Tomado de Ambienteplastico.com

Personalidad
Una vida de película
Por Mónica Conde
Apr 6, 2006, 20:15

 

Hay mujeres de plástico y otras del plástico, una de ellas es la brillante María Isabel Rodríguez Ceballos, que empezó con un papel en el papel y que ahora domina el tema de películas de plástico, desde su producción, impresión y aplicaciones.

 

Del papel al plástico

 

María Isabel Rodríguez Ceballos estudió Ingeniería Química en la Facultad de Química de la UNAM. Siendo aún estudiante manifestó su gusto hacia el estudio de la celulosa y el papel, lo cual la llevó a conseguir trabajo, gracias a la ayuda de uno de sus profesores, en una empresa de Monterrey.

 

Un buen día, recuerda Isabel Rodríguez, recibió la llamada de otra empresa, también del ramo papelero, para ocupar la Gerencia Técnica: “…hasta ese entonces –recuerda- yo estaba encargada del área de investigación y desarrollo, por lo que acepté la oferta ya que me sentía encasillada en esa área y yo quería hacer más”. Después de un tiempo, volvieron a llamarla a la empresa de Monterrey, esta vez ofreciéndole un proyecto muy grande para la papelera. De ese modo, y asumiendo otro papel, regresó nuevamente a esa ciudad.

 

En aquellos años de la década de 1980, la firma ya había incursionado en el sector de los plásticos, y justamente, cuando se reincorpora Isabel Rodríguez, le piden apoyo para resolver una grave situación que se presentaba en la división de plástico: “Yo nunca había trabajado en plásticos, y aunque no sabía que era lo que tendría que hacer, acepté trabajar para el desarrollo de unas películas plásticas. No tenía ni la más remota idea de qué era eso; así que me dieron capacitación. Me mandaron a Europa, aprendí sobre el uso de los plásticos en agricultura y de paso muchas otras cosas más. Cuando regresé a México yo veía las máquinas para transformar plásticos muy chiquitas, comparadas con una máquina de papel, y eso me hacía sentir muy mal. Llegué a sentir que en vez de avanzar en mi desarrollo profesional, me estaba yendo para atrás”.

 

Al empezar a trabajar en el área de plásticos, María Isabel se percató que sólo utilizaban los dos tipos de resinas producidos por PEMEX, la 20020 y la 22004. “No empleaban aditivos y no llevaban a cabo control del proceso”, por lo que visualizó una gran área de oportunidad, y se dijo: “Yo voy a dedicarme a esto y esta va a ser mi especialidad”, así fue, dijo, “como me dediqué al plástico…, y no me he arrepentido.”

 

Filosofía profesional

 

“Todos los días aprendo muchas cosas. No hay un solo día que diga, hoy no aprendí nada; ya sea de la gente con la que trabajo, de los aditivos, de las resinas, de los procesos, de todo, y siempre me gusta mantenerme informada de los puntos que particularmente me interesan”.

 

La curiosidad que Isabel Rodríguez muestra por las películas plásticas, va más allá de los límites de su vida terrenal, ya que comenta que le gustaría saber que pasará con muchos de los desarrollos que actualmente sólo son proyectos a futuro y que aún no se han concretado. Y tal vez ya no le tocará vivirlos. Por ejemplo, las películas de Poliuretano Termoplástico (TPU), que se están utilizando en el recubrimiento de ropa deportiva con barrera al viento y a la lluvia pero con alta permeabilidad al sudor y que tienen un gran potencial en la desinfección de suelo por solarización, sin la participación de pesticidas altamente contaminantes del ambiente y destructores de la capa de ozono. También se refiere a las películas plásticas para empaque de vegetales en atmósfera modificada así como películas plásticas con saborizantes, con olores integrados; películas activas, películas inteligentes…

 

El gusto por la investigación

 

“Si yo no tuviera que pagar mis gastos, me dedicaría a lo que más me gusta, que es la investigación. Yo disfruto mucho la investigación, pero hay que pagar las cuentas”, lamenta Isabel Rodríguez, al preguntarle cuál es la clave del éxito para las empresas de transformación.

 

Ella considera, que es muy importante utilizar el tiempo tanto para ganar dinero como para investigar y, en su experiencia, sólo las empresas que innovan, además de hacer negocio, son las que van a salir adelante.

 

“Personalmente no me gustaría desarrollarme en un centro de investigación. No me imagino ahí. Sin embargo, me gusta mucho trabajar con los investigadores, aunque considero que es importante llevar a la práctica los proyectos para que se logre un beneficio económico, lo cual indica que estamos haciendo las cosas correctamente. La investigación no es solamente gastar el dinero por gastarlo porque eso a nadie le favorece”.

 

Para Isabel Rodríguez el gobierno debería apoyar más a las empresas de transformación para financiar los proyectos de investigación, y aunque en teoría existen los apoyos, se lamenta de la magnitud de los trámites y burocracia que se requieren para lograrlos, razón que explica porque muchas empresas desisten de su empeño de participar de esos beneficios.

 

Nace una nueva empresa

 

En el año de 1991, y luego de varios procesos de reestructuración del Grupo Maldonado, para quien trabajaba, ella decide retirarse. La situación estaba afectando la salud de María Isabel.

 

“Entonces yo no quería dedicarme a la asesoría, porque siempre me habían dicho que la asesoría no es negocio. Lo que yo quería era poner una comercializadora de materiales de construcción en Puerto Vallarta, e irme vivir”.

 

Un día, después de volver de Puerto Vallarta, donde había evaluado las posibilidades de su futuro negocio, María Isabel recibió una llamada que cambió su destino.

 

“llegué como a las 8:00 de la noche, y a las 8:15 me estaban llamando del Tecnológico de Monterrey para pedirme ayuda en un asunto. Al día siguiente, otra compañía llamó para otra asesoría, y así empecé con esto. Y es algo que nunca acabo, así nació MIRC Asesores.

 

“La verdad es que no ha sido fácil, y aunque hemos tenido años muy difíciles, también hemos podido salir adelante, y vamos caminando”.

 

Otra empresa sin precedentes

 

Redi Color, otra idea de María Isabel, nació en el año 1999 para desarrollar trabajos de preprensa para flexografía. “Al principio, nadie creía en nosotros, pero afortunadamente, y contrario a los pronósticos, este negocio ya tiene 7 años.” Redi Color ha crecido anualmente de manera ininterrumpida en el orden del 30 al 37%, “y sin subir precios en los últimos 3 años”, resalta María Isabel.

 

Por otro lado, en su afán por desarrollar nuevos productos, desde hace 2 años ofrece películas especiales basadas en Polietileno.

 

Además, comercializa películas para protección de metales, con una tecnología que se desarrolló en Israel, pero fabricadas en México.

 

Áreas de Oportunidad

 

Para Isabel Rodríguez existen tres importantes áreas de oportunidad en el desarrollo de películas plásticas: películas para uso agrícola, películas especiales y películas para usos industriales. La empresaria advierte que la gente de Centroamérica tiene una mayor tecnología en el uso de plásticos en la agricultura: “ya que están concientes de la necesidad de incrementar la vida de las cosechas de sus productos y hacer que se transporten y lleguen a su destino final en buenas condiciones. En México, en cambio, aún hace falta mucho por hacer en este sector. No tenemos el nivel tecnológico que tienen otros países, y tenemos que aprovechar la ventaja de tener la cercanía con el mercado de Estados Unidos y Canadá, dos costas, diversidad de climas” En cuanto al problema de las películas plásticas en México, “los transformadores se han ido por el lado del volumen, con la bolsa camiseta, y no han buscado otras alternativas”.

 

Referente a las películas especiales, Isabel Rodríguez indica que hoy en día, lo que los empacadores buscan son películas especiales que sean económicas y que logren el mayor desempeño posible.

 

Para ello, se requiere de tecnología y conocimiento de los polímeros, equipos y procesos.

 

Por otro lado, en el caso de las películas para usos industriales, por ejemplo, las termoretraíbles o estirables, hay muchas oportunidades. “Estas películas requieren una serie de aditivos y pocos transformadores tienen interés por conocerlos”.

 

También existen desarrollos de películas contra la corrosión y para usos en construcción.

 

Un consejo a los transformadores

 

“Yo siento que los transformadores de Polietileno, y los convertidores en general tienen que preocuparse por los pequeños detalles, y no sólo por el volumen. Muchas veces no conocen el análisis de costos, “es decir, cuánto cuesta cada uno de los insumos, para lograr optimizarlos al máximo buscando siempre la calidad. Se acabó la época de márgenes de más del 50%, pero sí se puede añadir valor al uso” Para Isabel Rodríguez, la oportunidad del éxito está en la especialización de las empresas, y no hacer de todo, ya que de esa manera se pierde energía. Además, ella considera que es muy importante enfocarse al mercado.

 

“El mercado cambia cada día más rápido, y las empresas deben ser lo suficientemente flexibles a estas nuevas demandas. Hay que proporcionar lo que el cliente necesita, no lo que las empresas pueden ofrecer”.

 

Para lograrlo recomienda asimismo buscar permanentemente una mecánica para bajar los costos con tecnología y productividad.

 

 



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