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Reciclaje de PET

Un plástico de siete vidas
Por: José Rémecz
Mar 13, 2006

 

Actualmente en México se recupera sólo el 20% de PET post consumo y se estima que existen alrededor de 5 millones de toneladas de este plástico en los tiraderos, de manera que su recuperación apropiada puede ser muy rentable.

 

Nuestra sociedad moderna produce una materia prima muy valiosa: la basura. Los Plásticos forman una importante parte de la basura (45% en Volumen) y entre éstos, el PET (Polietilén Tereftalato) es uno de los que más sobresale. Basta con analizar que el año 2005 se consumieron alrededor de 700 mil toneladas de PET en México. En los vertederos de toda la República Mexicana, si se suman las cantidades que se consumieron los años anteriores, se estima que, en forma de botellas, existen más 5 millones de toneladas de este plástico. La mayoría fueron utilizadas para envase de bebidas carbonatadas, aguas, aceite, alimentos, medicamentos y cosméticos.

 

Muchos ecologistas elaboran prejuicios respecto de los plásticos, lo cual ha influido de una manera muy desfavorable en gran parte de la población, ya que se ha extendido la idea equivocada de que los objetos fabricados de materiales plásticos causan grave daño a la naturaleza porque tardan muchos años en degradarse.

 

Esta no es una desventaja, sino una gran ventaja. Y por dos motivos. Uno es que gracias a esta muy lenta degradación los materiales plásticos son recuperables. El otro es que, en el caso de que los artículos plásticos contengan algún componente tóxico, durante su degradación lo liberan tan lentamente y en tan pequeñas cantidades que normalmente no alcanzan concentraciones peligrosas.

 

Existe una tendencia de convertir los materiales plásticos en biodegradables. En mi opinión, esto es un grave error. La naturaleza tardó millones de años en producir el petróleo.

 

La Industria Petrolera, la Industria Petroquímica, la Industria Plástica y la Industria del Transporte, los distribuidores y las organizaciones comerciales tienen enormes inversiones gracias a cuales los artículos plásticos se producen y llegan hasta los consumidores.

 

Ahora bien: ¿Les parece a ustedes lógico que por ejemplo un vaso desechable de plástico o una botella de PET solamente sirva una vez durante un minuto mientras tomamos agua o transportamos mercancía en una bolsa de supermercado hasta nuestros hogares donde la tiraremos la basura y ya no será recuperable porque es biodegradable? Les aclaro que la mayoría de las veces, los artículos plásticos solamente causan una contaminación visual, pero esta no es culpa de los plásticos, sino de las personas quienes los tiran de manera irresponsable en las vías públicas, en parques, bosque y playas.

 

 

Proceso de reciclaje para PET

 

En la mayoría de los casos se trata de reciclar botellas PET que se reciben a granel, en pacas o fardos. Elprimer paso para su recuperación es la selección manual de las botellas en una banda transportadora. Este paso es extremadamente importante, porque si el PET se contamina con PVC, su valor comercial disminuirá drásticamente.

 

Inclusive, dependiendo de su nivel de contaminación, puede quedar inservible.

 

Otro motivo por lo que es muy recomendable este primer paso es porque en esta etapa es relativamente fácil separar las botellas de PVC de las botellas PET. Una vez molidas, la separación es casi imposible, debido a los pesos específicos similares de estos dos materiales.

 

El siguiente paso es llevar al material a un equipo rascador de etiquetas donde dentro de un baño de agua se remueven las etiquetas y, además, se perforan las botellas. De esta manera entra agua a su interior y se aplastan con facilidad. Este equipo, que es utilizado con mucha frecuencia, tiene en su interior barras y segmentos de cintas helicoidales soldadas sobre una flecha, gracias a cuales es posible eliminar aproximadamente el 80% de las tapas y etiquetas de las botellas. La operación utiliza solamente agua a temperatura del ambiente, sin detergentes y sin aditivos químicos, logrando un material recuperado con suficiente limpieza para la mayoría de las aplicaciones.

 

Para lograr un alto grado de limpieza en el material recuperado, el agua se puede calentar y agregarle diferentes tipos de aditivos. El agua caliente ocasiona un ligero cambio en la coloración de las botellas de PVC por lo tanto facilita la identificación de aquellas botellas que no han sido separadas durante el proceso de selección manual.

 

Ocasionalmente, en lugar de este equipo rascador de etiquetas se puede utilizar un equipo turbo lavador, llamado también lavador por fricción. Este equipo es muy similar a los turbo mezcladores utilizados para producir compuestos de PVC o a los sistemas de aglomerado para películas de Polietileno. El equipo consta de un tanque cilíndrico vertical, con hélice en su fondo.

 

Este equipo puede desgarrar y lavar directamente las botellas o lavar la molienda de las botellas.

 

 

Es muy eficiente, ya que debido la fricción el agua se calienta, aunque tiene la desventaja de que su consumo eléctrico es muy alto.

 

Posteriormente, las botellas pasan a otra banda transportadora permitiendo su inspección y la eventual selección de algunas botellas de PVC. Esta banda alimenta a un molino que tritura las botellas bajo el agua, produciendo hojuelas grandes, las cuales alimentan a uno o dos equipos de lavado y flotado para separar las tapas y las etiquetas. De esta manera las hojuelas de PET quedan muy limpias.

 

El siguiente paso es secar las hojuelas y en seguida conducirlas a otro molino triturador que las reduce de tamaño para que sean apropiadas para extrusión o inyección.

 

Finalmente las hojuelas se transportan neumáticamente por un turboventilador a un silo de almacenaje que permite llenar cajas, contenedores o supersacos. Este ventilador además de transportar el material también elimina la humedad remanente que puede tener el material reciclado.

 

Gracias a que estos equipos normalmente son modulares permiten adaptarlos a diferentes condiciones y a diferentes cantidades de producciones según requerimientos.

 

Aunque estos equipos utilizan grandes cantidades de agua, debido a que esta circula a contra flujo del proceso es muy eficiente y el agua utilizada se puede tratar para su reutilización en el mismo proceso o para otras finalidades.

 

En ciertos casos las hojuelas, ya limpias, se pueden filtrar y pelletizar en un equipo de extrusión precristalizándolas.

 

La inversión promedio fluctúa dependiendo de la capacidad, para 1000kg/hr el rango es de $200,000 a $300,000 dólares; si se requiere de 500kg/hr varia entre $100,000 a $200,000; estas cantidades están en función de la configuración de los equipos.

 

 


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