Grandes inventos que matan pero de risa

Máquinas fantásticas
En este número dedicado a las máquinas no se pueden dejar de lado las extraordinarias aportaciones de Rube Goldberg, W. Heath Robinson y Robert Storm Petersen, tres cartonistas -un americano, un británico y un danés-, que le sacaron filo a la punta de su pluma, y de su imaginación, para consagrase como ejemplos de humoristas que se burlaban de la obsesión de los inventores por patentar cualquier cachivache y que querían darle a todo un sentido y una lógica mecánica.
En México se hizo famoso un cómic, Los supersabios, de Germán Butze, que va en ese sentido y  que narra las aventuras de tres jóvenes amigos: Paco, Pepe y Panza, científicos aficionados que conciben los inventos más insólitos para enfrentar al temible científico loco Solomillo y a Don Seve, el abusivo abuelo de Panza.
Pero esa historieta no tiene punto de comparación con los ingeniosos aparatos diagramados por Goldberg, Robinson y Petersen, de quien damos en seguida algunos datos y sobre todo, algunas imágenes de sus chistosos artilugios, armatostes y artefactos. Los tres cartonistas no narran una historia, sólo ilustran el mecanismo más complicado del mundo para conseguir las cosas más absurdas y bobas. Es una burla al afán de nuestra civilización por darle a todo un soporte mecánico.

 

Robert Storm Petersen
El menos conocido de los tres, fue el hijo de un carnicero de Copenhague, Storm P. abandonó sus estudios de pintor para dedicarse a la literatura y a la ilustración. De ser un artista de cabaret  avanzó tanto que se convirtió en  un personaje muy importante de la sociedad danesa. Después de 1920 fue el más divertido escritor y dibujante cómico de sus contemporáneos.
Sus dibujos de máquinas que realizan tareas  muy sencillas a través de una serie innecesariamente compleja de acciones laterales y colaterales doblaban de la risa a sus contemporáneos.
Ilustró muchos libros de grandes autores, como Mark Twain Jerome K. Jerome y G. K. Chesterton, y dejó al morir cerca de 60.000 dibujos y pinturas  que hallaron acogida en el Museo que se  levantó en su honor en 1977. El gobierno danés le dedicó un sello de correos en 1982.

 

W. Heath Robinson
Este cartonista nació en una familia de artistas: Su padre Thomas Heath Robinson, y su hermano, Charles Robinson, eran famosos ilustradores de libros de cuentos de hadas, como los de Hans   Christian Andersen y los de Las mil y una noches.
En 1934 Heath Robinson publicó una colección de sus imágenes absurdas, tales como: The Wart  Chair, un sencillo aparato que sirve para quitar una verruga en la parte superior de la cabeza, y a partir de entonces realizó innumerables ilustraciones de máquinas absurdas, que se volvieron tan famosas que ahora se las pelean los coleccionistas (son muy caras). Sus máquinas eran accionadas con vapor, en su mayoría, y sus historietas se volvieron tan populares que los psiquiatras  describían a los obsesivos compulsivos con su nombre. Una de las primeras computadoras, la  recursora de Colossus, y que iba a servir para descifrar  el código secreto de los alemanes en la  Segunda Guerra Mundial, también  llevaba su nombre.

 

Rube Goldberg
El más famoso de los tres, Rube Goldberg fue un tipo fantástico. Reuben Lucius Goldberg (4 de julio 1883– 7 de diciembre 1970) fue primero un ingeniero estadounidense  y luego un caricaturista, escultor y escritor.
Goldberg se graduó  como ingeniero por la Universidad de California,  Berkeley, en 1904, y trabajó durante seis meses en el diseño de la red de de alcantarillado del ayuntamiento de San Francisco, su ciudad natal.
Después de intentar con varias series de dibujos que fueron publicados en infinidad de periódicos, Goldberg ganó fama duradera con Las Invenciones del Profesor Lucifer Gorgonzola Butts (Inventions of Professor Lucifer Gorgonzola Butts), donde cristalizó su creatividad al crear las máquinas más ingeniosas de la historia para fines de lo más inútiles como cortar el pan, usar una servilleta o rascarse la espalda.
El término “Máquina de Rube Goldberg” apareció por primera vez en 1931 en el Webster's Third  New Dictionary con la definición: "lograr por rodeos extremadamente complejos lo que real o aparentemente podría hacerse de la manera más  simple." Las películas de dibujos animados  como el Correcaminos, Tom y Jerry o la Pantera Rosa) se inspiran mucho en estas viñetas Robert Storm Petersen.