cuarto, es decir, el 1% del total. El uso de energía para hacer alimentos es mucho mayor que la que se utiliza para producir envases, donde por ejemplo en un paquete de pan de 700 gramos, el envase necesita sólo el 3% del total mientras que el 97% restante se utiliza para la producción del pan.
 


Ayuda al ahorro de energía

El envase también ayuda a ahorrar energía. En muchos casos evita la refrigeración de algunos productos perecederos. Además, ciertos materiales son más pesados que otros y pueden ser compactados en un área más pequeña. Por ejemplo, se precisan siete camiones de carga para transportar el mismo número de unidades de bolsas de papel que uno de bolsas de plástico. Esos seis camiones menos en las carreteras no queman gasolina ni emiten gases de invernadero, lo que tiene un impacto directo para revertir el cambio climático. Y aunque los envases representan menos del 1% de la demanda de combustibles fósiles, la industria asumió el compromiso de desarrollar nuevas tecnologías para abatir la demanda de petróleo. La alianza entre Dow y Crystasev en Brazil para producir Polietileno a partir de caña de azúcar en lugar de utilizar petróleo crudo o gas natural, es un buen ejemplo.

Beneficios que aportan los envases a la cadena de suministro

Los envases bien diseñados impiden que se dañen los productos.
Además, reducen el número de devoluciones por productos caducados, lo cual permite, a su vez, disminuir los costos de los bienes de consumo envasados. Una mayor vida de anaquel también contribuye a la sustentabilidad porque esto significa que los productos pueden ser embarcados a los comercializadores de forma menos frecuente.
Si se elige el material adecuado la sustentabilidad mejora. Por ejemplo, si se quieren vender 28 kilos de una bebida a un consumidor se requieren 12 kilogramos de un envase de vidrio, 3.6 kilogramos de uno de metal, 1.4 kilogramos de uno de aluminio y únicamente 0.9 kilogramos de uno de plástico.

Emplear un envase a partir del material más ligero reduce el consumo de recursos para envasar, el combustible para transportarlo y la cantidad de material que debe desecharse al final de la vida útil de un envase.

Distribuidores Minoristas

Muchas tiendas de autoservicio y minoristas han identificado a la refrigeración como el área principal para ahorrar energía, de manera que han implementado tecnologías inteligentes para manejar de manera eficiente la temperatura y la luz.

Los avances en la tecnología para el desarrollo de envases logran una mayor estabilidad en los anaqueles de los productos envasados, y eso permite pasar los productos de las secciones refrigeradas a los estantes regulares.

Según datos del ACC, cada envase que se coloca en anaqueles normales puede ayudar a reducir en un año los costos de energía para la refrigeración en un 10%, lo que equivale a ahorrar 80 barriles de petróleo, suficiente para llenar el tanque de un auto durante ocho años o llevar electricidad a un hogar por 12 años.

Día de compras

Ya se ha dicho que un buen envase puede extender la vida de anaquel de una gran cantidad de productos, desde frutas y vegetales, hasta derivados lácteos y panadería.

Si, además, se mantienen frescos por más tiempo en los refrigeradores y alacenas de casa, los consumidores van a ir a la tienda con menos frecuencia para reabastecerse. En decir, en vez de tener que ir cada siete días, los consumidores acuden cada 10, un ahorro de viaje mensual a la tienda. Si el ama de casa hace un viaje menos a la tienda cada mes, se podrían ahorrar poco más de 180 millones de litros de gasolina y evitar el uso de medio millón de automóviles en las calles.

Compromiso de la industria

Un buen diseño de envase puede y debe ser elemental para cada plataforma de sustentabilidad de cualquier empresa, desde un envase simple, como una botella para leche fresca o envases complejos formados por estructuras de siete capas para contener carne; por eso, como empresas del sector, debemos continuar educando a la comunidad y señalarle que el envase es un reductor de desperdicios. También debemos desarrollar mejores opciones para dilatar la vida útil de los mismos. 

Comprender el concepto de Ciclo de Vida completo es crítico para entender el papel y beneficios de los envases. Eso nos provee el marco para examinar más de cerca a un envase, desde su nacimiento hasta el renacimiento de una segunda vida, a través de su reuso o reciclado, o bien, como recuperación de energía.

Reto: 100% reciclable

 


Es un hecho que todos los envases usados tienen valor. Con el propósito de capturar ese valor, los envases usados deben ser reciclados, y esta acción debe convertirse en una actividad muy apreciada por el consumidor, ya que, si asume que los envases tienen más de una vida útil, podrá tener hacia ellos una actitud más positiva.

¿Cómo empezar?

El primer paso es reusar y reducir las materias primas de envase para optimizar la cantidad total de envases utilizados.

Necesitamos aumentar la cantidad de envases reciclados por procesos mecánicos. Sin embargo, no todos pueden ser reciclados para volver a su forma original, como es el caso de los que se fabrican con películas de estructuras multicapa. En estos casos, reciclar para recuperar energía es la mejor opción.

¿Es posible reciclar al 100%?

Claro que es posible; si sumamos al reciclado mecánico, el reciclado para recuperar energía, obtenemos el 100%. De acuerdo con la EEA, European Environmental Agency, en Dinamarca, Países Bajos y Suiza actualmente están reutilizando más del 80% de sus desperdicios. Ciertamente, una meta del 100% en Estados Unidos podría ser factible. La gráfica muestra el éxito que han tenido estas naciones y también puntualiza lo lejos que aún está EE.UU. Como industria necesitamos jugar un rol en mejorar esta situación.

Actualmente ya existen modernas instalaciones de alta tecnología que prometen mucho para nuestras comunidades, donde podemos tomar los envases al final de su ciclo de vida útil y recuperar tanto materias primas como energía. Existen instalaciones de recuperación de energía en Estados Unidos (más de 100 plantas en EE.UU. y más de 600 en el mundo entero). Para reciclar energía, la mayoría de las plantas tratan de quemar materiales de baja y alta energía al mismo tiempo, lo cual resulta ineficiente.

¿Qué tal si pedimos a los consumidores que utilicen sus contenedores para todos los envases usados al igual que los que utilizan para acumular los periódicos? Así podríamos enviar todo este material a los centros de reciclaje, donde se pueden separar en dos: una con materiales como PET, HDPE, Vidrio y Metales, que están disponibles en cantidades suficientes y que pueden ser regresados a sus formas originales, y otra con envases usados que puedan comprimirse y enviarse a una instalación de recuperación de energía.

Al mismo tiempo, los desperdicios que se producen en las instalaciones de composteo también se pueden enviar a las plantas regeneradoras de energía.

Quedaría sólo una fracción mínima de la basura habitual para los rellenos sanitarios.

Debemos mejorar el flujo de desperdicios separando los envases usados de alto contenido energético de los desperdicios de bajo contenido, como la comida. Para lograrlo, debemos contar con una infraestructura adecuada.

Los consumidores necesitan aprovechar el lugar que ya tienen para reciclar. En otros casos, las tiendas minoristas podrían ofrecer sistemas de recolección de desperdicios. Pero siempre será importante comunicar a los consumidores que ahora todos los empaques son reciclables.

Esto exige ciertos desarrollos de tecnología, y crecer el área de los centros de separación y reciclaje para manejar el aumento en materiales de envases flexibles. Además, hace falta crear más instalaciones de recuperación de energía para que todas las comunidades tengan la oportunidad de reciclar sus envases usados.

Para lograr aceptación de nuestra meta de 100% necesitamos motivar a los consumidores a participar. Tal vez podríamos utilizar el slogan: “Dejen de enterrar petróleo; en su lugar, úsenlo dos veces (“Stop burying oil, instead, use it twice)”. Hoy, más del 75% del petróleo crudo, carbón y gas natural se utiliza para transporte, generación de calor y energía, y sólo el 1% del combustible fósil se utiliza para hacer envases. Si reciclamos ese 1% para regresarlo a energía nuevamente, entonces tendremos dos usos de los envases..., y la energía contenida en los plásticos es significativa.

Por ejemplo, el Polietileno Lineal de Baja Densidad (LLDPE) contiene 80% de la energía de la materia prima original derivada del petróleo utilizada para producirlo.

Si se ve desde otro ángulo, el Polietileno y el Polipropileno contienen cerca de dos veces la energía del carbón − 20,000 Btu por libra vs 11,500 Btu por libra. Entonces, ¿por qué tener que extraer carbón para generar energía si los plásticos tienen más del doble del valor de energía?

 


Será maravilloso que la gente vea en los envases una fuente renovable de energía y no sólo basura. La tecnología de reciclado a energía nos da la oportunidad de maximizar la productividad de nuestros recursos.

Propuestas de cambio

Las siguientes son ideas que tienen sus pros y contras. Quizás no sean la respuesta final, pero pueden ayudar a lograr la meta de los envases 100% reciclables.

1. Sugerir que se elimine el número del código de reciclado en todos los envases rígidos, porque todo el plástico es reciclable.
2. Agregar el símbolo del triángulo formado por tres flechas que significa “reciclable”, a todos los otros envases, tales como las películas flexibles y los contenedores termoformados, igual que al vidrio, papel y aluminio.
3. Indicar el contenido de energía en todos los envases de plástico con un símbolo brillante.
4. Colocar depósitos especiales para incrementar la participación de la sociedad en el reciclado.

La oportunidad está ante nosotros

En Dow hemos avanzado con tecnología de envasado que genera riqueza y que ayuda a la gente y al planeta. Hemos hecho al envase algo elemental para la sustentabilidad. Como consumidores de productos de la cadena de valor, somos muy buenos en promover los beneficios de nuestros productos. Necesitamos fortalecer la misma creatividad y usarla para comunicar la contribución positiva de los envases.

 


La cadena de valor entera debe asumir este esfuerzo desde los productores de materiales para fabricar envases hasta los dueños de marca y tiendas minoristas. Todos necesitamos ser proactivos en exhibir los beneficios de los envases para no perderlos, ya que si no hacemos nuestro trabajo de informar a los consumidores y a toda la cadena de valor, encontraremos que otros, los legisladores o los grupos ecologistas…, serán quienes dictaminen el tipo de envases que podemos utilizar. Ellos estarán dirigiéndonos hacia cadenas de valor menos sustentables.

En Dow estamos colaborando con miembros de la cadena de valor no sólo para demostrar los beneficios del envase, sino también para promover un pensamiento innovador. Estamos listos para trabajar con los transformadores, comercializadores y empacadores de bienes de consumo para ayudar a cada uno a entender cómo el envase es fundamental para un futuro sustentable. Juntos podemos cambiar la imagen del envase.


© Derechos Reservados Revista Ambiente Plástico

Ir al Inicio

 

 

 

 

 


Buscar en ambienteplástico.com


contenido exclusivo para Suscriptores




 
 
 
 
 
 

Adolfo Prieto 424 colonia Del Valle 03100 México D. F. Tel. 5669 3325 ambienteplastico@plastico.com.mx