Quicklinks
- Sólo para usuarios registrados
La importancia de los plásticos en el diseño de la Industria Médica
Si vemos a los plásticos en la bruma de los tiempos nos encontramos que deswde hace siglos empezaban a ocuparlos en bandas o en tuberías hechas de hule o de algún caucho para las cirugías; con el paso de los años creció la necesidad de cambiar las jeringas hechas de vidrio por jeringas de plástico…; y en esta sustitución nos podemos ir por cada uno de los instrumentales y dispositivos médicos.
Actualmente encontramos plásticos en las botellas que contienen suero y también en los implantes que dan soporte de vida. Si hacemos un recuento a nuestro alrededor, la mayoría de las cosas que ocupamos, o que vestimos, son de materiales plásticos. De igual manera, en el sector médico, muchos de los muebles, aparatos o instrumentales que se introducen al quirófano -inclusive las mismas batas-, son de, o contienen, plástico.
Hoy en día, ya no es posible vernos sin los plásticos, materiales que han sido muy criticados por diversa índole pero que en la realidad han llegado a salvar vidas y dar una calidad que hace 100 años no se tenía. De verdad, no tengo la menor duda de que pronto, un gran porcentaje de nuestro cuerpo llegará a ser sustituido por piezas plásticas, y eso puede ser tanto por las características y las propiedades del material, como por la cualidad de poder diseñar piezas orgánicas con formas muy complicadas.
Cuando uno diseña un nuevo dispositivo médico hay muchos aspectos importantes que debemos estudiar; por lo pronto, es importante subrayar que un dispositivo no es igual a otro, y también que los materiales con que son fabricados tampoco lo son, aunque la planeación y el desarrollo del proyecto pueda contener aspectos similares.
Por ejemplo, si nos enfocamos en los materiales, hay muchos aspectos que intervienen para elegir qué material es el más conveniente. Para ello hay que contestar una larga serie de preguntas como: ¿Qué requerimientos debe de cubrir este dispositivo? ¿Para qué es? ¿En dónde se ocupará? ¿Cuántas unidades se producirán al año? Y, sobre todo, ¿cuál deberá ser el costo?
Quizás estas sencillas preguntas las realicemos para cualquier objeto que se va a diseñar, pero también hay que considerar otras cuestiones. Por ejemplo, si el producto es del sector médico, ¿debe esterilizarse? ¿Va a estar en contacto con sangre u otros fluidos? ¿El dispositivo se encontrará dentro (implantado) o fuera (extracorpóreo) del cuerpo humano?, etc.
Es probable que el lector suponga que las preguntas son fáciles de contestar. Quizás tenga razón, pero en el diseño de un producto médico, las actividades que realiza el equipo de trabajo no llegan hasta ese punto, sino que, en base a las respuestas, se podrá elegir con mayor exactitud el material y el proceso más conveniente.
Los pasos del diseño
Por ejemplo, hay que diseñar un dispositivo de soporte de vida, cuya función principal deberá ser bombear sangre. Es preciso recordar que uno de los usuarios es el cirujano, ya que colocará el dispositivo, y otro, el paciente, por lo que se buscarán a ambos para contestar las preguntas más específicas sobre los dispositivos médicos, ya que nos vamos a encontrar con que el producto estará en contacto con la sangre, y que, en base a su función, algunas de las piezas deberán ser de un material flexible.
Como no se sabe con exactitud por cuánto tiempo lo utilizará el paciente, por lo que no será implantable, es importante considerar que cabe la posibilidad de que esté dentro por más de 30 días, y que, además, deberá esterilizarse (sin tener el dato exacto bajo qué proceso).
Todo esto nos abre los ojos para darnos cuenta de que esta área es sumamente enriquecedora, sin embargo el trabajo de diseño y elección del material no quedan ahí, ya que en base a estos pocos requerimientos, se empiezan a descartar un gran número de piezas.
Por el hecho de estar en contacto con la sangre, se visualiza que deberá ser desechable o que el proceso de recolección de la pieza deberá de ser muy cuidadoso y costoso. Así que si nos inclinamos por el requerimiento de que sea desechable, una posibilidad muy factible es que las piezas sean de plástico.
Ahora, el hecho de que el producto sea un equipo médico nos indica que deberá de cumplir con determinados requerimientos, como que debe ser grado médico (esto quiere decir que el compuesto del que deberá de estar fabricado el plástico deberá de ser compatible con el cuerpo humano y deberá de cubrir cierta normatividad).
No todos los plásticos cubren con esa especificación -o mejor aún, que además de ser grado médico deberá de ser “sin restricciones”-, ya que estas especificaciones alinean al fabricante o al proveedor de la materia prima a cumplir con determinadas certificaciones (más severas) para que el material pueda ser utilizado en un dispositivo médico, dando así la posibilidad a un paciente de seguir viviendo en espera de un trasplante, o mejor aún, de proveerle calidad de vida con este dispositivo.
En México hay muy pocos proveedores que cumplen con dichas certificaciones o que llegan a ser la clase que se requiere, tanto para la fabricación de las piezas como en el armado de los dispositivos, por lo que es muy importante que si usted lector, es un fabricante o proveedor de plástico (como materia prima) visualice que existe un gran mercado en este sector y que para ello deberá de ser sumamente estricto con sus procesos y su control de calidad.
En México hay potencial porque nos caracterizamos por tener una muy buena mano de obra (y al respecto, muchas empresas de equipo médico prefieren tener mano de obra sí, pero de mujeres, por el detalle y precisión en sus procesos). Por lo mismo, los invito a que consideren este nicho de mercado y no sólo creer en nuestro país y en los beneficios que ofrece, sino visualizar un gran negocio en este sector poco explotado en el país.


