|
UNA PIEL DESMOLDANTE
Por:
Dec 5, 2007
 |
Los desmoldantes líquidos han sido tradicionalmente la única opción conocida para evitar que las piezas moldeadas se atoren. Pero gracias a los esfuerzos tanto de la empresa Acmos CEIME KG, dedicada a la fabricación de agentes lubricantes, anticorrosivos y recubrimientos de alto esempeño térmico, como a las sustanciales aportaciones del Instituto Fraunhofer de Investigación Aplicada de Materiales (IFAM), se logró el desarrollo de un recubrimiento de plasma polimérico para moldes de inyección. Dicho recubrimiento tiene la posibilidad de emplearse en el desmoldeo de cientos, y en algunos casos, de miles de piezas inyectadas sin la necesidad de emplear agentes desmoldantes tradicionales. Cuando se inyectan plásticos con cargas, como la fibra de vidrio o de carbono, las propiedades mecánicas del plástico se incrementan y en consecuencia la dificultad de desmoldeo en el proceso; esto se debe a la baja contracción y al aumento de rigidez del plástico cargado. Existen aplicaciones, como las piezas aeronáuticas, donde se llegan a aplicar de forma previa a la inyección hasta seis capas de agente desmoldante. Dicha aplicación se realiza de forma manual y consume tiempo de proceso. Una de las ventajas que ofrece el recubrimiento polimérico sobre el metal, es que protege de la exposición de solventes que tiene el operador que emplea los agentes desmoldantes en los moldes. A decir verdad, en los métodos tradicionales de inyección de plásticos existe la posibilidad de que algunas piezas contengan residuos de desmoldante que pueden causar problemas de acabado y decorado. El empleo de moldes con recubrimiento de plasma polimérico, permite tener el acabado ideal de las piezas moldeadas.
 |
Ésta tecnología pretende abarcar otros procesos industriales como la inyección de Poliuretano mediante el proceso RIM (Reaction Injection Molding) que se emplea en la fabricación de asientos, tableros y otros componentes automotrices y sistemas de refrigeración. según el IFAM, la industria de Poliuretano en el mundo emite varias miles de toneladas de hidrocarburos cada año por los sistemas desmoldantes y subproductos generados. la aplicación de recubrimientos poliméricos en los moldes beneficiará la productividad, la calidad superficial y los espacios de trabajo productivo. Investigadores del IFAM y de ACMOs, desarrollaron esta tecnología en donde se les coloca a los moldes pequeños en una cámara de vacío con un gas ionizado en forma de plasma, cuyas moléculas de gas se fracturan y se depositan sobre el metal en forma de una fina película o recubrimiento. El proceso para obtener el material en forma de plasma, consiste en excitar, mediante voltaje controlado, un gas que se calienta hasta alcanzar temperaturas de 12,000°C. En estas condiciones, el material obtiene un nivel de energía que fractura sus moléculas en forma de un material semifundido o plástico, y permite depositarse sobre el sustrato a recubrir. Dicho recubrimiento se puede hacer tan fino como apenas unas micras o espesores mayores, llegando a los milímetros. Esta tecnología se emplea también para dar un recubrimiento a piezas tan grandes como las empleadas en la fabricación de un ala de avión, la cual mide cerca de 17 metros de largo. Para ello, se ocupa una pistola que aplica una capa de gas en forma de spray con el apoyo de un robot que controla la boquilla y genera el plasma. En este momento, las cámaras de vacío están listas para usarse en la producción en serie, mientras la variante, empleando boquillas para piezas de gran dimensión, sigue en desarrollo. Esta novedad tecnológica se presentó en la Feria K de Alemania, llevada a cabo del 24 al 31 de octubre del 2007 en Dusseldorf, y se ha propuesto como una herramienta importante para la fabricación de moldes con recubrimiento especial para la inyección de plásticos reforzados.
 |
©
Derechos Reservados Revista Ambiente Plástico
Ir
al Inicio
|