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Moldes Mendoza
Calidad de moldes, negocios perdurables
Por:
Mónica Conde
Aug 1, 2008
Señalada por muchos expertos como una de las mejores empresas de
fabricación de moldes en México, Moldes Mendoza abre sus puertas para demostrar
que cuando se tienen sueños claros para trascender, la calidad se impone
Don Antonio Mendoza Ruiz
es originario de Guadalajara, Jalisco, y regresó a su ciudad natal después de
haber probado suerte en Estados Unidos. Siendo mecánico decidió practicar todo
lo que había aprendido, e inició así, en el año de 1972, un pequeño taller con
un torno, un taladro y una fresa manual.
En ese entonces, un cliente le pidió que fabricara un
molde para inyectar plásticos, cosa que él ni siquiera sabía de lo que se
trataba. Este fue el despegue de lo que hoy se ha convertido en Moldes Mendoza,
una de las firmas más reconocidas en México en el negocio del diseño y
fabricación de moldes.
Su hijo, Antonio Mendoza, recuerda que él y su hermano
crecieron metidos en el taller. Cuando ya estaban en la escuela, ganaban
algunos pesos trabajando en la planta: “Tal vez el conocimiento que yo había
adquirido en el taller de mi papá me hizo menospreciar las enseñanzas que
recibía en la Universidad; la cual, por cierto, en esos años estaba muy mal
académicamente. Lo reconozco con pena y tristeza”.
Una
aventura que trasciende
Aprovechando que tenía la
nacionalidad estadounidense, Antonio Mendoza (hijo) decidió aventurarse y
partir a buscar trabajo. Tuvo la suerte, porque encontró un taller donde le
pagaban entre 10 y 15 dólares la hora, según recuerda: “Me sorprendí al ver lo
que eran allá los talleres mecánicos. Mientras mi papá hacía dibujos con una
regla, y sin un restirador, siquiera, allá los hacían con una computadora, además
de que tenían equipos de Electroerosión, Corte por hilo, y Centros de Maquinado
CNC”.
Con verdadera pasión por las computadoras, Antonio
aprendió el manejo de estos equipos; asistió a muchas escuelas especializadas y,
más tarde, en 1986, decidió regresar a Guadalajara con su padre y echar a andar
los conocimientos adquiridos.
“Después de convencer a mi papá que debíamos invertir
en nuevos equipos, obviamente tras algunas broncas, porque él pensaba que mi
propuesta era sólo para grandes empresas; pero logramos adquirir la primera
computadora”, recuerda Antonio, aunque dice que su curva de aprendizaje fue
lenta, porque tardó dos meses en empezar a diseñar. Inmediatamente después,
adquirieron un centro de maquinado; “fuimos los segundos en traer a Guadalajara
un equipo CNC para hacer moldes.”
“Afortunadamente la filosofía de mi padre se ha basado
en adquirir lo mejor que esté a nuestro alcance, y por ello siempre nos
ocupamos de comprar la mejor tecnología de vanguardia.” El taller original de
150 m2 se cambió a la nave que ocupan actualmente, de 650 m2,
y esperan cambiarse pronto a una nueva instalación de 2000 m2.
Equipo
y Personal Calificado, el alma de la empresa
Moldes Mendoza cuenta con
excelentes equipos como Centros de Maquinado (tornos y fresadoras), Máquinas de
Electroerosión, Fresadoras manuales, Rectificadoras, Torno manual, Inyectoras
para pruebas y maquilas. Además, está equipado con diversos equipos para
pruebas de control de calidad y computadoras de gran capacidad especializadas
para diseño con programas especializados como CADkey, Solid designer, Power
Mill, Tecksoft CAD-CAM, Power shape, Jobboss, Compaq, entre otros.
Sin embargo, sus directivos consideran que el personal
es el alma que da vida a la empresa. La compañía ha crecido paulatinamente, de
un solo integrante, hasta hoy en día con un personal de 28 colaboradores en
total: 15 en la fabricación de moldes, 3 en Diseño, 3 Supervisores y 7 en la Inyección
de plásticos.
“Todo el personal ha sido entrenado en forma individual.
Generalmente contratamos chicos con secundaria terminada, con ganas de trabajar
y aprender…, y nosotros nos encargamos en nuestra planta de formarlos desde las
bases, asegurando una calidad constante en desempeño y calidad”, asevera
Antonio.
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Calidad
a precio justo
La filosofía de Moldes
Mendoza, de acuerdo con lo que dice su página web: “es ofrecer moldes de
primera calidad a un precio mejorado, evitando que el cliente sacrifique su
producción por el uso de moldes deficientes en diseño, calidad y tecnología”.
Un molde no debe ser calificado por lo que se gasta en
él sino por lo que va a producir, explica Antonio Mendoza. Por ello insisten en
que los moldes no deben elegirse por precio, y alegan que es mejor hacer una
buena planeación para que la ejecución tarde menos y se logre sin
contratiempos.
Cuando alguien decide comprarles un molde (previa
autorización de diseños), Moldes Mendoza otorga garantías únicas en el mercado,
ya que elaboran profesionalmente su planeación de producción y, por ende, su
cotización final a un precio justo en un tiempo razonable. “Con esto –indica
Mendoza- aseguramos que nuestros clientes siempre regresen logrando relaciones perdurables
de negocios para el progreso mutuo”.
Infatigables en ser mejores, los directivos de Moldes
Mendoza siempre se han ocupado en adquirir tecnología de punta y han procurado
seguir las mejores prácticas de lo mejor de los fabricantes del mundo. Esto los
ha llevado a especializarse en la fabricación de moldes de inyección, de manera
que hoy tienen clientes tanto para el exigente sector automotriz, que exige
precisión o para el mercado de envases con moldes de tapas. También fabrican
moldes para empresas de electrodomésticos, jardinería y artículos para el hogar.
“Cada uno tiene diferentes aspectos…: A unos les interesa el peso de la pieza,
a otros, la precisión”.
Experiencia
que no para
Con 36 años de hacer
moldes, Don Antonio Mendoza sigue ilusionado por hacer trascender su negocio
para que sus hijos y sus nietos puedan tener y manejar algo todavía más grande,
con equipos más rápidos, centralizado siempre en la producción de moldes.
Además, actualmente la firma ofrece servicios de
maquila a sus clientes de moldes otorgando a quienes deciden contratar esta
prestación, garantía de por vida a los moldes.
En este sentido Antonio Mendoza comenta que muchos fabricantes
de moldes ni siquiera saben cotizar y pierden dinero en cada molde razón por la
que deciden integrarse a la inyección. “Mi negocio no es la maquila, mi negocio
es hacer moldes”, asegura.
“No puedo darme el lujo de perder a un cliente. Por eso
nuestro servicio para llevar a cabo un proyecto empieza con el diseño del molde,
o de una pieza, o de un dibujo…, y concluye con la implementación de todos los
periféricos.”
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