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Ganancias en la bolsa...y en otros envases
Por:
Lorena Márquez
Jul 24, 2007
El inicio de la travesía de Poly Rafia se remonta a 1991, cuando Don José María Funtanet Martí (q.e.p.d.) fundó la empresa con el firme objetivo de ser líder en la fabricación de sacos de rafia y películas flexibles, con tal afán que actualmente, bajo la presidencia de Martha Funtanet Mijares, produce película estirable, sacos de rafia, película termoencogible, además de otros desarrollos, como película impresa coextruída, bolsa tipo camiseta, bolsa en rollo de alta densidad y saco tubular. La trayectoria de Poly Rafia ha sido reconocida en el entorno mundial por galardones como la Estrella de Oro al mérito empresarial por parte de la Organización Mundial de Mercadotecnia con sede en Holanda.
Hoy por hoy, la empresa une la tecnología de punta en equipos, materias primas y mano de obra de alta calidad con el sistema ISO 9001:2000, y además exporta a Estados Unidos, el Caribe, Centro y Sudamérica gracias a su infraestructura con cuatro plantas ubicadas en Atlacomulco, Estado de México, y oficinas en las principales ciudades: Querétaro, Guadalajara, Monterrey, Los Mochis, Mérida, Puebla y en la ciudad de México. Prácticamente la cuarta planta productiva en el parque Industrial Rancho Santa Bárbara, ubicado en Atlacomulco, Estado de México, acaba de inaugurarse y alberga dos líneas de producción para fabricar sacos de rafia marca Starlinger y equipo para coextrusión marca Windmöller & Holscher en un terreno de 180 hectáreas con 18,600 m2 construidos y una inversión superior a los $20 millones de dólares.
“En su conjunto, las plantas de Poly Rafia representan una fuente de trabajo para más de 850 empleados directos, la oportunidad de negocio para más de 550 proveedores y la gran satisfacción de poder atender con nuestros productos las necesidades de más de 680 clientes, quienes nos favorecen con su preferencia, tanto en México como en otros 10 países”, afirmó Sergio Robleda, Director General de Poly Rafia durante la inauguración. En lo referente a sacos de rafia, la inversión que realizó la empresa los vuelve más competitivos al elevar su productividad con velocidades de extrusión de 450 metros por minuto que, además, está complementada con equipo secundario de 210 bobinadoras y 44 telares que corren a más de 1,000 pasadas por minuto y líneas de impresión de seis colores para la producción de 5.000,000 de sacos de rafia. Tienen previsto que para el último trimestre del 2007 inaugurarán otra línea con una capacidad semejante.
La línea de coextrusión de esta cuarta planta cubre la demanda de película estirable, termoencogible y plana para imprimir con velocidades de 750 kg/hr. Poly rafia y sus productos El principal producto de Poly Rafia es la película estirable, la cual representa aproximadamente el 60% de sus ventas totales, tanto para su aplicación manual como con equipos automáticos, incluso para equipos de alta velocidad, la película coextruida con cinco capas ofrece propiedades mecánicas y ópticas como estiramiento, adherencia, brillo y transparencia para su uso en la industria de bebidas, automotriz, vidriera y de alimentos, en centros de distribución logística y tiendas de autoservicio. En este ámbito, la novedad es un producto llamado Stretch Hood, que es una película que se estira en dirección transversal y dirección máquina que, al momento de aplicarla, cubre las cinco caras de la carga contando los cuatro lados y la parte superior, de tal forma que protege el producto del polvo, la humedad, la lluvia y los rayos ultravioleta.
“Es un producto nuevo con gran aceptación en empresas de productividad muy alta, como son algunos fabricantes de resinas, que por su capacidad de producción y volumen tienen este tipo de llenado que cubre y protege perfectamente la tarima desde la parte de arriba”, detalló Rogelio Vázquez Santos, Director Comercial de la firma. Otro de los campos donde está presente Poly Rafia es en película termoencogible, con una capacidad instalada de 1,500 toneladas, con y sin impresión, que desde hace varios años ha venido desplazando la caja de cartón corrugado en los mercados de alimentos balanceados, bebidas, lácteos y enlatados, además de la película impresa coextruida para empaque automático de productos que requieren alto grado de barrera y sellabilidad, incluidos varios productos de consumo humano como granos, líquidos, detergentes, químicos, papel higiénico, entre otros. De igual forma, a través de la película coextruida elaboran saco tubular para el envasado de diferentes productos como químicos, alimentos y resinas con resistencia a la luz Ultra Violeta, propiedades de barrera y sello de alta resistencia.
Además de los sacos de rafia a base de Polipropileno con capas de Polietileno para aumentar la permeabilidad, resistencia, elongación y tenacidad al envasar a granel alimentos y químicos, harinas, granos, alimentos balanceados, fertilizantes, forrajes, sal, entre otros que se exportan a Estados Unidos, Centro y Sudamérica y que, por otro lado, están encontrando nuevos nichos de mercado con sacos de rafia laminados para el envasado de cal, yeso y cemento, sobre todo por la diferencia en costo y propiedades de protección con los sacos de papel que actualmente atienden estos mercados y las bolsas tipo camiseta o en rollo punteada. “Hay Poly Rafia para rato, y con mayor crecimiento, gracias a las novedades y a inversiones en la fabricación de sacos valvulados que competirán en los mercados de cemento, cal, resina y yeso, a los contenedores flexibles de media y una tonelada enfocados a los segmentos de azúcar, cemento, fabricantes de resina y químicos, y al aumento en la producción de película estirable”, concluyó Rogelio Vázquez Santos en entrevista exclusiva para Ambiente Plástico.
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