Tomado de Ambienteplastico.com

Normalización
Gestión de la Calidad
Por Laura Izarbe
Apr 28, 2008, 12:10

En los últimos tiempos, la popularidad e importancia de la gestión de la calidad ha ido en aumento, como resultado de un cambio filosófico y analítico. Tradicionalmente la gestión de la calidad se limitaba a la inspección de la calidad, asignada la mayoría de veces al departamento de calidad y limitada al área de recepción de materias primas, a algunos procesos pro- ductivos y, más recientemente, a la auditoría de calidad en el producto terminado.

 En la actualidad, la gestión de la calidad debe consistir en desarrollar, diseñar, producir y asistir un servicio, un producto de calidad, lo más económico posible, lo más útil posible y siempre satisfactorio para el consumidor. Esta tarea abarca a todas las áreas de una empresa. Un ingrediente básico en la nueva concepción de la gestión de la calidad es la utilización masiva del método científico, y en concreto, de la estadística, en la planificación de la recolección y análisis de los datos necesarios para la toma de decisiones.

             Existen varias técnicas para apoyar esta nueva concepción de la gestión de la calidad. Entre ellas se cuenta con siete herramientas bastante simples de entender y aplicar, conocidas como las siete herramientas básicas para la gestión de la calidad y denominadas de forma abreviada como las Q7. Estas herramientas son: diagrama de flujo, diagrama de Ishikawa, hoja de recogida de datos, histograma, diagrama de Pareto, cartas de control y diagrama de correlación.

Las siete herramientas básicas para la gestión de la calidad Diagrama de flujo

     Sirve para representar, mediante una simbología estándar, las las actividades que hay que ejecutar para la realización de un proceso. Se emplea para estandarizar la forma de trabajo en la empresa, de forma que todos los empleados realicen el trabajo de la misma manera, con el objetivo final de reducir el número de productos defectuosos en el proceso y, como consecuencia de ello, conseguir una mayor satisfacción de nuestros clientes.


 Diagrama de Ishikawa

     Conocido también como diagrama de espina de pez, o diagrama causa-efecto, sirve para sintetizar y ordenar las posibles causas que dan origen a un efecto, generalmente un problema de calidad. Permite analizar y dejar en evidencia las causas que deben ser corregidas o eliminadas para lograr una mejora en la calidad. Estas causas generalmente se agrupan en cinco categorías: hombre, método, material, medio (entorno) y maquinaria.  Hoja de recogida de datos Sirve para recoger y poder organizar la información de forma sencilla, de manera que ésta quede registrada mediante marcas simples. Los formatos empleados para diseñar hojas de recogida de datos son variables, dependiendo de la información que se requiera registrar. Muchas veces sirven de fuente de información para la aplicación posterior de otras herramientas de la calidad. Es frecuente encontrar hojas de recogida de datos que obligan a que el operario registre datos con los que luego no se realiza ningún análisis. Es muy importante definir bien, desde el principio, la hoja de recogida de datos, teniendo siempre presente que los datos que se recojan deben servir para transformarse en información.  Histograma Sirve para representar, mediante una gráfica, la distribución de frecuencias de un conjunto de datos. Permite comprender cómo se distribuyen los datos de manera rápida. Cuando los datos que hay que representar en el eje de las x en lugar de ser valores numéricos, son categóricos, se utiliza un diagrama de barras, cuya construcción es similar al histograma.

  Diagrama de Pareto

     Sirve para ordenar de mayor a menor importancia los defectos o problemas de calidad, de tal manera que queden en evidencia aquellos más representativos. Es usual que se hable de la regla de Pareto, la cual dice que un 20% de las causas originan un 80% de los defectos o fallas. En caso de erradicar las causas que originan la mayoría de los defectos, se obtiene como resultado una mejora significativa en la calidad del producto o servicio.

 Cartas de Control

     Registran la evolución a lo largo del tiempo de una variable o atributo que caracteriza un proceso. La principal utilidad de la carta es determinar si las variaciones que registra la variable o atributo en estudio son o no propias del proceso o más bien se deben a causas externas, llamadas también “causas asignables”. En caso de que se detecte la presencia de causas asignables, que en general se originan por problemas muy específicos, se podrá corregir la anomalía con prontitud.

 Diagrama de Correlación

     Representa la relación entre dos variables. Permite visualizar con rapidez si existe o no relación de correspondencia entre estas dos variables.


Aplicación de las siete herramientas básicas para la resolución de problemas

         Se entiende por problema tanto una situación no deseable, y que se debe corregir, como una situación que, no siendo mala, se quiere mejorar. Para resolver un problema hay que pasar por dos fases: la recogida de datos y el análisis de datos para entender la causa, la raíz del problema y encontrar las soluciones correspondientes. En la fase de recogida de datos, se debe entender en primer lugar la manera en la que está funcionando actualmente nuestro proceso. Para ello se emplea el diagrama de flujo. A continuación, se deben proponer las causas del problema que estamos tratando, lo que se consigue mediante un diagrama causa-efecto. Estas causas se deben cuantificar; para ello se diseña una hoja de recogida de datos y se planifica la recogida de la información. Finalizada esta fase se da paso al análisis de los datos. El histograma, se emplea para representar de una forma sencilla los datos recogidos, y el diagrama de Pareto se emplea cuando esta representación se realiza ordenando las causas de nuestro problema de mayor a menor importancia. Si se desea hacer un análisis de la relación existente entre dos variables, se empleará el diagrama de correlación. Una vez identificada la causa más importante del problema, se debe encontrar una solución para eliminar dicha causa. Al implantar la solución, el proceso debería funcionar de forma estable. La manera de controlar este proceso es mediante las cartas o gráficos de control. Cuando el proceso estudiado se salga de los límites establecidos, se debe reiniciar el proceso de recoger la información referente a las causas del problema y volverlo a solucionar. Esta espiral nunca debe parar, incluso cuando los procesos funcionen de forma estable.



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