El profesor Takao Someya y sus colaboradores de la Universidad de Tokio han desarrollado una hoja de plástico del grueso de un papel, que permite a los dispositivos electrónicos comunicarse entre sí. Esta lámina, de un milímetro de grosor, ha sido fabricada mediante la impresión de una serie de componentes electrónicos orgánicos (son varios polímeros semiconductores y aislantes, así como nanopartículas de metales, para hacer transistores y conmutadores microelectromecánicos, MEM, de plástico, bobinas de comunicaciones y células de memoria) y puede ofrecer una alternativa más segura y con menos consumo de energía que otras comunicaciones inalámbricas, como el Bluetooth. De acuerdo con la revista Spectrum, este “papel” de plástico “podría instalarse en las paredes o en el suelo para que los dispositivos electrónicos que forman parte de nuestra vida cotidiana se comuniquen de manera más segura y con un menor gasto de energía que el que necesitan otros sistemas de comunicación inalámbrica, como el Wi-Fi o el Bluetooth”. Pero esta hoja de plástico no sólo comunica a los dispositivos, sino que además les proporciona energía sin que estén conectados directamente a la red eléctrica y sin cables de por medio.