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La pegajosa historia
La pegajosa historia
¿De dónde vienen los adhesivos? Si volteas a tu alrededor,el mundo está todo pegado…, o por pegarse.Hace más de 3,000 millones de años la naturaleza formuló unas protocélulas que desarrollaron una membrana adhesiva para juntarse con otras y poblaron las marismas con numerosas colonias que luego se volvieron células y mucho más tarde moluscos bivalvos capaces de secretar un pegamento que ni el oleaje más violento puede ablandar, al contrario, el agua les permite adherirse más firmemente a las piedras.
Luego aparecieron las plantas carnívoras que atrapan con un guiño de dulce a las moscas,trastornándolas con el pegamento de sus pestañas.
También las arañas repasan una y otra vez los hilos de su telaraña con un pegamento con la intención de quitarle cualquier oportunidad a sus víctimas.Así que,por todos lados,y en todo tiempo,el pegamento ha brillado con su presencia.
El que pega primero, pega dos veces Los primeros pegamentos eran gomas naturales extraídas de savia, plantas o resinas. Se cree que los sumerios fueron los primeros en emplearlas de manera sistemática,aunque hay quien arguye que los primeros que se quedaron con las manos pringosas fueron los neandertales, hace 80,000 años.
En Königsaue, Alemania,unos arqueólogos hallaron restos de alquitrán vegetal,con una huella dactilar y signos de haber sido trabajado con herramienta de sílex. Creen que el trozo de alquitrán ayudaba a unir las cabezas de las herramientas a sus mangos.
Los primitivos prendían fuego a la madera de pino o abedul y obtenían carbón y alquitrán vegetal, el cual es más resistente que la resina y conserva por más tiempo la adhesión. Otros arqueólogos hallaron después cerámicas de hace 6,000 años con huellas de los primeros pegamentos, y sospechan que emplearon esos ingredientes para pegar los pedazos de cerámica.
La mayor parte de los primeros pegamentos se obtenían de huesos de animales, como los dientes del caballo. La cola de origen animal (voz que proviene del griego kolla,y de ahí el término “Colágeno”, que se puede traducir como “propiciador de pegamento”) se lograba luego de cocinar restos de animales ricos en tejido conjuntivo.
Durante los tiempos de Babilonia, el alquitrán se usó como pegamento para unir estatuas, reparar tablas de la ley y restaurar vasijas. Poco después,los egipcios emplearon las partes pegajosas de los animales para unir las piezas de sus muebles,o las delicadas piezas de marfil o los recortes de papiro. Hasta las vendas de las momias llevaban un poco de goma.
Antiguamente, los artesanos martillaban pepitas de oro en la membrana del intestino de un buey, para producir las hojas de oro que se usaban para la decoración. Para pegar esas delicadas hojas metálicas al estuco usaban ¡claras de huevo!,que aún hoy se siguen utilizando.
Los griegos y los romanos reponían las narices y dedos que les arrancaban los bárbaros a sus estatuas, o resanaban las crateras (vasijas enormes con motivos de figuras oscuras o claras, según la época) con una brea obtenida de la madera de los pinos y la cera de abejas (un adhesivo muy seguro que sigue usándose).
También usaron pez, un producto de color oscuro, viscoso, sólido y aglomerante que se produce por evaporación o destilación del petróleo, alquitrán u otras materias orgánicas. Es un adhesivo a prueba de agua y servía para calafatear las enormes trirremes.
Los aztecas y mayas, por su lado, usaban sangre de animales combinada con barro como mezcla para unir las piedras en la construcción de sus pirámides, que aún permanecen de pie.
En el otro extremo del mundo, los mongoles usaban pegamentos para manufacturar las numerosas capas de sus arcos cortos, y los nativos americanos de Estados Unidos usaban una mezcla de goma y grasa, como cola, para reforzar las costuras impermeables de sus canoas.
El uso de productos naturales para elaborar pegamentos continuó en la larga época del Medioevo,y la clara del huevo se utilizó entonces como el pegamento favorito para adornar con hoja del oro los pergaminos de los antifonarios y biblias pintadas a mano.
Se dice que un fumador puede sentirse aliviado, a pesar de inhalar todas las toxinas de su cigarro, porque el pegamento utilizado en su papel resulta inofensivo, ya que está hecho de de caseína,sustancia de la leche que se usa para hacer queso, y cera, para resistir a la humedad.
Los adhesivos en la industria En Holanda, a inicios del siglo XIX, se estableció la primera fábrica de pegamento.
Los obreros no se podían despegar de sus asientos y sus zapatos de madera se quedaban adheridos al piso…, así que no sabían ni donde poner el pie.
A mediados de ese siglo, justo en 1750, la primera patente para un pegamento fue expedida en Gran Bretaña. Se trataba de un adhesivo hecho a partir de pescado.
En seguida, otras gomas que utilizaban caucho natural, huesos de animales, pescado, almidón y proteína de la leche, o caseína, se patentaron.
Los industriales pronto se dieron cuenta que la celulosa podía aprovecharse como base de varios adhesivos.
El spray que se usa para fijar el pelo contiene celulosa como su principal ingrediente.
También advirtieron que los huesos de animales podían funcionar como fuente para la producción de adhesivos. En Regina, Canadá, en un lugar llamado “la vieja pila de huesos”, aprovecharon los huesos de millares de búfalos abatidos a punta de fusil por los colonizadores del noroeste americano, para convertirlos en pegamento.
Por otro lado, durante miles de años se han usado los pegamentos a base de almidón. El almidón en sí no posee propiedades adhesivas; pero al ser hervido en agua, sus gránulos se hinchan y se vuelven gelatinosos, lo que le da su cualidad adhesiva. El almidón se emplea para confeccionar piñatas, fabricar papel y encuadernar libros.
De lo natural a lo artificial A partir de entonces el mundo se volvió más unido, pero no porque hubiera más paz, sino porque había más pegamento. Para muchos artesanos, los adhesivos les permitieron encontrar más sentido a las piezas sueltas que hacían, y en el mismo sentido, los encuadernadores, los carpinteros, los artistas…, ya no podían vivir sin hacer de la vida un verdadero collage.
Con la industrialización, el mundo moderno se desarrolló y muy pronto aparecieron otros materiales además de los huesos, el engrudo, el pescado y la caseína, que, dada su peligrosidad, fueron introducidos poco a poco como los materiales alternativos para la fabricación de diversos pegamentos.
Tales mejoras redundaron en las propiedades de muchos objetos, en su flexibilidad, su dureza su temperatura y su resistencia química. A comienzos del siglo XX, Paul Van Cleef inventó el cemento de goma y fundó la fábrica de Van Cleef Brothers, en Chicago, Illinois.
En 1912, el químico alemán Fritz Klatte descubrió el acetato de vinilo,un polímero gomoso,flexible y de olor intenso: el acetato de polivinilo o PVA,que es la base de la cola blanca,disparó una verdadera revolución en la historia de los pegamentos.
Con el PVA se demostró que se podía crear un adhesivo más potente que los naturales.
Hoy, la mayoría de los adhesivos animales han sido reemplazados con PVAs,aunque algunos productos aún utilizan una combinación de éstos con huesos de mamíferos o pescados.
En 1920 surgieron “las curitas”. Earle Dickson, de Johnson&Johnson reemplazó las gazas con una banda adhesiva y creó las Band Aid.
En 1931 apareció la cinta adhesiva de Richard Drew de la firma Minnesota Mining and Manufacturing Company,o 3M. El masking tape ya había aparecido en 1925, así que su invento consistió en darle al celofán una película de adhesivo y enrollarla para dejar todo muy bien amarrado.
La era de los superpegamentos sintéticos Además de proteger a especies en peligro de extinción, la fabricación de pegamentos sintéticos se hizo más barata que de adhesivos a base de productos animales o vegetales.
El pegamento sintético más potente del siglo pasado fue descubierto por casualidad,cuando los químicos de la compañía Eastman-Kodak adhirieron accidentalmente dos prismas mientras probaban las propiedades refractarias a la luz de nuevos compuestos orgánicos.
En 1942, Harry Coover supervisaba el área de investigación,en los laboratorios de Tennessee y buscaba afanosamente encontrar un plástico ópticamente claro para las miras telescópicas.
Por casualidad, más que por puntería, dio con el cianoacrilato, pero en ese momento lo rechazó, por- que era demasiado pringoso; había dado, sin querer, con el Pegamento Krazy.
En 1951, el cianoacrilato fue redescubierto por Coover y por Fred Joyner, su colega. Ambos investigaban un polímero resistente al calor; cuando Joyner extendió una película de cianoacrilato entre los dos prismas comprobó que éstos se habían pegado.
Coover, por fin, se dejó convencer de que el cianoacrilato era un producto útil,y la firma lanzó el compuesto Eastman #910, que se popularizó en 1958.
Algunas décadas después llegó a la fama en todo el mundo como Supercola Krazy o Kola Loca.
Otro superpegamento es el de las resinas epoxi, que son el producto de una reacción entre la epiclorohidrina y bisfenol-A. El mérito de la primera síntesis de una resina basada en bisfenol-a lo compartieron el Dr. Pierre Castan de Suiza y el estadounidense Dr. S. O. Greenlee en 1936.
Las resinas epoxi se utili- Kike Kaos zan especialmente en la industria, ya que son de los pegamentos industriales más resistentes. No son tan usadas como los cianoacrilatos o el acetato de polivinilo, porque son más caras y,según el tipo, pueden ser más tóxicas.
Los pegamentos termoplásticos Los adhesivos termoplásticos se aplican en caliente (a menudo con pistolas de cola) y luego,cuando se enfrían,se endurecen y pegan.Las pistolas de cola caliente y la cola se usan con frecuencia para las artesanías, debido a la amplia gama de aplicaciones que tiene este pegamento.
Su invención resolvió un problema con los pegamentos a base de agua que,en aquel momento,eran de uso general para el empaquetado. Esos pegamentos no servían en los países de clima muy húmedo, porque hacían que los paquetes se abrieran y dañaran su contenido.
Paul Cope,graduado en ingeniería en la Universidad de Cincinnati y jefe de ingeniería de empaques y embalajes en Procter & Gamble, buscaba una mejora en adhesivos basados en agua cuando inventó el pegamento termoplástico como una mejora a los adhesivos .que no estaban en climas húmedos.
Después de pasar 40 años en P&G,se retiró en 1973. Las patentes publicadas por Paul incluyen un tubo laminado para la pasta de dientes y un sistema para la esterilización de los paquetes.
Los pegamentos termofusibles están formados por polímeros que pueden deslizarse unos sobre otros cuando superan cierta temperatura; normalmente se introduce una barra del polímero en una pistola de pegamento, que tiene una resistencia eléctrica que calienta el polímero por encima de su temperatura de fusión.
Las famosísimas notas Post-it surgieron tras un olvido de un operario,que no añadió el componente de un pegamento en la fábrica de 3M. Toda la partida de pegamento se apartó y guardó,aunque apenas tenía poder adhesivo. Uno de los ingenieros de la empresa, hombre devoto, cansado de meter papelitos en su libro de salmos pensó que sería ideal tener hojas con un poco de pegamento que no fuera demasiado fuerte y que resistiera ser pegado y despegado muchas veces. La vieja par tida de pegamento malogrado acudió a su mente. Habían nacido las notas Post-it.
Recuadro
Pegaditos para siempre
Aunque la adherencia obedece a ciertos mecanismos de naturaleza física o química, como el magnetismo o las fuerzas electrostáticas, los adhesivos, desde el punto de vista tecnológico, son los integrantes del grupo de productos, naturales o sintéticos, que permiten obtener una fijación de carácter mecánico. Eso permite definir a los adhesivos como sustancias que pueden mantener unidos a dos o más cuerpos por contacto superficial. Es sinónimo de cola y pegamento y su importancia en la industria moderna es considerable. En función de sus componentes hay.
1.Adhesivos sintéticos: a base de polímeros derivados del petróleo (colas de poli-vinil-acetato, colas etilénicas, colas de poliuretano, colas de caucho sintético, adhesivos anaeróbicos o de cianoacrilato...) 2. Adhesivos de origen vegetal: a base de derivados de la fécula de papa, el maíz... (colas de almidón, dextrinas, cauchos naturales...) 3. Adhesivos de origen animal: a base de pieles de animales (colas de gelatina) o de derivados lácteos (colas de caseína).


