Tomado de Ambienteplastico.com

Plastiarte
EL DUO DINÁMICO QUE DISPARÓ LA MODERNIDAD
Por
Dec 5, 2007, 18:42


Hace un siglo nació Charles Eames, uno de los artistas más interesantes del siglo XX en lo que se refiere al campo de la arquitectura y el diseño industrial. Eames fue un brillante innovador en el desarrollo de viviendas de bajo costo, un diseñador industrial muy sagaz, sobre todo en la creación de muebles -de hecho ganó fama por sus sillas organicistas de plástico y fibra de vidrio- y fue, además, un perito en interiorismo y un acreditado museógrafo. Eames montó numerosas exposiciones, como la muy celebrada que hizo para IBM sobre la historia del cómputo, y fue, además, un director de cine memorable. Algunos documentales, como Día de Muertos, sobre la tradición de esa Fiesta en México, se conserva como un testimonio invaluable. Su interés por la fotografía lo llevó a exhibiciones de gran formato. Inclusive presentó un impresionante espectáculo con siete pantallas en la Feria Universal de Moscú en 1959, bajo una cúpula diseñada por Buckminster Fuller. Al lado de Ray, su inseparable segunda esposa (una artista plástica muy talentosa), Eames transformó la cotidianidad del modo de vida americano y aprovechó el desarrollo de nuevos materiales, como el plástico, en todas sus presentaciones, el aluminio, la madera contrachapada y el cristal para crear nuevos ambientes. A ambos se le ha señalado como los creadores de numerosos diseños convertidos ahora en clásicos del siglo XX. Gloria Koening, en el libro Eames (Taschen, 2005) destaca de estos pioneros, que “juntos se atrevieron a agitar el universo, alterándolo para siempre con su toque eamesiano. Iluminando el Siglo XX con su genio, el equipo formado por el matrimonio de Charles y Ray Eames diseñó y realizó una producción de lo más asombrosa y variada...”

IMAGINACIÓN SIN REPOSO
Charles nació en Saint Louis, Missouri, y estudió arquitectura en la Universidad de Washington. A los dos años de iniciar sus estudios los abandonó y empezó a trabajar para un despacho de arquitectura en su ciudad natal. Viajó a México y vivió más de nueve meses en San Luis Potosí. Participó básicamente en proyectos de viviendas residenciales y recibió la influencia del arquitecto finlandés Eliel Saarinen. Para estar más cerca de su maestro se trasladó con Catherine Woermann, su primera esposa, y con su hija Lucia, a Cranbrook, en Michigan, donde continuó sus estudios de arquitectura y diseño en la Academia de Arte de esa localidad. En 1940 colaboró con el hijo de Eliel, Eero Saarinen, quien a su vez fue un brillante arquitecto, en el proyecto de una silla que ganó el primer premio del concurso de mobiliario orgánico organizado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA); un mueble con un asiento y respaldo continuo, fabricado en madera contrachapada. Este primer intento, sin embargo, no resultó tan barato como había previsto, y continuó ensayando con innumerables objetos para poder producir en serie. Inclusive desarrolló una máquina con tecnología moderna que llamó ¡Kazam!, para sus trabajos en madera contrachapada.

UNA FÁBRICA DE CREATIVIDAD

A finales de los años 40, Ray y Charles diseñaron y construyeron una casa fantástica, conocida como la “Casa Eames”, y que se ubica en lo alto de una colina con vista al Océano Pacífico. La famosa casa, que hoy en día se sigue considerando como una obra maestra de la arquitectura moderna, formaba parte de un proyecto organizado por la revista Arts & Architecture, publicación dirigida por el propio Eames, para alentar a los arquitectos estadounidenses para la creación de viviendas de bajo costo. La Case Study House N°8 y la N°9, vecina a la suya, se construyeron con trozos prefabricados de acero.



© Derechos Reservados Ambienteplastico.com /
Noticias y negocios del plastico en Internet.