Creación de la Especialidad en Plásticos México

Como miembro del Consejo de ANIPAC -fui Vocal y Vicepresidente- realicé varios eventos (como el Premio Nacional de Desarrollo y Tecnología en la Industria del Plástico) para motivar al industrial y ayudarle a solucionar sus debilidades. Dicho premio fue autorizado por el CP Lázaro de la Garza, Vicepresidente de División Plásticos, Grupo Cydsa, el cual se otorgó durante más de 7 años.

Conjuntamente con dos compañeros de generación de la  Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas  (ESIQIE), que dirigían el Centro Nacional de Enseñanza Técnica Industrial (Ceneti), realicé un programa de cooperación entre ANIPAC y CENETI para formar profesionales para la Industria del Plástico a partir del alumnado del Ceneti. La idea fue aprobada por el consejo de la ANIPAC y contacté a los directores del Centro quienes aceptaron la idea y el programa de trabajo.

Pasaron 18 meses durante los cuales mi compañero Santiago Zapata y yo nos mantuvimos firmes en lograr el objetivo. Después de un lío sindical, un alumno del CENETI ocupó la Dirección General. A los pocos días de su nombramiento se comunicó conmigo y el día que nos reunimos se firmó el convenio ANIPAC-CENETI, el cual preveía que los Industriales, principalmente los del Plástico, fueran o no fueran de ANIPAC, darían los medios necesarios para establecer la carrera de Ingeniero Industrial en Plásticos.

El CENETI proporcionaría sus instalaciones y facilitaría a sus estudiantes que quisieran tomar la especialidad que lo hicieran a partir del tercer año. La infraestructura era magnífica pues contaban con todo el equipo moderno necesario gracias al apoyo de la Presidencia de la República.

Elaboré un pequeño programa y empecé a visitar a todos los involucrados. A todos los invitados a colaborar se les dio tiempo, horarios y lugar donde debían impartir sus cursos. El programa era de 2 años y medio e incluía estudios sobre materias primas, maquinaria, operaciones y procesos, mercadotecnia y publicidad.

 Funcionó de maravilla, pues las empresas participantes cumplieron al 100% con los compromisos adquiridos. Llevaron a los 16 primeros estudiantes a visitar sus plantas, les impartían cursos y les facilitaban todo lo necesario.

 Las empresas líderes en materias primas como Polietilenos, PVC, Poliestirenos, Resinas Poliéster, Melamina – Formaldehido, Nylon, Acrílicos; así como las empresas vendedoras de extrusores, inyectores, calandreado, recubrimientos, rotomoldeados, etc. y los usuarios, integrantes de la ANIPAC, estuvieron presentes con sus conocimientos y experiencia.

Transcurrieron casi dos años y un grupo de alemanes del Instituto Carl Duisberg asistió a una Convención de la ANIPAC, por lo que convencí a la directiva de que los invitara a visitar las instalaciones. Asimismo, persuadí a los directivos a aceptar la visita de los miembros del Carl Duisberg. Mi propósito era convencer a los visitantes Alemanes de becar a los 16 estudiantes mexicanos en el Deutsche Kuntstoffe Zentrum situado en Wursbug, Alemania, connotado centro de enseñanza de los plásticos en aquel país europeo a nivel mundial.

Personalmente conduje a los alemanes durante la visita a las instalaciones (la cual les impresionó) y aproveché la oportunidad para solicitarles que becaran a los estudiantes que cursaban la Especialidad en Plásticos. Tres semanas después me enviaron seis solicitudes de becas, proporcionadas por las Instituciones Alemanas Carl Duisberg y DKZ. Decidí que todos debían tener la oportunidad de ser becados, por lo que las fotocopié y le di a cada uno su solicitud.

Algunos meses después los alemanes me reclamaron que porqué habia dado solicitud a todos. Les respondí que yo no podía tomar la decisión de a quién darle la beca, por lo cual dejé en sus manos la decisión. La respuesta les satisfizo.

 Días después el grupo de 16 había sido aceptado. Gran beneplácito para el Ceneti, la ANIPAC y para mí.

El grupo viajó a Alemania, tuvo gran éxito. Otro grupo de voluntarios que venía detrás del primero también fue becado. El programa dio tan buen resultado que durante varios años becaron a 80 personas para realizar sus estudios en Alemania como Ingenieros Industriales con Especialidad en Plásticos.

Visité a los del Instituto en Würsburg, quienes se mostraron muy contentos con los estudiantes mexicanos por su gran rendimiento y dedicación.

Del Instituto de Plásticos Süddeutsche Kontstoffe Zentrum, en Würsburg, me dirigí a Madrid a conocer el Instituto de Plásticos Español “Juan de la Cierva”, dirigido por el Ing. Carlos Fontán.

 Le comenté sobre la reestructuración de los programas de estudio que yo realizaba en el Cecyt No. 8 “Narciso Bassols”, invitado por el Ing. Grande y apoyado por el director del plantel, Ing. Ricardo López.

 Ante el gran número de estudiantes de este centro de estudios, lo mejor era capacitar a sus maestros, por lo cual solicité al Ing. Fontan diera beca a tres profesores del CECYT No. 8, a lo cual accedió de inmediato y pocos meses después eran recibidos tres ingenieros, dos hombres y una mujer, entre ellos el Ing. David Aguirre.

En aquella época (década de los 80) la capacitación para la industria del plástico estaba en todo su apogeo gracias a que el Ing. Rafael Blanco Vargas abarrotaba mes a mes el Auditorio de Canacintra dando cursos de capacitación a nivel de Técnico Medio. Asistían regularmente entre 200 y 300 personas pues existía un programa mensual, a lo largo de un año, bien planeado y estructurado.

Fue una época de oro en la que la Revista funcionó bien, el premio de Diseño y Tecnología marchó de maravilla, la industria creció al 15% anual y se fraguaba  Plastimagen, que aparecería pocos años después.