El arte concentrado de los art toys

El arte concentrado de los art toys    
E n la Casa del Lago “Juan José Arreola”, en Cha¬pultepec, se ofrece la muestra “Concreto 3. Vinyl Toys”, que reúne piezas de 20 artistas mexi¬canos que han diseñado juguetes de vinil, como Artemio, Carlos Dufour, Ed Sison, Beast Brothers Nahual, Tim Biskup y Ledy Ledy, entre otros. Además de sus piezas, se presentan juguetes prestados para la oca¬sión de las colecciones de arte más importantes del mundo entero y las colecciones de Kidrobot, Medicom Toy, Secret Base y Toy 2 R, que son los fabri¬cantes y diseñadores más importantes de juguetes de arte en todo el globo.
La mues¬tra busca que el visitante, a través de las más de 500 piezas exhibi¬das, se familiarice con los vinyl toys, con sus diseños, sus for¬mas y su procedencia. Como un apunte his¬tórico, cabe destacar que en Hong Kong  Michael Lau y Eric So en¬contraron a mediados de la década de los años 90 que el soft vinyl, o vinilo suave, podía servir de medio para vaciar la imaginación y crear juguetes colecciona¬bles para adultos.
Ese movimiento no pasó desapercibido en oc¬cidente, donde famosos artistas, dibujantes, ilustra¬dores de cómic y grafiteros comenzaron a dar sus ver¬siones de estos juguetes de tiraje limitado. Desde hace más o menos 14 años esta forma de arte vinculada con el diseño, el graffiti y el arte urbano se cultiva como una manifestación más allá de lo comercial, y hoy en día los coleccionistas se disputan algunas pie¬zas que reflejan el interés por estos juguetes que, en realidad, dicen ellos, son objetos de arte.
El Art toy o Vinyl toy (como prefieren llamarlo los conocedores) al prin¬cipio desarrolló muñecos de cinco a 20 centímetros montados en base negra o blanca, y muchos artistas de entonces se inspiraron, sin duda en la imagen de Mickey Mouse, entre otros personajes de relevancia histórica. De la mano de la tecnología, los pintores, grafiteros, dibujantes de cómic e ilustradores…, es¬tán añadiendo ahora a sus preciosos juguetes recursos como pequeñas bocinas, luces intermitentes, me¬morias USB, discos duros y hasta rayos laser, entre otros efectos especiales.
Las figuras no han llegado aún al corazón de todas las capas de la so¬ciedad, porque las piezas son caras, hasta de varios miles de pesos, y los co¬leccionistas tienen algo de ricachones excéntricos.
No se la pierda.