La energía limpia se cuela al futuro. Inversiones verdes.

Varios reportes indican que no han caído en oídos sordos los exhortos para mejorar el entorno medioambiental y tomar medidas alternativas. Al contrario, las inversiones encaminadas a propiciar los sistemas eco-amigables están repuntando con cifras récord.
A comienzos de año, la ONU advirtió que iba a costar muy caro convertir en verde el abasto de energía, el cual requiere más de $360,000 millones de dólares anuales. Los efectos del cambio climático están orillando a los países a ensayar esquemas que les permitan cortar las emisiones de gases de efecto invernadero y alentar los sistemas eco-amigables.
Los países desarrollados han reconocido finalmente que la mejor manera de resolver cuanto antes este problema mundial es ayudando a los países menos afortunados a participar en la solución de este complicado escenario. Y ya hay ejemplos. Según la ONU, algunas naciones africanas podrán contar con recursos de la Unión Europea para acercarse a políticas que permitirán la transición hacia una economía verde.
El Programa de Naciones Unidas Para el Medio Ambiente (PNUMA) señaló que las inversiones en energías renovables superaron los $200,000 millones de dólares en 2010, cifra superior a los $162,000 millones de 2009 y que fueron impulsadas por Brasil, China e India.
Evidentemente, ese incremento se debió a que la energía sustentable ya se está concibiendo como una alternativa ante los altos precios del petróleo. Ahora, más en serio, los gobiernos están buscando otras fuentes, como la solar, la del viento o el etanol, y hacerlas más baratas.

Los países del G-20 y la huella de sus cifras
Lo cierto es que el financiamiento y la inversión en energía limpia crecieron de manera vigorosa el año pasado, si se atiende a las investigaciones divulgadas por The Pew Charitable Trusts, una entidad que analiza con todo rigor los problemas más acuciantes “con el fin de estimular la vida cívica y enterar al público de lo que está pasando”:
(ver http://www.pewtrusts.org. El informe, con perfiles por país, gráficos interactivos y video se pueden ver en www.PewEnvironment.org/CleanEnergy).
Phyllis Cuttino, directora del Programa de Energía Limpia de Pew, subrayó en ese informe que "el sector de la energía limpia está emergiendo como uno de los más dinámicos y competitivos del mundo, y es testigo de un crecimiento del 630% en financiamiento e inversiones desde 2004”.
Lo más destacado del informe de Pew es que pone a la cabeza de todos los miembros del G-20 a China con un récord en inversiones, en 2010, de $54,400 millones de dólares; un aumento del 39% respecto de 2009. Lo sigue Alemania, que quedó en segundo lugar, con un incremento del 100% en las inversiones, que alcanzaron $41,200 millones.
Estados Unidos, que estaba en el segundo en 2009, descendió en 2010 al tercer puesto, con $34,000 millones. Italia sumó $13,900 millones de dólares a su inversión para hacerse de energía limpia, lo que la condujo al cuarto puesto; además, logró una paridad en la red de distribución, o competitividad en términos de costo, para la energía solar.
Pero entre los miembros del G-20, el Reino Unido fue quien resintió la mayor caída, al pasar del 5º al 13º, debido, quizás, a “la incertidumbre que viven los inversionistas“. Por otro lado, sin embargo, India apareció entre los 10 primeros, con inversiones por $4,000 millones, un aumento del 25%.

Lo que el viento se llevó
La energía eólica siguió siendo la tecnología favorecida por los inversores, con $95,000 millones. No obstante, el sector solar tuvo un crecimiento significativo en 2010, con un crecimiento de las inversiones del 53%, y obtuvo $79,000 millones, y más de 17 gigawatts de nueva capacidad de generación a nivel global. Alemania propició el 45% de las inversiones globales en energía solar.
"Si se observan las tendencias mundiales, el sector solar tuvo el crecimiento más sólido entre las diversas tecnologías, liderado por los proyectos residenciales en pequeña escala", comentó Michael Liebreich, CEO de Bloomberg New Energy Finance. "Los precios declinantes y el importante apoyo gubernamental ayudaron al sector solar a lograr un 40% del total de la inversión total en energía limpia en 2010".
Como se sabe, Pew se apoyó para este estudio sobre financiación e inversión en energía limpia y el mercado de carbono en los datos de base compilados por su socio, Bloomberg, un proveedor mundial de información financiera (http://www.bnef.com), publicados en un documento llamado New Energy Finance, Who's Winning the Clean Energy Race? 2010 Edition (es decir, “¿Quién está ganando la carrera de la energía limpia?” Edición 2010), que examina el modo y los montos con que las naciones se están comportando en la cada vez más exigente competencia por la inversión privada entre las principales economías del mundo, las del Grupo de los 20 (G-20). Las inversiones en los países del G-20 representan más del 90% del total mundial.

Otros datos llamativos son los siguientes:
• Europa es el principal receptor de inversiones y financiamiento, con $94,400 millones; Alemania ($41,200 millones) e Italia ($13,900 millones) encabezan la lista.
• Asia/Oceanía, con China por delante, continúa su ascenso atrayendo $82,800 millones, un aumento del 33 % con respecto al año anterior.
• El continente americano presenció también un aumento de la inversión del 35 %, pero la región se mantiene en un tercer puesto, con apenas $65,800 millones.
• En el G-20 la energía solar residencial creció un 100%, hasta $56,400 millones. Alemania representa casi la mitad del total, seguida por Japón, Francia, Italia y Estados Unidos.
• A partir de la energía eólica, la capacidad de generación llegó a 388 gigawatts.
• Excluyendo los fondos para inversión y desarrollo ($35,000 millones), la inversión alcanzó un total de $198,000 millones.
• Con un aumento del 15%, hasta alcanzar $118,000 millones, la financiación de activos representó la mayor parte de la inversión privada en los países del G-20.
• La financiación en el mercado público aumentó un 27% y alcanzó los $15,900 millones, ya que las compañías lanzaron ofertas públicas de acciones a fin de obtener capital para su expansión.
• Las inversiones en energía limpia por parte de capitales de riesgo/capitales privados aumentaron un 26%, hasta $8,100 millones. Estados Unidos se ubicó a la cabeza con $6,000 millones, tres cuartas partes del total del G-20.
Plásticos verdes, más que moda, necesidad imperiosa
El pasado mes de abril, las publicaciones El empaque, Tecnología del plástico y Conversión convocaron a los industriales del plástico de la ciudad de México al primer Simposio Internacional de Envase Sustentable

El evento se realizó en el hotel Camino Real Polanco, con dos días de conferencias y una exposición de empresas con soluciones sustentables, como Resirene, Grupo Plástico Nova, Clariant, DuPont, HP, Carvajal Empaques, Innovia, Kodak, NatureWorks LLC/PromaPlast y Zip o Pack.
En las conferencias se abordaron los temas de sustentabilidad a lo largo de la cadena productiva, es decir, desde el inicio del ciclo de vida de un producto, y se insistió en las grandes necesidades que existen en nuestro país por la disposición efectiva de los desechos.
Adriana Wolff, consultora estratégica en envases, habló de la importancia que tiene el consumidor final para que los programas de sustentabilidad que están adoptando las empresas puedan funcionar.
“Conéctese con el consumidor final”, fue el nombre de la ponencia, donde la especialista barajó las diversas maneras de enviar al cliente el mensaje de cuidar el medio ambiente apoyando así a las empresas comprometidas con las prácticas sustentables, y exhortó a pensar en el diseño de los productos de manera integral, es decir, siguiendo todo el ciclo de vida del producto e involucrar a los directivos en la estrategia sustentable.
En su presentación, mostró un divertido video que se llama “La tierra está enferma”* que invita a la reflexión, pues la enfermedad de la tierra se llama humanidad. *http://www.youtube.com/watch?v=zlugcpczjhQ

Conjugando el verbo reciclar
Por su parte Eduardo de la Tijera, director general del Grupo TEXNE-México, ofreció una perspectiva sobre la recuperación del plástico en el país y su reciclaje.
Enfocado a los desafíos y oportunidades que existen en este ámbito de la industria, De la Tijera destacó que la degradación no es la solución más factible para el problema de los residuos de envases plástico, como tampoco lo es la prohibición de algunos productos específicos.
De las cifras que aportó destaca que de las 12,400 toneladas diarias de basura en el Distrito Federal, el 13.2% es plástico, del cual sólo se recupera el 19%, una cifra buena, sin embargo, ya que en este tema México tiene ocho años de atraso en comparación con países avanzados.
Asimismo, mencionó el ejemplo de China, que actualmente importa el 83% de los residuos plásticos del mundo y regresa lo recuperado como producto terminado. Recalcó la necesidad de conocer más la industria y actuar en forma integral sociedad-gobierno-productores, con un análisis intensivo sobre el ciclo de vida de producto y la creación de una cultura de separación que inicie desde el hogar, e incentivar a las empresas para la recuperación y reciclaje de los desechos plásticos.

La sustentabilidad de la sustentabilidad
En el tema de bio plásticos y materiales sustentables se presentaron Michael Thielen, Editor de la revista Bioplastics, quien habló de la importancia de saber utilizar los materiales en aplicaciones que, por ejemplo, tengan las condiciones donde sean atractivos para los microbios y se dé la bio-degradación.
Por otro lado, explicó las diferencias entre los plásticos bio-basados y los bio-degradables, y desechó la idea de que al implementar materiales renovables para la fabricación de polímeros exista un riesgo alimentario, rumor que suena alrededor de este tema. Además, invitó a las empresas a que no incurrieran en el “greenwashing”, término que se utiliza para definir a quienes se dicen sustentables sin serlo realmente.
El mensaje de las conferencias fue siempre el mismo: se necesitan materiales más sustentables, procesos que disminuyan la contaminación y la huella de carbono, el manejo adecuado de los desechos sólidos, la preservación de los recursos naturales y la investigación para buscar fuentes renovables de donde se extraigan nuevos materiales.
Los foros, propuestas y conferencias acerca del tema, sin duda son necesarios como plataforma para dar a conocer los retos de la sustentabilidad. Pero no es suficiente; se necesitan acciones, planes a largo plazo, compromisos empresariales, para que se realicen todas las propuestas.
Se busca que haya menos intereses personales y más intereses comunes para que funcionen todas las iniciativas y se vaya formando la cultura de sustentabilidad, reciclado, manejo adecuado de desechos y planes de educación para realizar la separación de desechos desde el hogar, facilitar los medios para que el reciclado en las calles sea eficiente y una agenda compartida entre empresas, gobiernos y ciudadanos.
Las campañas publicitarias, no sólo deben promover el consumo de algún producto, sino fomentar el interés del usuario por la sustentabilidad y hacer del cuidado del medio ambiente no una moda, sino un hábito, un estilo de vida.