El caucho es un material sintético, el cual se prepara con derivados de petróleo y su principal aplicación es la elaboración de materia prima para fabricar llantas, suelas de zapatos, ligas, empaques, entre otros.
El mejor ejemplo del uso de este material son los neumáticos de vehículos, para los cuales se destina alrededor del 60% del caucho consumido en todo el mundo, sus aplicaciones son muy amplias gracias a sus propiedades de sello y amortiguador, además de llantas, dicho material se utiliza para sellar desde tejados de grandes estadios, hasta la fabricación de pequeñas ampolletas medicas.
Hoy en día se han innovado aplicaciones importantes, como por ejemplo las partes que se utilizan bajo el cofre de los automóviles, donde las condiciones son cada vez más extremas. Incluso las juntas y mangueras más sencillas deben resistir temperaturas continuas alrededor de 150° C y picos térmicos de hasta 180° C ademas deben hacer frente a combustibles y aceites agresivos. Una de las soluciones más efectivas para ofrecer tanto resistencia térmica como química, son los cauchos fluorados, con los cuales es posible fabricar productos modernos, de mayor rendimiento e incluso se procesan con la misma facilidad que los materiales estándar. La silicona líquida fluorada (FLR) es una opción para facilitar el proceso del material y se caracteriza por su resistencia a los aceites de motores y altas temperaturas. Las siliconas líquidas totalmente fluoradas (FFSL) ofrecen una resistencia química superior a la altura de las siliconas fluoradas de reticulación peroxídica (FVMQ), sin embargo se estudió una alternativa para el perfeccionamiento de los cauchos convencionales debido a que el precio de los cauchos flourados es más alto.
Por esta razón existen nuevos elastómeros de poliacrilato que son adecuados para temperaturas de 175°C hasta 200°C.
A pesar de ser relativamente nuevos, lo elastómeros termoplásticos (TPE) son cada vez más utilizados en mayor número de aplicaciones, inclusive han sustituido en gran parte a los cauchos convencionales, al igual que los elastómeros termoplásticos de copoliéster (TPE-E) que tienen una resistencia de hasta 170°C a los aceites de motores y engranes. En cuanto a propiedades, fácilmente se podrían comparar a las de los compuestos de caucho de alto rendimiento como ACM y AEM.
Gracias al constante desarrollo de los TPE, continuamente se encuentran nuevas aplicaciones no solo en el sector automotriz si no en muchos otros, como en la tecnología médica. También se suman a los elastómeros termoplásticos, las materias primas renovables y los polímeros biodegradables.
La creciente conciencia sobre el medio ambiente y la evolución de los precios del petróleo han generado una tendencia a recauchutar el producto de caucho clásico y los neumáticos de los vehículos. A pesar del desarrollo del neumático verde, a comienzos de los años 90s, actualmente alrededor del 20% del consumo de combustible en automóviles y el 30% en camiones se debe a la resistencia a la rodadura de los neumáticos. Por este motivo, uno de los principales objetivos de los fabricantes de neumáticos es reducir este factor.
Existen muchos nuevos métodos de producción cada vez más eficientes. Los fabricantes de máquinas de inyección de caucho ofrecen técnicas muy diversas para reducir el tiempo de calentamiento, de igual forma se han producido avances en la tecnología de canal frío las cuales serán presentadas en la Feria K2010, que se llevará a cabo del 27 de octubre al 3 de noviembre.