En el año del tigre...¡YA RUGISTE!

Según el zodiaco chino, el año 2010 es el año del Tigre, donde se presagia que la fortaleza prevalecerá, ya que el orgullo es la máxima expresión de este signo, y cuando se enfoca, sólo puede atraer una cosa, el éxito.

 

            Yo creo que hay que tomarle la palabra a los agoreros chinos, y defender el lugar que tenemos en México las empresas de la industria del plástico. Si deseamos conservar nuestro lugar en el mercado durante 2010, debemos iniciar el año con algo más que buenos deseos. Debemos enfocarnos en mejorar nuestra gestión financiera, conocer las nuevas tasas de impuestos y el impacto que pueden tener en nuestra empresa. Si no se tiene un conocimiento fiscal adecuado podrían afectar de manera grave. El caso es que hoy en día, si se quiere tener acceso a financiamientos, o se aspira a participar en programas gubernamentales, además de mejorar la eficiencia del negocio, es fundamental mantenerse bien organizados y contar con estados financieros en orden.

            Una de las principales razones de la falta de profesionalización de la Industria del Plástico es que la gran mayoría de las empresas, por ser pequeñas y medianas, suponen que no necesitan herramientas y sistemas como los que emplean las grandes. De hecho, son muy pocas las empresas que siguen lineamientos, normas o sistemas ISO o de Higiene y Seguridad Industrial, por ejemplo, y sólo suelen cumplir con los requisitos básicos que dictamina el gobierno a través de sus dependencias para operar una empresa.

            En este número se puede apreciar qué tan lejos estamos de ser empresarios del primer mundo, en donde el tamaño no obsta para ser eficiente y contar con los últimos adelantos y la máxima seguridad para poder competir, y rugir con potente voz en el año del Tigre.

            Debemos aprender a vestirnos mejor, a combinar con inteligencia los principales factores de la compañía y -sobre todo en épocas de crisis- encontrar la manera de hacer crecer nuestras utilidades, así como reducir tiempos y costos en nuestros procesos internos. El director no puede saberlo todo, por ello la recomendación aquí es acercarse a quienes sí saben y contratar servicios de asesoría especializada. “Echarle ganas” ya no es suficiente para enfrentar la crisis. Es la mitad de todo. Ahora lo importante es hacer una evaluación objetiva de la situación actual de la organización para crear estrategias que permitan mejorar los procesos, aunque eso signifique iniciar nuevas inversiones que generen otro tipo de ahorros en cualquiera de las áreas: recursos humanos, materias primas o energía. Además, no sólo se trata de reducir costos. Debemos elevar las ventas y no caer en el error de recortar presupuestos en mercadotecnia, porque así se pone en juego la imagen, la marca y las ventas de la empresa.

            No es época en la que los dueños de empresas puedan disfrutar de los beneficios de las mismas. Antes de ello es imperativo trabajar muy duro para hacer que el negocio otra vez se consolide. Extraer constantemente recursos de la compañía para fines personales provoca que la empresa se estanque; pronto no podrá crecer, o simplemente morirá. Para lograr orden, quien sea dueño de la empresa debe asignarse un salario fijo y respetar siempre el monto.

            Para conservar unas finanzas saludables, no debemos olvidar que hay que mantener el equilibrio entre el dinero que se gasta en la empresa (inversión, materia prima y gastos de operación) y los recursos que ingresan derivados de las ventas, que son las que ayudan a fortalecer el negocio.

            Para enfrentar emergencias, lo mejor es considerar una reserva de efectivo equivalente a tres meses de gastos de operación, y que a su vez pueda generar ganancias mediante algún instrumento de inversión.

 Luego de todo este rosario de recomendaciones, deje salir de su jaula al tigre que todos llevamos dentro y dé el zarpazo.

            Si a China se le conoce como el “Tigre Asiático”, tenemos que competir a la par con ellos, como verdaderos tigres, y ser tenaces, inteligentes, intuitivos, sutiles y, a la vez, tan suaves como agresivos para alcanzar nuestros objetivos. Tal vez así si vamos a lograr un mejor posicionamiento global como país. Recuerde que la verdadera solución de la crisis proviene de hacernos cargo de nuestros propios problemas, no de culpar a otras personas por ellos.

            Recuerde que la verdadera solución de la crisis proviene de hacernos cargo de nuestros propios problemas, no de culpar a otras personas por ellos.