Tarde o temprano, todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repasaban su cauce luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas. De ese modo, el hombre fue constatando el eterno retorno hacia el punto inicial.
Empezar cada año como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida es un regalo muy grande como para no celebrarlo.
Por eso el inicio de un nuevo año debe servir para acumular fuerzas y sentir la ilusión de que en realidad comienza el mejor año de la vida; y el que se proponga convertir a 2006 en su mejor año, lo puede lograr.
Hay condiciones para ello: Año de elecciones, Año del Campeonato Mundial de Futbol.
Como podrá comprobar el lector de Ambiente Plástico, en este número abundan los buenos augurios para el 2006, que han sido expresados por importantes personalidades entrevistadas. Empresas como Olan de México, que han sabido dar un giro a su productividad gracias a la inversión en tecnología apoyándose en el servicio y apoyo técnico de proveedores especializados como POLIMOLD.
La zona de oportunidades muestra un claro reflejo del sentir de una firma de consultoría americana, CMAI, sobre lo que los empresarios de la industria del plástico deben hacer. Además, las opiniones, siempre valiosas, de los técnicos y expertos que colaboran con Ambiente Plástico, incluyen en esta ocasión una recomendación para elegir un sistema de tratamiento corona y ponen a la vista los secretos para una buena dirección.
Por otro lado, en las secciones más ligeras, damos una ojeada al futuro para apreciar cómo será el mundo al lado de sirvientes biengrasados y con reluciente piel de metal y plástico, los robots, que últimamente causaron furor en Japón. En lo mismo, un par de artículos permiten apreciar el alcance de la robótica industrial y el crecimiento de los robots en el ramo del plástico.
En la sección de humor narramos cómo el mundo, cuando empezaba a perder gravedad, inventó la manera de pegarlo todo, primero con masking tape, luego con scotch tape (o durex) finalmente, cuando las ideas empezaban despegarse de la mente, con el block amarillo canario de los post it, para pegarlas antes de que se perdieran en el limbo de los pensamientos sueltos.
El principal asunto de este ejemplar que tiene en sus manos está dedicado a la petroquímica.
El objetivo principal es que el lector comprenda el impacto que tiene conocer la situación política y económica de este sector y su incidencia en la Industria del Plástico.
La industria química mexicana ha perdido participación dentro del PIB nacional, y tiene una gran dependencia del extranjero al importar alrededor del 63% de los insumos; cada año, la inversión registrada en este sector tiende a ser menor, disminuyendo así su nivel de competitividad global.
En el artículo de portada se presentan varias propuestas para promover el desarrollo de esta industria que tanto tiene que ver con nuestro sector de plásticos, de manera que el lector interesado, podrá entender la situación y eso le permitirá, sin duda, planear las estrategias para hacer crecer su negocio en este 2006.
Mónica Conde Ortiz
Directora Editorial
mconde@ambienteplastico.com