El famoso publicista y erudito Eulalio Ferrer deslumbra a sus lectores con este extenso ensayo sobre el color: “Todo cuanto rodea al hombre es color…”, dice al comienzo de su investigación que fue impulsada, según recuerda, cuando notó el entusiasmo de su lustrado profusamente, este libro de divulgación invita a la lectura desde la primera página, en la que recoge un pedido que hace el pintor Eugene Delacroix a su proveedor de pigmentos. En realidad es un breviario, por el tamaño, pero con un caudal de información visual impresionante y con textos muy reveladores. Al final, el color entrega sus misterios.
Como podemos apreciar, la naturaleza en la que vivimos abunda en colores, pero encontrar en nuestro entorno cotidiano los materiales capaces de generar color de una manera perdurable es un desafío aceptado por los hombre auditorio al hablar en la Universidad de la Habana sobre el color en la comunicación.
El tema se volvió obsesión y amplió su texto con nuevas incursiones a otros ángulos del color: investigó las teorías referentes al color, profundizó en el fascinante asunto de las religiones y el color, se metió de lleno en los aspectos estéticos del color y describió su importancia no sólo en las artes, sino en la política, en la moda y en la publicidad. Hasta la literatura, con su poder evocativo, tiene voces envueltas en color. La tesis es exhaustiva y rica en imágenes y referencias.
“La obra insiste en una idea esencial que apunta a la contribución definitiva del color en todos los niveles de expresión que son accesibles a nuestros ojos. Después de todo es muy probable que el color –subraya Ferrer- sea efectivamente el más universal de los lenguajes”.