El mundo en el año 2030

El mundo en el año 2030 
por Ray Hammond, Estados Unidos, Èditions Yago, 2010.
www.rayhammond.com/futurology%20page.htm     
El futuro, –antes de que pase otra cosa– y los rumbos de la ciencia 
A lo largo de 25 años, Ray Ham¬mond ha inves¬tigado, escrito y divulgado en exitosas conferencias lo que apunta el mañana. En sus obras se puede apreciar cómo las ten¬dencias futuras pueden afectar a la sociedad y a la economía. Hammond es autor de cuatro novelas futuristas, diez ensayos y documentos, y diversos guiones para el cine, la te¬levisión y la radio, los tra¬bajos de este futurólogo han alcanzado la categoría de best-sellers en Estados Unidos, Inglaterra, Fran¬cia, España, República Checa, Eslovaquia, Polo¬nia, Japón y China.
Este libro, “El mundo en el año 2030”, es un infor¬me que escribió para la aso¬ciación empresarial Plastic Europe con la finalidad de que los lectores, sin estirar mucho el cuello, pudieran reconocer las tendencias y la vida que muchos sueñan y ambicionan tener para en¬tonces. Pero Hammond no lo escribió en papel, lo hizo en su computadora y ahora lo distribuye gratuitamente a través de la Internet (en la dirección que se mencio¬na en la ficha).
Lo destacable es que la visión de Hammond para dentro de dos dé¬cadas no se aparta de los plásticos; los tiene presente en todas sus páginas en donde, por cierto, no excluye el cam¬bio climático ni la crisis medioambiental.
Inclusive también ha¬bla del futuro de la ener¬gía, de la vida cotidiana, de la salud y de la longe-vidad. Para que el lector se quede picado, van unas líneas: “Mi investigación me ha revelado que la industria del plástico es beneficiosa en la genera¬ción de emisiones y sus derivados serán de gran utilidad para abordar el calentamiento climáti¬co. Aunque básicamente proceden del petróleo, el bajo peso y la alta re¬sistencia de los plásticos (en los componentes de automóvil, la construc¬ción de aviones, el trans¬porte de mercancías, el aislamiento de edificios, etc.) significan que su utilización economiza, en realidad, mucha más energía y carbono que su fabricación. Sin embargo, los residuos de los plásti¬cos pueden presentar un serio problema medioam-biental…” No se lo pierda. No cuesta y vale mucho.