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Lenguaje global de embalaje y sustentabilidad y sistema de medición
El Proyecto Global de Embalaje fue iniciado en noviembre de 2008 como resultado de una propuesta hecha al Foro Global CEO por los Consejeros Delegados Sir. Terry Leahy, de Tesco, y Paul Polman, de Unilever, empresas empacadoras que manejan reconocidas marcas.
Ellos identificaron la necesidad de crear un lenguaje común en nuestra industria, uno que permita un debate inteligente e informado entre empresas sobre el tema de sustentabilidad; al dimensionar la magnitud de esta tarea propusieron que, en primer lugar, fuera dirigido a un área más discreta, donde la gran agenda de la sustentabilidad fuera manejable, y esa fue la del Embalaje.
Es importante mencionar que, desde la formación del Foro de Bienes de Consumo, en junio de 2009, este proyecto ha funcionado como pilar del Foro de Sustentabilidad; además de que la Asociación Europea de Marcas (AIM por sus siglas en inglés) le ha proporcionado servicios de asesoría desde su creación hasta su publicación.
Embalaje
Actualmente, el embalaje juega un papel fundamental en la industria de bienes de consumo, tal como lo es el plástico, ya que protege y conserva los productos y materias primas a través de las cadenas de suministro.
Por su naturaleza, el embalaje es muy visible, y en este mundo donde día a día los recursos naturales comienzan a escasear, es algo que atrae la atención de ecologistas, consumidores y medios de comunicación, quienes a menudo nos desafían para dirigirlo.
La industria tiene la responsabilidad de revisar el tipo de embalaje que se usa para asegurar que cualquier impacto negativo que provenga de su producción o disposición, sea reducido al mínimo. Pero este análisis debe ser completo e incluir tanto el impacto de pérdidas de producto como el de su uso en forma excesiva.
El objetivo principal de nuestro negocio es encontrar un “embalaje óptimo”, que no es más que encontrar el equilibrio entre un “bajo-embalaje” y un “sobre-embalaje”.
El caso del negocio
En los últimos años, el tema de la sustentabilidad se ha impulsado dramáticamente. Las empresas se han percatado de que un acercamiento al tema, los ayuda a manejar riesgos, reducir gastos; los hace más innovadores y eficientes, además de que cultiva la lealtad del cliente.
Pero existe un riesgo, y es que esta acción no siempre es coordinada de modo suficiente como negocio, pues no se trabaja de tan estrecho como se quisiera entre empresas y, por consiguiente, la respuesta es menos fuerte y menos eficiente de lo que podría ser.
Algunas empresas utilizan la sustentabilidad en la reducción de peso del producto, y creen que su acción es acertada, pues la entrada de materia prima es inferior, reducen el uso de transporte, emiten menos basura, etc. Pero este énfasis sobre el peso tiene algunas consecuencias no planeadas, como pérdidas mayores si el embalaje es demasiado frágil.
Un acercamiento más unificado entre el embalaje y el sistema de medida de sustentabilidad no sólo posibilitará a las empresas a trabajar juntas con mayor eficacia, también les permitirá asumir nuevas oportunidades y manejar riesgos, reducir costos e impactos, contar con una mejor percepción e influencia sobre el consumidor, así como en la toma de decisiones.
El rol del embalaje
Aunque el principal rol del embalaje es entregar al consumidor el producto en perfectas condiciones, para que sea sustentable se deben tomar en cuenta factores importantes como el uso de un buen material al momento de exhibirse en el anaquel de una tienda con el fin de entregar al comprador potencial en las mejores condiciones posibles.
El embalaje bien diseñado cumplirá tanto con las exigencias requeridas por el producto como de su envoltura, y logrará reducir al mínimo los impactos medioambientales, económicos y sociales.
En 1987, la Comisión de Brundtland definió Desarrollo Sustentable como "el desarrollo que conoce las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones para encontrar su propia necesidad. Esto implica la dirección económica y social, y los factores ambientales, así como su interdependencia en la toma de decisiones de una organización y actividades".
En este sector industrial, la sustentabilidad abarca estrategias y prácticas con el objetivo de proteger, apoyar y mantener el capital humano, así como los recursos naturales que serán utilizados en un futuro.
Y aquí, el proceso de “ciclo de vida”, el cual juega un papel muy importante -y abarca las etapas consecutivas y entrelazadas del sistema de elaboración del producto-, desde la adquisición de la materia prima o generación de recursos naturales hasta la disposición final.
El Programa Ambiental de las Naciones Unidades ha propuesto que "el objetivo de un ciclo de vida debe consistir en estar atento a cada etapa de este proceso y evitar problemas tales como alteraciones físicas en el cambio de una etapa a otra, área geográfica o medio ambiente”.
Cómo el embalaje puede contribuir a mejorar la sustentabilidad
• -El embalaje hace una contribución valiosa a la sustentabilidad económica, ambiental y social a través de la protección del producto, prevención de basura y permiso de conducta eficiente de negocio, por lo que facilita a los consumidores a tomar una decisión en cuanto a la adquisición del producto y sus ventajas.
• -Las tentativas de reducir el impacto del embalaje sólo son viables si se mantienen o se reducen los impactos del producto embalado.
• El funcionamiento óptimo es alcanzado cuando el producto y el embalaje son diseñados al mismo tiempo desde su concepción.
Sistema de medida: indicadores y métrica para embalaje y sostenibilidad
Los principios de este sistema en el embalaje consisten en considerarlo en el contexto completo del producto; que cubra el ciclo de vida de forma completa; con el uso de una terminología claramente definida; establecer objetivos, límites y alcances; y ofrecer un acercamiento común entre los miembros de la cadena de suministro y medir sus atributos.
Cabe destacar que un indicador es usado como una característica que una organización o empresa quiere medir. Éste describe un concepto y puede expresar un movimiento positivo o negativo hacia un objetivo.
Por su parte, una métrica es el método para expresar un indicador, y por lo general se refleja a través de una computadora. Juntos, estos dos elementos, ayudan a la organización a saber dónde están, hacia dónde se dirigen y qué tienen que hacer para lograr sus objetivos.
El nuevo sistema de medida
El equipo a cargo de este proyecto, al partir de la base de los Indicadores SPC y Métrica, desarrolló un sistema de medida para evaluar la sustentabilidad del embalaje. Por primera vez, éste proporciona un lenguaje en común a escala mundial para negociar y emprender discusiones sobre cómo poner en práctica los programas de sustentabilidad.
Dentro de este sistema existen 52 indicadores, los cuales abarcan los pilares ambientales, económicos y sociales de sustentabilidad.
La finalidad de este proyecto es entregar a la Industria del Plástico un lenguaje común que permita un diálogo más significativo e informado del comercio entre compañeros y dentro de la industria, y la relación entre embalaje y sostenibilidad, permitiéndoles tomar mejores decisiones encaminadas a su crecimiento y éxito.


