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Diplomado en Plásticos No. 33
Una generación de expertos e inventores
Por:
Juan Alonso Sánchez
Feb 24, 2009
Cuando alguien se dedica a cualquier labor que requiera de forma cotidiana el contacto frecuente con las personas, no puede negar que algunas de ellas se recuerden de forma más intensa que otras, y por distintas razones, que van desde las enteramente personales hasta las estrictamente profesionales. Pero también por el hecho de coincidir y hacer buena química con un grupo particularmente inquieto y experto.
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Este último es el caso de la generación 33 del Diplomado en Plásticos, recientemente graduada. Para nosotros, algunas de las razones por las que esta generación será recordada durante mucho tiempo son:
Dedicación: Regularmente contamos en nuestro diplomado con personas que ingresan sin saber absolutamente nada de los plásticos, con la intención de tomar un primer contacto que les permita entrar a este mercado como inversionistas o como nuevos miembros de la fuerza laboral.
En ese sentido, esta gene¬ración será inolvidable por dos casos específicos. El primero de ellos es el caso de la Lic. Paola Gómez Vidrios, de la empresa Madepla, S.A. de C.V., quien forma parte de una familia de empresarios del plástico. En su caso, la también egresada de una licenciatura administrativa, tuvo la necesidad de aprender los pormenores de un material con el que había tenido casi nulo contacto; sorprendiendo a todo mundo con su aprovechamiento y el nivel de comprensión que demostró.
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Su ejemplo nos dejó ver a todos que cuando se quiere, un estudio tan extraño a lo que se acostumbra no nos debe hacer retroceder. El otro ejemplo a destacar es el caso del Ing. Antonio Quevedo Urbina, de la empresa Mallas Plásticas Mexicanas, S.A. de C.V., quien siendo un ingeniero experto en la inyección desde hace más de 35 años, y quien tuvo la humildad de estudiar un tema que, desde el punto de vista práctico, ya dominaba muy bien; su actitud, y el hecho de ser uno de los mejores promedios de la generación (y en retrospectiva, de varias generaciones), nos enseñaron a todos que la experiencia y la humildad s’ pueden ir de la mano en una persona, y que no existe edad ni experiencia suficiente para aprender algo nuevo.
Convivencia: En definitiva, esta generación será recordada como una de las más alegres y amenas. El apoyo mutuo mostrado por sus participantes rebasó la simple convivencia humana natural y mostraron empatía, es decir, que saben ser “amigos” y “socios”: amigos para apoyarse y convivir, y socios para encontrar apoyo técnico y comercial que les permitió hacer negocios y encontrar soluciones a sus principales problemáticas, apoyados por las experiencias de los demás.
Innovación: Algo que sin duda dejará una huella profunda fueron los proyectos finales que se presentaron, dentro de los cuales destacó la gran practicidad de muchos de ellos, y el hecho de que, al menos un 90% de ellos, tomaba en cuenta a los aditivos como base de su propuesta.
Pero de todos los proyectos hay uno que llamó particularmente la atención. Es uno de los mejores, y no sólo de este diplomado. Cuando se lleve a la práctica, este proyecto dará mucho de qué hablar, ya que fusiona el uso profesional de aditivos, las cargas, el diseño, la innovación y la biodegradabilidad en un solo concepto. Quizás pronto podremos verlo en varios productos de consumo. El proyecto, a cargo del D.I. Mauricio Román y el Ing. Jorge Roy Martínez será, sin duda, recordado por muchas generaciones por su nivel de Innovación, Investigación y Desarrollo.
Crecimiento: Debemos mencionar, al igual que en el caso del Ing. Quevedo, el caso de otro ejecutivo de amplia experiencia. Nos referimos al Ing. Félix Gpe. Silva, de la empresa Mabe, con sede en Celaya, Guanajuato; quien decidió entrar al Diplomado para actualizarse, no obstante que ya contaba con una amplia experiencia y capacitación en plásticos.
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Al igual que en otros casos, el Ing. Silva supo aprovechar el diplomado de manera extraordinaria, al grado que nos recomendó con otros compañeros de su empresa que, como él, comparten la misma inquietud de crecimiento, lo que nos permitió recibir actualmente a otros dos ejecutivos de la empresa en nuestra actual generación 34.
Estas ansias de aprender más, seguramente, seguirán promoviendo al Centro Empresarial del Plástico ante ejecutivos y empresas de la región centro del país, y estamos seguros que los conocimientos adquiridos serán ampliamente aprovechados para el desarrollo de esa región que tanto necesita de capacitación profesional seria y eficiente.
Así, una vez más, el Diplomádo en Plásticos ha cumplido con su misión de difundir y acrecentar el conocimiento en plásticos, a través de todo el país y hasta más allá, con nuestra aula virtual, que ya llega a Centroamérica y Estados Unidos.
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