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EL DESAFÍO QUE SIGNIFICA HACER CRECER UNA EMPRESA
Por:
Dec 5, 2007
Hay una pregunta clave que puede definir tanto su capacidad estratégica empresarial como la apertura de su mente a dejar entrar nuevas ideas y su potencial para desarrollar y expandir el alcance de su empresa: ¿Cuándo piensa usted que debe tomar nuevos riesgos y probar nuevos caminos y estrategias para su negocio? Es un hecho que la mayoría de los empresarios en nuestra industria del Plástico tienen su origen en las PYMES familiares, lo cual supone logros a través de la experiencia del día a día y no por capacitación y formación especializada. Asimismo, como característica suelen ser empresas más conservadoras que innovadoras, lo cual conlleva a que sólo van a tomar nuevos riesgos y/o probar otros caminos para su negocio solo cuando las cosas empiecen a “andar mal”. La formación en todas las áreas de una empresa PYME se hacen sobre la marcha, y en la medida en que se logra algún éxito se pueden sumar otros logros hasta llegar a una determinada tendencia de crecimiento o estabilidad; sin embargo, quienes dirigen dichas empresas tienden a estancarse, y a suponer falsamente que poseen una vaca que podrá darles leche de por vida a ellos, a sus hijos y a las generaciones que siguen. Ni siquiera Bill Gates y su todopoderosa Microsoft tienen una vaca atada. El problema es confiar en la suerte y dormirse en los laureles. Las PYMES familiares asumen que, en épocas de vacas gordas, es época de tomar ganancias, renovar autos y casas, invertir en monedas, bonos y plazos fijos, y “darse la buena vida”. Esto no debe ser así. La economía es cíclica, y en el caso de México más aún. Si se toman en cuenta los últimos años, es fácil llegar a la conclusión de que cada 6 años, aproximadamente, aparece una “grave crisis”, acompañada con una volatilidad de precios de energía y materias primas. Desafortunadamente, sólo cuando se desatan esas crisis, es cuando los empresarios se aventuran a enfrentar los riesgos que antes ignoraron, y lo hacen sobre la hora, mal, sin asesoría y con muy poco margen de maniobra. De regreso con el ejemplo del negocio familiar: no está mal recompensarse de vez en cuando por el sacrificio de construirlo y ponerlo en marcha... pero por qué no prever, optimizar y, sobre todo, expandir. Cuando se deben tomar riesgos es precisamente en la época de las vacas gordas, con dinero de respaldo y con margen de maniobra. Hay algunas recetas básicas y simples que le pueden servir de puntapié para armar estrategias más complicadas:
Primero, debe intentar calcular sus ganancias remanentes mes a mes. Segundo, compare los resultados de cada mes para formar una tendencia, especialmente si llega a acumular resultados de uno o dos años, para medir variaciones por temporada. Tercero, una vez hechas las mediciones... PRESUPUESTE. Cuarto, separe las ganancias para definir qué hacer con ellas. Lo peor que puede hacer, es depositarlo en el banco. El concepto de inversión implica gasto en el negocio. En nuestro sector existe un amplio abanico de inversiones, pero la información es vital para la toma de decisiones. Hoy en día, por ejemplo, es muy importante invertir en sistemas informáticos que le brinden información al instante. También debe invertir en métodos que permitan acortar tiempos en procesos naturales de su negocio. Si su empresa es ineficiente, genera pocas ganancias y demanda demasiado tiempo, sería bueno que cuando menos genere pocas ganancias sin devorar tiempo excesivo. Renovar maquinaria vieja, reemplazar personal por otro más eficiente, idear un nuevo sistema para llevar almacenes...; estas son decisiones poco costosas y que brindan grandes resultados. Ganar tiempo le permitirá pensar más a menudo en cómo idear estrategias efectivas. En cambio, vivir agobiado con los problemas rutinarios, como los que ocasionan las máquinas viejas, sólo distraen sus recursos para toma de decisiones para resolver tareas de menor importancia. El tiempo que gane úselo para decidir, estudiar su mercado, capacitarse, buscar alternativas y realizar sus planes... Su negocio puede crecer de varias formas: por atracción de más clientes mediante publicidad, por incremento de ganancias mediante nuevos productos de mayor rentabilidad, o por diversificación que genere alternativas de compra a sus clientes. En cuanto empiece a crecer, aumente la cuota de ahorro para inversión. Muchas PYMES crecen basadas en ciertas personas; es un error. Llegado un punto, usted debe generar y manejar equipos, no personas individuales. Por ello, es recomendable que tome estudiantes universitarios con potencial para llegar a ser profesionales que, a su vez, conocerán cual es la mecánica de su negocio. En caso contrario, si usted no posee un “semillero”, deberá comprar a un “superejecutivo” que llegue desde fuera, con desconocimiento de su empresa, y que normalmente generará roces con usted y con el resto de su organización. Promueva que los gerentes surjan de sus filas. Su empresa puede crecer y llegar a necesitar independizarse de usted: ¿Tiene la capacidad de reconocer esta circunstancia que podría implicar que su pequeño negocio se llegue a transformar en una corporación?
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