El nacimiento de una profesión
La
Revolución Industrial, en los siglos XVIII y XIX, fue la que dio el pistoletazo
de salida a esta disciplina, precisamente cuando comenzaba la producción en serie.
El artesano, y luego el obrero, poco a poco se adaptaron al uso de nuevos
avances tecnológicos de la época, como la electricidad y la máquina.
Hay numerosas
versiones sobre el nacimiento del diseño industrial tanto como profesión, como disciplina
de enseñanza universitaria, pero la mayoría de las fuentes coinciden al señalar
su inicio en Barcelona, a finales del siglo XVIII, con la llamada “Escola de
Llotia”, una institución gratuita fundada en 1775 que buscaba formar dibujantes
y proyectistas para la industria textil.
Más
tarde, en 1896, la fundación del Central School of Arts and Crafts, en Londres,
se convirtió en el primer intento por desarrollar una compresión crítica de los
objetos y la arquitectura. Una década después, en Alemania, hacia 1907, se
fundó la Deutscher
Werkbund (Asociación Alemana de Artesanos), a cargo Peter
Bherens, y que es reconocida como el antecedente de la la famosa Bauhaus, una escuela
alemana integral de arte, diseño, y arquitectura por excelencia, que fue fundada
en Weimar a partir de 1919.
Bajo la
dirección de Walter Gropius, esta escuela logró mezclar apropiadamente la
sensibilidad artística con la capacidad de la máquina y el uso de nuevos
materiales para la producción industrial; además, supo proyectar su
comercialización para el gran público.
Los artistas
y arquitectos del primer tercio del siglo pasado, como el mismo Gropius, Le
Corbusier y Mies van der Rohe fueron los que sentaron las bases de lo que hoy se
conoce como diseño industrial. Sin su impulso, el diseño industrial tal vez no
hubiera logrado expandirse en casi todo el mundo como una disciplina de
formación universitaria.
Hoy es
fácil hallar instituciones educativas de gran relevancia que imparten Diseño
Industrial en todo el globo, como las escuelas de Milán, Valencia, Madrid, Paris,
Buenos Aires, La Habana, Sao Paulo, Bogotá, etc.
El diseño en México
México,
por su parte, se distingue también por contar con instituciones de gran calidad
que imparten la Licenciatura en Diseño Industrial. Entre ellas sobresalen la
Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de
Guadalajara, la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Universidad Autónoma
Metropolitana, la Universidad Iberoamericana, la Universidad Anáhuac, el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y el CEDIM, sólo por
mencionar algunas.
Para
palpar la oferta educativa de las principales universidades que ofrecen D.I. en
el país, se realizó un estudio comparativo que demostró lógicamente la
existencia de diversas tendencias entre las mismas; los distintos enfoques que
están íntimamente ligados a los principios rectores y académicos de cada
Institución. En universidades como la UNAM, por ejemplo, se encontró un enfoque
más hacia el desarrollo de las habilidades técnicas que buscan cubrir aspectos
y carencias sociales, mientras que en instituciones como la Ibero, el ITESM y
la Anáhuac se manifestó una mayor tendencia hacia el desarrollo de habilidades
de administración, gestión y mercadotécnica; todo conducente a encontrar
oportunidades de negocio en un mercado amplio y flexible.
Sin
embargo, a pesar de las diferencias, todas coinciden en el objetivo de formar
profesionistas capaces de detectar necesidades sociales y llenarlas mediante el diseño, el desarrollo
y la creación de productos de calidad, que cumplan con las condiciones de
estética, diseño y funcionalidad para las que fueron creados. Asimismo, concuerdan
en la premisa de que El Diseño Industrial es un actividad Multidisciplinaria,
que precisa de otras áreas para desarrollarse.
“Los Diseñadores Industriales de la UNAM,
no se especializan en un área específica, ni se enfocan sólo al desarrollo de
una técnica o al manejo de un material determinado, por el contrario, aquí
conocen y manejan todas las técnicas y todos los materiales. Somos una escuela más enfocada al desarrollo técnico
porque es una realidad que en este país la industria está formada en su mayoría
por pequeñas y medianas empresas…, y los diseñadores deben saber de todo para
poder ejercer”, explicó para Ambiente Plástico en entrevista exclusiva el D. I.
Jorge Badillo López, actual coordinador académico del Centro de Investigaciones
de Diseño Industrial de Ciudad Universitaria.
Planes
de estudio
En
cuanto a las temáticas y asignaturas de los planes de estudios, aparecen
bastantes similitudes, sobre todo en el desarrollo de conceptos y productos,
uso y aplicación de nuevas tecnologías, como software; modeladores de
superficie y modeladores paramétricos -entre los que destacan programas como
Rino y Solid Works, ergonomía y funcionalidad-. Entre otras disciplinas comunes
pueden encontrarse materias que van desde la Historia del Arte y la Teoría del
Diseño Industrial hasta la geometría, la ergonomía, el diseño de prototipos
avanzados, estética Industrial y diseño automotriz.
Adicionalmente,
se pudo constatar que además de la formación teórica, las distintas escuelas
ofrecen a los estudiantes una serie de talleres de manejo de materiales en los
que los alumnos, además de fabricar objetos a escala real, conocen y
transforman una amplia variedad de materiales, tales como el plástico, la madera,
el vidrio, el metal, la cerámica, los textiles, la joyería etc., que, después, aplican en diferentes
áreas laborales.
“Nuestros diseñadores crean experiencias para sus consumidores y
desarrollan productos que serán negocios para sus clientes”, señaló el D.I.
Federico Rubio Garcidueñas, actual director de Diseño Industrial de CEDIM
Vínculo con la industria
Otro
aspecto muy presente que resalta como parte fundamental en la formación de los futuros
diseñadores por parte de las Universidades es la vinculación internacional con
otras instituciones educativas alrededor del mundo, así como la vinculación
laboral con la industria. “Creemos que
es importante conectarnos cuanto antes con la Industria, sobre todo buscamos
procesos de inversión baja, para que los egresados puedan invertir y
convertirse en generadores de industria”, afirma Ariel Méndez Brindis,
Coordinador de la Licenciatura en Diseño Industrial de la Universidad
Iberoamericana.
Sin duda uno de los aspectos más importantes de la formación está
en las posibilidades de empleo en el ámbito laboral. En el caso del D.I. se
sabe que es amplio y diverso. Los egresados de esta carrera tienen la
posibilidad de desarrollarse como empleados en despachos de diseño, pero
también tienen la posibilidad de ser asesores externos de otras empresas, o
bien, empresarios y generadores de fuentes de trabajo a través de la creación y
producción de sus propios productos, en numerosos ámbitos de la industria, como:
la del envase y embalaje, la automotriz, la del juguete, el diseño de joyas y
mobiliario, el diseño de transporte público, el equipo médico y el deportivo, aparte
de la industria del consumo en general.
Si bien cierto que el avance tecnológico en el ámbito
del diseño industrial, en cuanto al desarrollo de software, es inmenso, no debe
excluirse jamás el uso de las manos “No queremos que nuestros egresados sean
sólo hábiles operadores de software y que atrofien el desarrollo intelectual y
sensitivo que da el uso de las manos y el contacto directo con los materiales. El
software es sólo una herramienta. En cambio, es una realidad que una importante
industria como la automotriz todo se desarrolla a mano. Nos hemos dado cuenta de
que si sólo utilizamos la computadora, algunos aspectos, como la
conceptualización y la visualización se quedan sin desarrollar”, comenta Ariel
Méndez.
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Como
muchas otras en el mundo, la sociedad mexicana exige cada vez más una mayor
producción de objetos y productos diversos, desde una botella de agua hasta un
automóvil o un sofisticado mueble. Por lo anterior, es indispensable que surjan
nuevos profesionales capaces de hacer frente a estos requerimientos, México
cuenta sin duda con las Instituciones de calidad y el nivel académico idóneo
para formarlos. No obstante, no todo lo que brilla es oro, a últimas fechas han
brotado una infinidad de escuelas que no tienen punto de comparación con las
instituciones mencionadas anteriormente. Los jóvenes interesados en el Diseño
Industrial deben tener claro que el proceso de diseño y creación de un objeto o
producto es sin duda un trabajo multidisciplinario en el que intervienen muchas
cualidades. De ahí la importancia de elegir la Institución educativa correcta.