Tomado de Ambienteplastico.com
LA DISYUNTIVA DE COMPRAR POLÍMEROS
Por Rina Quijada
Mar 24, 2008, 10:40
Ante la clásica pregunta acerca del futuro
próximo de los precios de los polímeros, la respuesta, hoy por hoy, debe ser
muy específica pero en función del tipo de plástico, grado y productor, debido
a que cada uno presenta una dinámica muy distinta. Este es un síntoma de que
vivimos una época donde la oferta y la demanda están en una situación apretada,
de manera queno hay espacio de maniobra y cualquier problema operacional o
climático, inclusive, puede afectar de manera directa a los precios.
Las
ventanas de oportunidad para comprar a precios competitivos son cada vez más
angostas, es decir, en un periodo de un mes, puede cambiar dos veces la
tendencia a muy corto plazo de los precios. Es por tal razón que las variables fundamentales
son tan importantes hoy día. Esto podría asistir al mercado a identificar las
tendencias reales versus las tendencias especulativas.
Normalmente,
los primeros meses del año presentan baja demanda, pero a diferencia de otros
años, 2008 arrancó con niveles bajos de inventario como consecuencia de los
altos precios alcanzados por las resinas. A su vez, este contexto ubica a los
transformadores mexicanos en una situación muy vulnerable debido a que los
productores americanos de resinas podrían subir el precio en cualquier momento
al darse cuenta que dichos transformadores necesitan material que no tienen en inventario.
Aunado a
lo anterior, las empresas productoras de resinas en Estados Unidos prefieren
colocar sus exportaciones en Europa, Asia o Brasil, porque el precio está más
elevado, ganan en euros y la demanda es creciente. Ahora, el problema que han
tenido que enfrentar los productores es que en esas regiones compran resinas en
sacos de 25 kilogramos
por lo que la capacidad local para ensacado ha quedado limitada ante el
crecimiento de la demanda de este servicio.
Por otro
lado, Estados Unidos, con su moneda débil y su reducida demanda interna, no
hace atractiva la importación, sino por el contrario, se ha convertido en un
exportador por excelencia para el mundo, tanto de materiasprimas como de
productos manufacturados. El incremento en el volumen de exportaciones de ese
país ha aumentado a su vez la demanda de servicios de logística y comercio
exterior, de manera que ahora resulta muy difícil conseguir un contenedor vacío.
RINA QUIJADA, PhD es presidente de Intellichem, Inc.
Doctora en Economía. Formación en Química Orgánica y con Maestría en Comercio Internacional,
USA. (www.intellichem.net).rquijada@intellichem.net
Un
ejemplo muy claro en la industria del plástico se observa en el mercado de
películas que, durante los últimos años, Estados Unidos había mantenido su
importación en crecimiento constante, pero en el año 2007, por primera vez, la
tendencia cambió hacia abajo.
En este
sentido, México, aunque no es un mercado de precios atractivos para la
exportación tiene la ventaja de que consume producto a granel y recibe el
producto mediante transporte terrestre.
Actualmente,
los productores americanos de resinas buscan vender más para mantener altas sus
tasas de operación y quieren aumentar sus precios porque el costo de producción
está alto, no obstante que la demanda interna esté débil.
En
México, durante febrero, casi todos los productores anunciaron incrementos de
precios. Sin embargo, en un escenario donde la demanda es débil no va a ser
fácil introducir nuevos precios. Además, los créditos resultan cada vez más
complicados para los transformadores por el aumento de precios vivido en los
últimos años, lo cual ha forzado a comprar lo mínimo necesario para salir de
las necesidades de corto plazo.
La
industria del plástico en México sigue siendo un mercado dependiente de las
importaciones y de las fluctuaciones del precio internacional del crudo. En ese
sentido, como el nivel que ha alcanzado el petróleo es extraordinario, el
aumento del precio de sus derivados y por lo tanto de los plásticos se ha
disparado.
La buena
noticia, sin embargo, es que en las unidades Morelos y Cangrejera de Pemex, las
tasas de producción se normalizaron, mientras las plantas productoras de
etileno han continuado con la producción estándar. Por su parte, Mexichem sigue
expandiendo sus dominios, esta vez en Brasil, ya que recientemente compró otra
compañía fabricante de tubería.
En mi
opinión, considero que la economía en Estados Unidos no entrará en recesión en
el 2008, pero si en un proceso de desaceleración que debe considerar el
industrial mexicano, ya que las exportaciones de México se verán afectadas por
la disminución del consumo interno en el país del norte, lo cual afectará
también la generación de remesas. Sin embargo, gracias a que México se ha
diversificado mucho, se va a afectar el mercado, pero no tan fuerte como ha
ocurrido en otros años.
Afortunadamente,
la desaceleración tiene lugar en un año electoral, y por tal motivo la
administración gubernamental ha aprobado diversas medidas que estimulan a la
economía y prevengan una profunda recesión.
En cuanto
al transformador mexicano, se le aconseja que siga comprando las mínimas
necesidades de sus materias primas, ya que los precios seguirán oscilando
continuamente. Hoy día
es preciso monitorear todas las variables del mercado.
Ya no
solo es la ley de la oferta y la demanda la que rige los precios de los
polímeros, sino también los costos y las tasas operacionales. Por ello, el
transformador debe negociar con su proveedor compras por períodos estipulados
para lograr una mejor planeación y control de costos.
© Derechos Reservados Ambienteplastico.com /