El 28 de febrero del 2006, la empresa United Plastics Group, Inc. (UPG) inauguró su segunda planta en Monterrey, la cual responde al impresionante incremento en la demanda de clientes Tier 1 de la industria automotriz.
¿A qué debe esta expansión? Lo que contribuyó al incremento en las órdenes fue, principalmente, la calidad de producción de la empresa en su primera planta de Monterrey. Y el aprecio de los clientes a las ventajas de logística de la cadena de suministro por su cercanía a los Estados Unidos fue igualmente importante para la rentabilidad total de la producción mexicana.
“La clase de trabajo de calidad que satisface a los clientes requiere de buen equipo, pero, especialmente, de buen personal. En este aspecto, Monterrey ha probado ser un sitio ideal para nosotros”, comentó Richard R. Harris, CEO de la empresa. “La región ofrece una fuerza de trabajo bien educada en una región industrial moderna que cuenta con muchas ventajas, lo que nos permite ofrecer a nuestros clientes componentes de alta calidad a un bajo costo”.
La empresa alcanzó recientemente un año récord en materia de ganancias; el segundo año consecutivo de crecimiento positivo. La demanda constante motivó el ensamble de productos y componentes complejos en la nueva planta de Monterrey, de casi 5,000 m2, que está enlazada a China, Europa y Estados Unidos, a través de un avanzado sistema de manejo de proyectos, el cual incluye colaboración y monitoreo a través de un sitio Web. Los primeros productos de la nueva planta se entregaron el último trimestre del 2005 y la instalación está desarrollada para la producción por encargo o maquila de componentes para automotriz, electrónica y uso médico.
UPG atribuye el éxito de sus servicios en México, en gran medida al riguroso reclutamiento y a programas efectivos para retención de empleados, así como al extenso entrenamiento que ofrecen para resolver problemas en equipo, habilidades individuales de trabajo y sobre todo a la mejora continua del sistema Six Sigma.
“Nuestro objetivo es la manufactura global a los más altos niveles, apoyados en instalaciones que puedan moverse rápidamente hacia nuevos proyectos, sin importar su complejidad”, expresó Thomas Cho, vicepresidente de operaciones. “En la segunda planta en Monterrey, somos capaces de aplicar metodologías y recursos desarrollados en la casa matriz, suplementados por la experiencia de un equipo central de Monterrey. Esto nos permite construir una base fuerte de éxito para proveer calidad de producto utilizando procesos probados manejados por personal calificado”.
Esta habilidad para asimilar los proyectos es soportada rápidamente por el layout de la planta, adecuado con operaciones secundarias de ensamble para proporcionar valor agregado. Las operaciones de ensamble ocupan alrededor de la mitad del espacio de producción, en un área que puede configurarse en unas horas en el arreglo específico que requiere el proceso de “lean manufacturing”
La otra mitad de la planta tiene 27 inyectoras de termoplásticos, desde 28 hasta 500 toneladas de fuerza de cierre, en un arreglo ideal para cualquier nivel de procesamiento, desde moldeo de bajo volumen hasta producción de grandes volúmenes de piezas comodities. La planta cuenta con sistemas automáticos que alimentan rápidamente compuestos de moldeo a las máquinas logrando un excelente nivel de productividad.
Para desarrollar talento en esta planta, así como en la primera, UPG trabajó muy de cerca con el Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Además, la ciudad de Monterrey presenta por sí misma un rápido crecimiento, como un importante centro industrial en México, con ventajas de logística gracias a su cercanía con empresas en Estados Unidos.
Debido a que UPG presenta una curva de crecimiento en México, es capaz de atraer y retener personal cuyas capacidades y dedicación están a favor de la iniciativa de calidad de la empresa.