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La bicicleta, cada vez más ligera
Claro que este no ha sido el primer intento de crear una bicicleta de plástico. En 1973 la revista Popular Science sacó un anuncio de la empresa "The Original Plastic Bike Inc", que mostraba planos para hacer la bicicleta, incluida la cadena, elaborada por entero con Lexan, un plástico de moldeo por inyección.
La compañía fue fundada en diciembre de 1971 por John Marzullo y Roger Stark y William Thompson, con base en las ideas de Joseph Dorrity y Charles Cadorette. No se sabe si vendieron sólo el prototipo o, en su caso, algunas muestras, pero en el anuncio destacaban que pesaba menos de 5 kilos, que flotaba en el agua y que era tan fuerte como el acero.
Han habido otros intentos por dotar a la bicicleta de partes de plástico y hacerla más ligera. En diciembre de 1978, la firma Volvo, que veía en los plásticos el futuro de los materiales de la industria del transporte, intentó, primero, crear un minicoche con autopartes de plástico, y después, una bicicleta de plásticos.
Con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología Sueco, desarrolló la Itera, un prototipo que buscaba con afán cambiar las partes metálicas con piezas de molde por inyección de materiales de plástico, aderezado con algunos compuestos.
Luego de tres años, a pesar de que logró buena prensa y el interés de por lo menos 100,000 suecos, el proyecto terminó en fracaso, tanto por razones técnicas, como comerciales (ahora se vende entre los coleccionistas con precios fuera de órbita).
El problema, dicen los enterados, fue que la caja de repuestos para ensamblar la bicicleta venía incompleta en muchos casos y eso frustró a los compradores.
Hubo, sin embargo, un último intento, y la firma rentó a los 1,000 participantes en una carrera, las bicicletas Itera…, al final de la competencia logró venderlas todas. Aunque este hecho mostraba que había mercado potencial, no insistieron en desarrollarlo.
Pero, en 1985 enviaron al lejano oriente 30,000 bicicletas Itera, que pegaron muy bien porque las metálicas se oxidaban con frecuencia.
El industrial Barry Mung, de Southampton, Inglaterra, compró la propiedad intelectual del diseño y anunció en 2007 la primera bicicleta reciclable elaborada con desechos de botellas de plástico.
Un año después, en 2008, Matt Clark, un diseña- dor industrial de California, EU, creó un prototipo de bicicleta de plástico al que ha llamó IV-1 (Innervision 1).
La estructura de esta bicicleta de plástico ha sido creado a partir de polipropileno reforzado. El cuadro de esta bicicleta se compone de una estructura interna y una parte exterior, ambas de plástico, no obstante, el resto de componentes son metálicos, igual que las otras bicicletas.
Según el diseñador esta bicicleta de plástico tiene una ventaja al contar con una superficie grande y blanca, “lo que permitirá a sus usuarios personalizarla a su gusto”. Un buen intento para defender un cuadro demasiado grueso para el gusto de los amantes de las bicicletas.
Pero el mundo, quizás, no estaba preparado para este triunfo del plástico hasta que llegó Frii, una bicicleta funcional que sí está hecha totalmente con plástico reciclado, lo cual llama mucho la atención ya que es muy ligera, ecológica y con llantas que nunca se van a ponchar ya que también son de plástico.
Frii es obra del joven diseñador Dror Peleg, un estudiante de la Academia de Arte y Diseño de Bezalel, Israel quien encontró la manera de crear los moldes para hacer esta práctica y simpática bicicleta que tiene, eso sí, muy bonitos colores pero que, la verdad, tiene una silueta muy desangelada.
El objetivo original de su proyecto fue empezar a reutilizar el plástico y al menos lo está empleando en algo muy útil.


