El tercero de los grandes de las poliolefinas

Para muestra, un botón.

No bien se recibió en la Universidad, Galli se unió a la unidad de Montecatini Montedison de Italia, donde colaboró como investigador al lado, nada menos, del célebre químico Giulio Natta. Con méritos propios, Galli, de 72 años, ha desarrollado nuevas tecnologías en los catalizadores de Polietileno, así que para él no fue ninguna sorpresa escuchar su nombre en los micrófonos durante la emisión de la NPE 2009 que lo conminaba a ingresar al Salón de la Fama de los Plásticos. Recibido con elogios y considerado como uno de los tres grandes de las Poliolefinas (junto con Giulio Natta desarrolló el Polipropileno y aportó nuevos principios para polimerizar Polietileno), Galli repasó, mientras caminaba al podio, su exitosa vida repleta de triunfos en todos los órdenes.

Lo cierto es que pocas personalidades han influido tanto en la ciencia y la tecnología de los polímeros como Paolo Galli. Es uno de los científicos más brillantes y un hombre que sabe de negocios, sobre todo en el campo de las poliolefinas y por supuesto, también es un reconocido líder en el campo del Polipropileno. Bajo su atinada dirección e imaginación se concibieron, desarrollaron y fabricaron numerosos procesos y productos.

 

En tierra de licores

Paolo Galli nació en 1936 y fue el primero de tres hermanos del matrimonio compuesto por Carlo y Vittoria Galli, en la provincia de Bassano del Grappa, en la falda de los Alpes, al norte de Italia. Su padre fue coronel del ejército italiano y luego gerente en una fábrica, en tanto que su madre fue maestra de literatura francesa y alemana. La familia

Galli, por cierto, extiende sus largas raíces en la Toscana, en Florencia, donde vivió y cobró fama un venerado ancestro, el doctor Giulio Galli, “el Magnífico”, en el siglo XIII.

Paolo Galli realizó sus primeros estudios en Bassano del Grappa, y en el Liceo Científico de esa población descubrió sus inquietudes. Más tarde se trasladó a la Universidad de Padua, donde estudió química industrial bajo la tutela de Giovanni Semerano. Publicó su tesis: “Polimerización del Cloruro de Vinilo a bajas temperaturas” y desde entonces se enamoró de los plásticos. Posteriormente ganó el premio de la Federación Italiana del Empleo, lo que le permitió estudiar en el laboratorio de una de las compañías más importantes de Italia, en la firma Montecatini, donde se incorporó al Instituto de Investigación de Hidrocarburos. Ahí recibió un reconocimiento para profundizar en Tecnología de Polímeros, en particular en el desarrollo de las nuevas tecnologías de polimerización basadas en los trabajos de la catálisis de Ziegler-Natta, bajo la dirección del mismísimo profesor Natta (Premio Nobel de Química).

Desde su primera incursión a Montecatini, Galli prosiguió su trayectoria en la industria acumulando un éxito tras otro, ya que siempre mantuvo una relación muy rica con la vida académica de distintas universidades italianas y centros científicos extranjeros. De 1962 a 1965, Galli fue profesor adjunto de química y química industrial en la Universidad de Bolonia. Desde 1965, se vinculó con la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ferrara, siempre dictando cursos sobre química industrial. En 1973, y hasta 1984, mantuvo la cátedra de Química Macromolecular, y a finales de los años 80 creó la Escuela de Estudios Avanzados en Ciencia de los Polímeros, un espacio extraordinario que vinculaba a la academia con la industria. Galli, después de su creación fue su director durante tres años.

En el ámbito industrial, supervisó la investigación básica y el desarrollo de procesos para la catálisis del elastómero Etileno- Propileno, del Polietileno de Alta Densidad, del Polipropileno y de los copolímeros de Etileno con Propileno. Una de sus mayores contribuciones fue el uso revolucionario del cloruro de magnesio para la catálisis del Polietileno. También hizo importantes contribuciones a la tecnología que permite obtener polímeros granulados directos del reactor.

Todo en orden

En 1975, la División de Petroquímicos de Montedison, la compañía que heredó en paquete a Montecatini fue reasumida por la División de Materiales Plásticos, que fue creada por Italo Trapaso. Este desarrollo precisaba una urgente reorganización, y en 1976, Paolo Galli fue designado como Director del Área de Investigación en Ferrara, con un equipo de lujo de 550 integrantes, incluidos científicos y personal administrativo. Con un tejido así, Galli pudo organizar una corriente continua y efectiva de investigación para redirigir su operación. De ese modo pudo reasignar una larga hilera de tareas; un tercio de su equipo se concentró en el desarrollo de una mejor, más eficiente y económica catálisis, misma que podría ser aplicada en los polímeros sin efectos secundarios. Un año después de la cita de Galli con los sistemas de Catálisis de Alto Rendimiento se descubrió el Polipropileno, lo que le dio a Montedison un papel dominante en la producción este polímero.

En conjunto con Mitsui Petrochemicals, en Japón, el negocio de Poliolefinas evolucionó, y pronto el Polietileno y el Polipropileno se convirtieron en los plásticos con la mayor tasa de crecimiento.

En esta circunstancia, Paolo Galli inició y dirigió la investigación básica para los nuevos procesos y productos. Más impresionante fue el descubrimiento y desarrollo de la posición dominante de Montedison en los procesos de polimerización de Spheripol, Spherylene, Catalloy e Hivalloy, que se basaron en la Tecnología de Granulado en Reactor. En 1980 Galli fue responsable de nombrar el Centro de Investigación en honor de Giulio Natta, quien dirigió los esfuerzos para su hallazgo en el Politécnico en Milán. De 1983 a 1984 Galli permaneció en Milán dirigiendo la división de Productos Especiales y la Divisiónde Polímeros de Montedison.

Al año siguiente se convirtió en el Director Administrativo de Dutral SpA, la nueva compañía de Montedison especializada en elastómeros, termoplásticos de ingeniería, polímeros de alto desempeño y el sistema de Catáilsis de Alta eficiencia de Ziegler Natta.

 El mago catalizador 

En esos años, la división de Polipropileno de Montedison se integró con la firma Hércules, para dar origen a la empresa Hilmont. En 1985, Galli asumió el puesto de Vicepresidente ejecutivo de tecnología, en Wilmington, DE. En 1989 se convirtió en el Director Administrativo de Montedison Research, mientrascontinuaba como Vicepresidente de Hilmont.

De 1991 a 1995 ocupó numerosos puestos como Presidente de Montecatini Technology S.R.L./Spherylene, presidente de CSI Montedison Applied Research y presidente de Montell Technology… Durante su carrera como científico, Galli llegó a publicar más 200 ensayos y algunos libros. Además, es propietario de 35 patentes. Por otro lado, es conferencista estrella a nivel internacional y ha recibido innumerables premios, como el Outstanding 1995 Achievements Award, de Materiales Plásticos, una división de la American Plastic Engineers Society, o el premio especial Federico Bernagozzi.

En 1998 fue elegido Miembro de la Academia de Georgofili y en 1998 recibió la Medalla Herman F. Mark. En 2005, el Profesor Galli fue distinguido con el “Giulio Natta Prize”, en Ferrara, y fue considerado en ese momento como el investigador que mejor ha comprendido y desarrollado la escuela de Giulio Natta. Recientemente, de 2000 a 2005, se convirtió en director honorario y consejero senior de la Compañía Montell- Basell Technology. Actualmente, Paolo Galli es Director General y Jefe de Tecnología de FasTech. El profesor Galli siempre ha tenido una agenda abultada, pero ha sabido darse tiempo para cumplir con muchas de sus aficiones, como su pasión por la arqueología submarina (por cierto, halló unas ánforas romanas del siglo dos en un yacimiento submarino, y en otra ocasión monedas romanas antiguas). Además, lo fascinan las esferas perfectas que encuentra en la naturaleza (y fuera de ella), tal vez porque le hacen recordar las macromoléculas o la polimerización del propileno.