México. En el radar de la Industria Aeroespacial global.

Datos del mundo
La industria aeronáutica comprende las actividades relacionadas con la construcción de aeronaves y su posterior mantenimiento, así como toda la industria auxiliar dedicada al suministro de partes, software operacionales, simuladores, etc. El segmento orientado a la producción de grandes aeronaves para las aerolíneas está dividido entre la estadounidense Boeing y la europea Airbus. Otros competidores, como la canadiense Bombardier o la brasileña Embraer participan en la fabricación de aviones de menor porte y de aeronaves de combate. El constructor aeronáutico estadounidense Boeing prevé una demanda mundial de 30,900 nuevas aeronaves para los próximos 20 años, valorados en US$3,6 mil millones, de los cuales 1,920 aeronaves corresponden a aviones regionales, 21,160 a aeronaves de pasillo único, 7,100 unidades de doble pasillo y 720 ‘superjumbos’. Según estas estimaciones, la demanda europea de aviones comerciales ascenderá a 7,190 unidades, por un valor de US$800 mil millones de dólares. Las empresas que conforman este sector se muestran optimistas en cuanto a la evolución del sector aéreo y auguran un crecimiento anual del tráfico de pasajeros del 5.3% durante los próximos 20 años y del 5.9% en el caso del tráfico de carga. Los países emergentes son que lideren tanto el crecimiento del tráfico como el aumento de las aeronaves, especialmente el mercado de Asia- Pacífico que superará al de los Estados Unidos como el mayor mercado de tráfico aéreo del mundo. Actualmente aproximadamente un tercio del tráfico aéreo pasa por la región Asia-Pacífico, hasta el punto que en el 2029 casi un 43% del tráfico aéreo mundial tendrá esta región como origen o destino. Como consecuencia de la proliferación de aerolíneas de bajo costo, el segmento de aviones de pasillo único sigue liderando el crecimiento en todo el mundo. Asimismo, los mercados en Estados Unidos y  Europa serán responsables de una importante demanda para renovar sus envejecidas flotas con aviones más eficientes. De cualquier forma, la tendencia general será el aumento de la oferta de vuelos usando aviones más eficientes y no significativamente más grandes, por lo que el crecimiento del segmento de ‘superjumbos’ será pequeño y centrado en su mayor parte en el mercado de Asia-Pacífico y Oriente Próximo.
En cuanto a las previsiones sobre el mercado de carga, se estima un aumento de 740 aeronaves nuevas en los próximos 20 años y la incorporación de 1,750 aviones de pasajeros transformados para el transporte de mercancías. Unos 520 de los nuevos aviones serán cargueros de gran tamaño y 210 de tamaño mediano. Prácticamente todos los aviones pequeños (menos de 45-49.6 toneladas) provendrán de reconversión de aviones de pasajeros.

México: en la mitad del mundo Aéreo
En un periodo de 5 años México se convirtió en el noveno proveedor de la industria aeronáutica de los Estados Unidos y el sexto de la Unión Europea.
“Una de las razones es que las empresas de este sector encuentran en México las condiciones necesarias para el desarrollo de una estrategia de manufactura de alta eficiencia”, asegura Omar Ibarra, Director de Director General de Desarrollo Empresarial y Oportunidades de Negocio de la Secretaría de Economía (SE). México se está consolidando como un centro de innovación de primer nivel para la industria aeroespacial global. Su participación en este sector inició hace casi 40 años, pero fue a partir de 2004 cuando el crecimiento en exportaciones alcanzó dos dígitos.
La industria aeroespacial en México no sólo involucra actividades de manufactura, sino tareas complejas como el diseño de partes y de software para aeronaves. De acuerdo con información de la FEMIA (Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial), la Industria Aeroespacial presentó un crecimiento sobresaliente del 30% en exportaciones en el año 2010. México cuenta con 213 empresas del ramo aeronáutico en 16 estados, que emplean 27 mil personas y fabrican des de componentes menores hasta fuselajes y controles de vuelo. La mitad de ellas han abierto tan sólo en los últimos tres años.
A la FEMIA están afiliadas 60 empresas y en total las empresas se agrupan de la siguiente manera: 79% MNF (Manufactura), 11% MRO (Maintenance, repair and overhaul - Mantenimiento, Reparación y Reacondicionamiento), y 10% D&I (Diseño e Ingeniería).
El Licenciado Carlos Bello Roch, Director General de la FEMIA, comentó que en el año 2010 se logró superar los niveles más altos de exportaciones que llegaron a los 3,600 millones de dólares.
“En cinco años esperamos contar con más de 37 mil empleos, más de 350 empresas presentes en territorio mexicano y lograr exportaciones superiores a los 7,500 millones de dólares que integren más del 30% de insumos nacionales.”
La Industria Aeroespacial actualmente es uno de los principales receptores de inversión extranjera directa y actualmente se estima que suma 13,500 millones de dólares.
De acuerdo con Carlos Bello, las oportunidades que existen en esta industria son muy bastas. Específicamente al hablar de la industria del plástico, menciona que cada vez son más los componentes que un avión utiliza elaborados con plásticos, incluyendo fuselajes elaborados con materiales compuestos, sin embargo, resalta que es necesario incrementar la capacidad de certificación para calificar como proveedor de este sector. “Actualmente México ocupa el primer lugar como productor de arneses para la industria aeroespacial y ahí está el plástico incluido”. “Se trata un sector cuya certificación es muy refinada, donde la seguridad es primordial y prácticamente no existe la tolerancia”. Para convertirse en proveedor de esta industria es necesario cumplir con los requisitos que exige la PRI-NADCAP (National Aerospace and Defense Contractors Accreditation Program) que es el mayor programa cooperativo mundial que las compañías líderes designaron para administrar de manera concensada el manejo de los procesos especiales y productos para proveer una mejora continua dentro de las industrias Aeroespacial y Automotriz. Este se encuentra administrado por el Performance Review Institute (PRI), únicamente. Carlos Bello explica que la Industria Aeroespacial requiere mano de obra altamente calificada, trabajos de altas exigencias en calidad vinculados con la ciencia y tecnología. “Es un mercado muy competitivo que demanda prácticas de manufactura avanzada, y tiene retos de diseño y compatibilidad complejos, sin embargo, fomenta la superación del personal, inspira a realizar estudios de ingeniería, matemáticas, ciencia y tecnología e impulsa la mejora de procesos. Además, genera un mayor desarrollo de la administración de proyectos, abre nuevos mercados e impulsa nuevas empresas e industrias. Entre los servicios que ofrece la FEMIA es apoyar mediante un fondo especial del gobierno para implementar los procesos de certificación de las empresas que busquen ser proveedoras de este sector. Además, desarrolla programas especiales de formación de la industria con instituciones educativas.
Dentro de este contexto, el reto para México es convertir esta ventana de oportunidad en un sector que genere empleos de calidad altamente remunerados, y se logre desarrollar proveeduría de alto contenido nacional, asegura Omar Ibarra quien exhorta a los industriales pertenecientes a las PyMEs a acercarse a los programas que ofrece la SE, como el de empresas Gacela y empresas Tractoras.
Recurso humano e infraestructura
Entre los factores que distinguen a México como destino de inversión están: acceso
a mano de obra altamente calificada a un costo competitivo; instrumentación del Acuerdo Bilateral México-Estados Unidos sobre Seguridad en la Aviación (BASA); cercanía con las cadenas de abastecimiento de Estados Unidos y Canadá; confianza en la protección de la propiedad intelectual y la eliminación de aranceles a la importación de componentes aeronáuticos en México. En este mismo sentido, el estudio Competitive Alternatives 2008 de la consultora KPMG señala que México es el país que ofrece los costos de operación más competitivos para el sector aeroespacial en el mundo, ya que permite un ahorro de hasta 30 por ciento en comparación con los líderes actuales en la industria. “Sin duda, México no es un desconocido para la industria aeroespacial en el mundo y está preparado para un mayor crecimiento en el futuro cercano”, señala Omar Ibarra y explica que la SE apoya el desarrollo de clusters.
El centro aeronáutico más avanzado del país está en Querétaro, el cual cuenta con 18 empresas del ramo, de las cuales la principal es la canadiense Bombardier, que se instaló ahí en 2005 para fabricar fuselajes y arneses de cableado eléctrico. La empresa espera producir el fuselaje y las alas de su nuevo modelo Learjet 85, el primer jet ejecutivo hecho con materiales compuestos y no metálicos. Baja California es el estado donde más empresas del sector tienen sede, con 51. Le sigue Sonora con 32, Chihuahua con 29 y Nuevo León con 24. Debido a que las empresas que atienden al sector automotriz manejan estándares impresionantemente altos, costos estandarizados, entre otros, son las empresas con mayor viabilidad de abastecer al sector aeronáutico, indica Omar Ibarra, sin embargo señala que la a gran diferencia son los montos de inversión. “En el sector automotriz lo que manda es el volumen y el costo, es decir, cómo vender más y a menor precio. Por otro lado, en el sector aeronáutico el volumen no es tan grande pero tiene la gran ventaja de que los márgenes no son tan reducidos”. Uno de los aspectos que resalta Omar Ibarra es que para atraer la inversión de este sector es importante crear las condiciones adecuadas entre las que sobresale la disponibilidad de mano de obra calificada. Como ejemplo, menciona el caso del Cenaltec (Centro de Entrenamiento en Alta Tecnología) que nació en el año 2000 como un esfuerzo que la iniciativa privada de Ciudad Juárez promovió con los gobiernos federal y estatal para contar con un Centro de Entrenamiento de primer nivel que forme recursos humanos de excelencia en procesos de alta tecnología. La misión de este centro es formar y desarrollar habilidades en personal técnico con los más altos estándares mundiales de calidad, en tecnologías de vanguardia en las diferentes especialidades de las máquinas herramientas, moldeo de plástico por inyección y montaje superficial de tablillas electrónicas apoyando el desarrollo económico y social de la región. “La SE aportó la construcción del edificio, la SEP otorga becas, las empresas aportaron los equipos y el gobierno del estado el terreno”, comenta Omar Ibarra. Al respecto Carlos Bello refiere que en la FEMIA también cuentan con una Comisión de Formación que busca vincular a la Industria con el Gobierno y la Educación para formar el personal necesario en cada una de las especialidades que demanda la industria aeroespacial.
Compuestos para volar
De acuerdo con un reporte publicado en octubre de 2010 por la firma especialista en estudios de mercado Lucintel, el mercado global del sector MRO que involucra actividades de Mantenimiento, Reparación y Reacondicionamiento en los distintos componentes de las aeronaves, crecerá el 3.2% y el de los materiales compuestos dirigidos a este sector tendrá un crecimiento del 10.6% los próximos 10 años, debido a la necesidad del avión económico en combustible, durable, y bajo alto del mantenimiento. Las oportunidades de los compuestos plásticos en la industria aeroespacial se visualizan en los segmentos de aeroestructuras primarias y secundarias así como componentes de los motores y turbinas. El uso de materiales compuestos se incrementa de manera continua en aeroestructuras y otros componentes como los del Boing 787 y el Airbus 380 lo que demuestra que el mercado de MRO tenga una gran oportunidad de desarrollo futura aunado a que la región Asia Pacífico presentará un ímpetu significativo de crecimiento de materiales compuestos.El tamaño global de la industria aeroespacial incluyendo jets regionales, defensa y aviación comercial en general es de varios cientos de billones de dólares. Según este estudio la industria aeroespacial podra consumir 57 mil millones de materiales compuestos en los próximos veinte años. Dado el tamaño del mercado y de sus perspectivas, la industria aeroespacial representa una oportunidad altamente atractiva para los OEM, para los proveedores de materiales y para los proveedores de motores y partes.

 

RECUADRO

De la mezclilla al espacio

Hace más de 30 años los hermanos Jesús y Javier Mesta iniciaron un negocio para fabricar pantalones de mezclilla en la ciudad de Chihuahua, sin embargo, como consecuencia del contrabando de ropa originaria de China este negocio se vio en problemas. La producción de jeans ya no era rentable y los hermanos Mesta buscaron en el 2006 otra oportunidad de negocio, la cual encontraron en una de las industrias de un fuerte crecimiento en su región: la aeroespacial. Encontraron que lo que sabían hacer era coser y con ayuda del programa Gacela de la Secretaría de Economía al cual accedieron a través de la aceleradora Techba, del municipio de Chihuahua optaron por cambiar de giro.
Ahora su producción se ha diversificado y elaboran más de 400 piezas, las cuales consisten en asientos para aviones, tanques para agua, coberturas para los deslizadores de los aviones y partes de donde va almacenado el deslizador de seguridad del avión.
Además, su oferta es totalmente exportable, para lo cual se han certificado con Soldering SP71-1; AS9100-ISO 9001:2000 y BSI, para asegurar su calidad y su preparación para enfrentar cualquier tipo de problemática en la En dos años aumentó su número de empleados de 30 a 95 y sus ventas se incrementaron en 200 por ciento.