Tomado de Ambienteplastico.com
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Por Enrique Chao
Mar 24, 2008, 14:26
Hace unos días apareció una notita que dejó boquiabiertos a
los lectores de diarios. Se prometía que para el año 2029 la inteligencia
artificial habrá igualado el nivel de desarrollo de los humanos. El ingeniero
Ray Kurzweil, uno de los inventores líderes de Estados Unidos, y autor de la
predicción, ha dicho que la humanidad está a punto de lograr avances que
conseguirán que minúsculos robots se implanten en el cerebro de los humanos
para volverlos más inteligentes. “A través de estos implantes destinados a
mejorar la inteligencia y la salud, máquinas y humanos eventualmente se
volverán uno”.
Lo contundente de este aserto es que las máquinas, como empieza
a suceder en las fábricas y plantas de distintas industrias, incluidas las de
plástico, ya están haciendo en distintas áreas un sinnúmero de cosas que antes
sólo hacíamos las personas, y con un potencial de inteligencia que iguala y a
veces supera al de los humanos.
Kurzweil anticipa que “tendremos tanto el hardware como el
software para nivelar la Inteligencia Artificial a la humana, con todo lo
que implica la inteligencia humana -es decir, inteligencia emocional incluida-,
para 2029”,
y señala que “esto será un nuevo tipo de expansión”.
Para poder dimensionar el alcance de esta predicción hay que
documentarse de a poquito, con algunos libros de divulgación sobre robótica y
automatización que pueden orientar a los lectores más allá de la ciencia
ficción, ya que los libros sobre éste y otros asuntos vinculados a la Inteligencia Artificial
son de una complejidad extraordinaria. Casualmente cayó en mis manos este libro.
Inteligencia Artificial por Jack Challoner.
México, Colección Ciencia al Día, Editorial Planeta, 2004. 72 páginas.
Se trata de un brevísimo libro que recalca la importancia de
estas disciplinas cibernéticas y que está escrito en un lenguaje muy accesible.
En las primeras líneas el autor da por descontado que pronto, como una nueva
ola, se establecerá una legión de robots que se encargarán de las tareas más arduas,
y se pregunta, de paso, si ¿podremos algún día producir una computadora
verdaderamente inteligente, con una mente propia, “con libre albedrío, emoción
e incluso un sentido de la moralidad?”.
En el eco sus reflexiones, subraya que “ya hay robots
autónomos que pueden ayudar a explorar los otros planetas del sistema solar con
el mínimo de intervención de los ingenieros de vuelo en la Tierra…” A través de
esta “Guía para principiantes en el tema de robótica y cerebros construidos por
el hombre”, el conocido escritor de asuntos científicos Jack Challoner, autor
asimismo del libro: “La
Revolución Digital” (en la misma colección), explica con toda
paciencia cómo funcionan los sistemas actuales de computación y examina los
argumentos que subyacen en el debate a favor y en contra de la Inteligencia Artificial,
amplificando con ello la perspectiva del papel que jugarán en el inmediato
futuro las máquinas inteligentes una vez que salgan del laboratorio, tanto en
el hogar como en el trabajo.
Después de hacer paralelismos y comparaciones entre el
cerebro humano y el de una computadora, el autor describe puntualmente los dos
enfoques en Inteligencia Artificial, el Top-Down (de lo general a lo particular)
y el Bottom-up (de lo particular a lo general) y hace un recuento de avances y
retrocesos en ambos sentidos.
Por ejemplo, los robots que realizan tareas en las líneas de
producción de la industria son ejemplos de Inteligencia Artificial Top-Down
(siguen programas inflexibles y no piensan por sí mismos), mientras que la Red Neuronal Artificial
en Tercera Dimensión, que permite reconocer en tiempo real objetos ubicados en
forma muy confusa, puede servir para naves espaciales y robots, y se acercan
más al enfoque Bottom-up, el preferido por algunos investigadores, ya que es el
que más se acerca a la estructura del cerebro humano.
El librito también traza un futuro para la Inteligencia Artificial,
y muestra los desarrollos existentes en ingeniería neuromórfica, una nueva
disciplina que permite crear redes de componentes electrónicos análogos que
son modelados fielmente a partir de estructuras de cerebros animales, en donde
lo importante son las mediciones reales de la corriente eléctrica que fluye (con
dispositivos neuromórficos, los ciegos, por ejemplo, podrán recuperar la vista,
ya que podrán comunicarse con las neuronas biológicas).
© Derechos Reservados Ambienteplastico.com /