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Robótica y Automatización
A UN 'CLIC' DE TODOS LOS PROCESOS
Por:
Mónica Conde
Mar 13, 2008
El equipo auxiliar es vital para la
maquinaria de
transformación de plásticos, ya sean sistemas para el manejo y
remoción de piezas, controles de la máquina, componentes para
alimentación de materias primas, robots para decoración, corte,
ensamblado, soldadura o pruebas de control de calidad. La
automatización a la que conllevan los equipos auxiliares no sólo
maximiza la eficiencia en los nuevos y sofisticados sistemas de
moldeo para plásticos, sino que también la mejora en el uso de los
equipos de proceso más antiguos.
Las razones para invertir en un
robot son:
a. Ahorrar costos
b. Incrementar productividad
c. Elevar calidad
d. Mantener competitividad en el
mercado global
e. Transferir los trabajos
difíciles, sucios y peligrosos del hombre a la máquina.
Durante el período de 2005 a 2008, la Federación Internacional
de Robots (IFR por sus siglas en inglés) opina, a través de
varios de sus reportes publicados, que esta industria
presenta importantes crecimientos. Aunque la demanda para
los robots dentro de la industria del automóvil en Europa,
Norteamérica y Japón puede disminuir, todavía existe una
demanda creciente en todos consumos mercados de
manufactura en el mundo. Como resultado de los progresos
tecnológicos crecerán por todo el mundo las instalaciones
de robots en la industria en general, especialmente la
industria de envase y embalaje, el sector alimenticio, la
industria del caucho y plásticos, la industria de maquinaria.
Además, las mejoras en la tecnología
de robots, tales como los nuevos sistemas de control y
los sistemas de seguridad, que permiten operaciones interactivas
más confiables entre el hombre y la máquina, y las mejoras
en los sensores de visión, impulsarán el aumento del
número de futuras instalaciones de robots. El mercado mundial
de robots industriales ha proyectado un crecimiento de
95,400 unidades vendidas en 2004 a 121,000 en el año 2008, con
un crecimiento promedio anual de 6.1%.
Para el mes de septiembre de ese
año, únicamente las compañías norteamericanas solicitaron un total
de 12,763 robots, valuados en $844,5 millones de dólares, lo cual
representó un aumento del 33% en unidades y el 21% en valor respecto
del mismo período en 2006. Si se incluyen las órdenes de
compra de empresas extranjeras, las ventas totales para las
compañías norteamericanas fabricantes de robots sumaron 13,866
unidades valuadas en $905,6 millones de dólares, un salto del 34% en
volumen y el 22% en valor.
De acuerdo con Åke Lindqvist, de ABB
Inc., Presidente del Comité de Estadística de RIA, las ventas a las
compañías del sector automotriz y a sus proveedores de auto-partes
son las que han detonado el crecimiento en 2007. Él anota que las
ventas al sector automotriz representan más del 58% en unidades y
el 15% en valor en la cifra antes mencionada. Además, las ventas a
las industrias no-automotoras también presentaron aumentos de 2% en
unidades y del 31% en valor.
Entre los mercados no-automotores
que presentaron un mejor comportamiento el año 2007, están las
ciencias de la vida/farmacéutico/biomédico/dispositivos médicos, con
participación del 20%; alimentos más productos de consu mo,15%;
y plásticos y caucho, 8%.
“Esto apunta la gran oportunidad
de crecimiento que tienen otros sectores distintos del
automotriz”, dijo Jeff Burnstein, Vicepresidente Ejecutivo
de RIA.
Tanto la RIA como la IFR, coinciden
en que actualmente en Estados Unidos están trabajando unos
180,000 robots, lo cual coloca a este país en segundo lugar
después de Japón donde operan unos 355 mil.
Ambas instituciones, estiman que
el número de robots industriales operando en todo el
mundo aumentará de 848.000 unidades en el año 2004 a un millón
en el 2008, representando un índice de crecimiento anual promedio
de 5.3%.
Un dato que publica la IFR, y que
destaca en la información, es que la densidad de robots en Japón,
país con el mayor número de estos autómatas, fue de 329 por
cada 10 mil empleados en el año 2004; mientras que en Estados Unidos
fue de apenas 69. Esto indica el gran potencial de crecimiento que
tiene esta industria.
Para quienes quieran obtener más
detalles de este mercado pueden consultar en el estudio que emite la
IFR denominado World Robotics (el cual puede adquirirse en
línea a través del sitio: www.worldrobotics-online.org).
México robotizado a toda
velocidad Contrario a lo que pudiera creerse, la industria mexicana
se está robotizando de manera vertiginosa. Sólo en los últimos 5
años se han instalado más de la mitad de los robots que están
operando en la industria nacional, especialmente en el sector
automotriz, pero se espera que esta tendencia se intensifique y se
extienda a otras ramas productivas.
No obstante que los robots
industriales se emplean en una amplia gama de aplicaciones, en
México la industria automotriz es la de mayor impacto en
participación, sin embargo, los sectores médico, farmacéutico,
carpintería, textil, alimentos y bebidas, aunque en tareas de
almacenaje y en muchas otras industrias no automotrices rápidamente
se está adoptando esta tecnología.
De acuerdo con el ingeniero Javier
Campos, Director General de FANUC Robotics México, los primeros
robots industriales que ingresaron a México datan de finales de
los años 1980, y fue la industria automotriz la principal promotora
de la inclusión de tecnología robótica en sus procesos de
manufactura.
Para principios de los años 1990,
antes de la firma del Tratado de Libre Comercio de Norte América
(NAFTA), existían en México aproximadamente entre 200 y
250 robots industriales de cuatro o más grados de libertad instalados.
A partir de entonces llega ro n a Mé x i c o firmas como
KUKA, FANUC, Kawasaki, Motoman, Pillar, ABB, Wittmann, entre
otras, con centros de venta y servicio técnico.
No existen estudios previos al que
aquí presentamos sobre el mercado de Robots y Automatización en
México, sin embargo, en base a nuestras estadísticas, en
el Instituto Mexicano del Plástico Industrial estimamos que
para inicios del 2008 habrá aproximadamente 12,000 unidades de
robots industriales instalados en México, de los cuales más del 70%
se encuentran en el sector automotriz.
Asimismo, se calcula que alrededor
de 600 empresas son las principales usuarias de robots de distintas
formas, tamaños y modelos que hay en el país. Generalmente se trata
de empresas transnacionales que los integraron para mantener la
competitividad de su planta o por decisión del corporativo para
automatizar sus procesos.
“Solamente se han abordado el 20% de
las aplicaciones de los robots, por lo que el potencial de
crecimiento en México aún es muy grande”, afirma Javier Campos. “Por
esta razón, es necesario abrir nuevos mercados, como el segmento
de envase, plásticos, consumo y salud, además del automotriz, que
hoy en día absorbe la mayor población de robots.” De
acuerdo con Javier Campos, la industria ensambladora de automóviles
tiene en México el 30% de la población de robots, la industria de
autopartes, el 60% y sólo el 10% la industria en general, que
es donde está contenida la industria del plástico, no obstante que
varios proveedores de autopartes son moldeadores de piezas
de plástico.
Pero no solamente cuando se habla
de automatización se habla de robots, aclara Carlos Chávez, Director
General de Wittmann México: “automatizar es instalar sistemas
que incluyen desde cargadores de material, termorreguladores, mezcladores…,
hasta robots”. Aclara que es muy importante entender el
concepto así ya que de otra forma, aunque se tenga el
mejor robot del mundo, si se sigue alimentando a mano la
maquinaria de proceso, se puede perder más de lo que se
gana. “Para competir globalmente es importante que tanto las
máquinas existentes como las futuras sean equipadas con robots
y sistemas automáticos”.
Las mejores tecnologías de moldes
también han abierto la puerta al uso de robots. En piezas simples,
los trabajadores eliminan las rebabas para molerlas y,
después, integrarlas al moldeo de las piezas, sin embargo, los moldes
de mejor calidad permiten obtener piezas listas para ser ensambladas
directamente de la inyectora.
Alex Kramer, Gerente Técnico de Avance
Industrial, comenta que la industria de la inyección en México ha
evolucionado en los sectores automotriz, electrónico y del
envase, principalmente, ya que hace dos décadas los transformadores
fabricaban partes sencillas en moldes sencillos. Pero hoy en día
esto ha cambiado a partes más complejas en máquinas más sofisticadas.
“El moldeo de piezas sencillas ha
comenzado a emigrar hacia países de Centroamérica, y los procesos
más complicados, que muchas veces incluyen células de automatización
con mínima intervención de la mano humana, es la solución que han
implementado los países de costos caros; y en México –advierte- la
mano de obra ya no es barata”.
Para lograr ciclos más rápidos en la
producción de envases de pared delgada o partes automotrices
pequeñas “es necesario –indica Kramer- utilizar robots para
retirarlas de los equipos de moldeo. Las manos humanas no pueden
trabajar tan rápidamente”.
México figura, desde el año 2004, en
el segundo lugar de los países en América con mayor adquisición
de robots industriales, después de Estados Unidos y adelante
de Canadá. Se calcula que en el año 2007 se vendieron en el país
alrededor de 950 robots para diversos sectores. Y aunque sigue
siendo el sector automotriz el que atrae el mayor número de
sistemas, la industria del Plástico viene tomando fuerza
a pasos de gigante. Este comportamiento se debe en parte
a las fuertes inversiones en autopartes de plástico para
abastecer a las armadoras que han migrado de los Estados
Unidos hacia la
República Mexicana.
Bajo este contexto, varios proveedores
de robots industriales de México coinciden en que la tasa
de crecimiento nacional alcance el 10% anual en los
siguientes años. “Buscamos crecer por arriba del promedio del
mercado en los próximos años, porque los sistemas de automatización
se han vuelto más fáciles de instalar, su precio ha caído
y las empresas han comprobado los incrementos en productividad
y calidad”, indicó el Gerente General de Pillar Mexicana,
Jorge Sanders.
Para lograrlo, todos nuestros entrevistados
coinciden en que es necesario abrir nuevos mercados, como
el segmento de empaque, consumo y salud, entre otros.
El interés de los empresarios
mexicanos hacia los temas de automatización y robótica ha crecido,
ya no la ven como una moda. Para muestra, sobresale el caso de la firma Viñoplastic,
una empresa que se dedica a la maquila de inyección de plástico.
En la actualidad, esta firma tiene
38 máquinas de inyección desde 25 hasta 1000 toneladas de fuerza de
cierre, con toda la gama de tamaños intermedios. “Mi
padre inició el negocio en el año de 1970, y como muchas
empresas en México, en una accesoria de 2 x 2 metros, con
una Negri Bossi, máquinas Vulcano, y una máquina de
estampado”, rememora José Luis Viñolas, Director de la
firma.
Los productos que fabrica esta
empresa son artículos promocionales, electrodomésticos,
productos para el hogar, partes eléctricas y electrónicas, juguetes,
partes automotrices, y cuentan además con una línea propia:
Viñoplast®, que incluye diversos artículos para el hogar. Su planta
tiene 5,000 m2,
donde 3,500 se destinan al área productiva y 1,500 a la de maniobra.
De acuerdo con José Luis Viñolas,
sus clientes los han obligado a adquirir equipos cada día más
sofisticados. “Como maquiladores por encargo tenemos que ser de lo
más flexible, por ello debemos contar con equipos cada vez más
versátiles y más rápidos.” Por esta razón entre las últimas máquinas
que ha adquirido la firma se incluyen a los robots. “Ahora un robot
es un equipo elemental para nosotros”, afirma.
En Viñoplastic utilizan robots desde
el año 2004 para extraer las piezas o hacer operaciones secundarias,
para fijar insertos, colocar etiquetas, o bien para manipular piezas
de una parte del molde y acomodarla en otra.
Otra empresa entrevistada por
Ambiente Plástico para este reporte es Erreka Mex, localizada en
Querétaro, la cual forma parte del grupo español Matz Erreka,
especializada en el diseño y fabricación de piezas técnicas de
precisión, de pequeño tamaño, inyectadas principalmente en
termoplásticos de ingeniería para los sectores Automotriz y
Electrodomésticos.
“Para garantizar un buen producto
con calidad se requiere la automatización. Se
precisa para lograr la estabilidad de los procesos, especialmente
cuando se trata de electrodomésticos o de componentes automotrices”,
asevera el Gerente Procesos y Herramentales de Erreka Mex, Rodolfo Torres
González. Esta empresa cuenta con 14 máquinas y un total de 40
personas. “Gracias a la automatización cada operador atiende 3 ó 4
máquinas, ya que no hay que extraer piezas a mano porque todo es
automático.” El costo de la automatización Respecto
al crecimiento futuro de la industria, los proveedores dijeron que
es positivo, debido a la reducción de precios que han tenido y
porque los robots tienen cada vez más aplicaciones y habilidades,
son más pequeños y más fáciles de manejar.
“En Wittmann se han mejorado los
procesos de producción, y hoy en día son producidos en serie,
de manera que un robot valía hace 10 años hasta un 60% más
de lo que cuestan hoy; y todo ello aunado a que los nuevos
robots son más fáciles de manejar, menos complejos y requieren
menor mantenimiento”, subrayó Carlos Chávez, quien
considera, al referirse a los montos de inversión inicial, que es
posible empezar con $15,000 dólares de forma básica, y si se busca
un robot de alta velocidad entonces el monto podría subir a
$25,000 dólares.
Otro factor que ha contribuido a
la disminución de precios de los sistemas de automatización es
que varias fábricas de robots de origen europeo y japoneses cuentan
hoy con unidades productivas ubicadas en China, como es
el caso de Wittmann, Fanuc, ABB y Motoman.
La automatización ya no es sólo
para empresas extranjeras con capital para invertir. Las
empresas mexicanas deben asumir un cambio de mentalidad,
y entender que en el nuevo ambiente global de competencia
la automatización se ha convertido en una necesidad“, asegura
Jorge Sanders.
Para convencer a los industriales
sobre la necesidad de invertir en automatización, Carlos Chávez compara
entre invertir $40,000 dólares para un robot o la misma cantidad
para un auto; “Al comprar un robot se encuentran aplicaciones
en la industria que se recuperan hasta en 6 meses, porque
se mejora el proceso, la operación se hace más rentable y la
calidad es consistente. En contraste, lo común es ver que los
directores, cuando invierten en un auto, no dejan que nadie lo
maneje…, a diferencia de las máquinas y robots que las operan a
veces gente sin conocimientos; si el automóvil falla, inmediatamente
entra a un taller de servicio, en cambio, si falla un robot no hacen
nada.” Es un hecho que año con año la demanda de tecnología robótica
ha ido en aumento y la base instalada de robots ha crecido en forma
acelerada, sin embargo, México no cuenta con una industria de robots
propia. Lo único que existe son investigaciones básicas, pero aún no
hay una plataforma que impulse el desarrollo de una industria
nacional.
Hoy la Industria Mexicana
produce bienes de calidad mundial que se exportan a diversas partes
del mundo, manufacturados con una alta participación de tecnología
robótica.
Pero no es suficiente, podemos hacer
más, mucho más, y hacer de México un país competitivo que atraiga
nuevas inversiones que a la larga resultarán en beneficio de todos. Lealtad, la virtud humana del
robot Las aplicaciones de robots industriales incluyen soldadura,
pintura y recubrimientos, dispensado, corte (Laser, Plasma,
Chorro de agua), manejo de materiales (atención a máquinas,
paletizado, empaque), remoción de materiales (rebabeo,
pulido, lijado), cuarto limpio (Ensamble y atención a máquinas).
En general, los brazos automatizados
son utilizados para mover piezas pesadas entre líneas de producción,
o para distribución y procesos muy rutinarios. Los robots
realizan trabajos de alta precisión; como soldaduras milimétricas
(especialmente en la electrónica) o aplicaciones de pintura,
que requieren de una mayor calidad en el acabado, así como
actividades que implican un riesgo para la salud de los empleados,
como por ejemplo el que resulta del manejo de sustancias peligrosas
en laboratorios o en la metalurgia para labores en espacios
sometidos a altas temperaturas.
Además, los robots “aseguran la
consistencia de tiempos de ciclo y mejoran la calidad”, comenta Alex
Kramer. “Son más constantes, sin mencionar
que son más seguros que un trabajador que abre la puerta para sacar
piezas de un molde.” Por esta razón, describe Carlos Chávez, es
equivocado pensar que la entrada de los robots en los procesos de la
manufactura significan una reducción de la fuerza laboral, ya
que son un apoyo para lograr hacer el trabajo más seguro, más rápido
y más efectivo”.
La lealtad hacia el trabajo “no es
tan buena en México, lo que conduce a que exista una gran rotación
de empleos debido a que los trabajadores cambian de empresa si consiguen
$300 ó $500 pesos más al mes”, comentó el directivo de Wittman.
Generalmente, los operadores en
la industria del plástico requieren cierto entrenamiento, y
si cambian seguido de empleo, el empresario contratante enfrenta
un gran problema, de manera que las empresas tienen que
reclutar y entrenar constantemente a nuevos empleados lo cual
afecta la calidad y la productividad.
Por otro lado, se sabe que
en los últimos años varias empresas han migrado de las
grandes ciudades a otros Estados mejor ubi c
ados geográficamente y con ventajas en servicios. Sin
embargo, el perfil del trabajador cambió drásticamente,
ya que se trata generalmente de gente que trabajaba en el
campo o se dedicaba a otros oficios, así que se contratan
por un tiempo, y en cualquier momento, y sin avisar, regresan
a la cosecha o se van a trabajar ilegalmente a Estados Unidos.
Además, por si fuera poco, faltan
a su trabajo por cualquier motivo, como un festejo al santo patrón
de su pueblo de origen.
En pocas palabras, no tienen lealtad.
Por eso muchos de los clientes en estados como Querétaro, Puebla,
San Luis Potosí, Aguascalientes, Sonora, Chihuahua, están
buscando instalar robots en vez de emplear a una persona
para ocuparse de las piezas.
Y hacen cuentas. El precio de
un robot iguala generalmente el valor de dos o tres años del
sueldo de los trabajadores de producción que hacen funcionar una
máquina 24 horas al día.
“Mientras que las grandes compañías
están invirtiendo en robots, las pequeñas y medianas todavía
están detenidas en el tema”, comentó Javier Campos. “La
decisión para automatizar torna, bajo economía simple, el
precio de un robot contra el costo de mano de obra”.
Donald Vincent, vicepresidente ejecutivo
de la Asociación de Industrias de Robótica (Robotic
Industries Association - RIA), mencionó, en su
mensaje publicado en el directorio de la Industria Robótica
2007, que los robots son eficientes energéticamente y
son los empleados incansables para lograr productividad
y precisión. “La instalación de robots es una estrategia
probada de éxito para ganar tiempo en la
comercialización, mejorar la calidad y maximizar eficiencia.
Después de más de 30 años
sobre el trabajo, los robots son más importantes en las
empresas manufactureras de una nación industrializada que
quizás cualquier otro bien de capital.” Personal
calificado Es un hecho, que la industria Mexicana
compite en los mercados internacionales, frente a países que ofrecen
diferentes opciones en incentivos gubernamentales, seguridad, estabilidad
financiera, infraestructura avanzada de manufactura y personal
calificado. Pero… ¿qué puede ofrecer nuestro país? Javier
Campos asegura que nuestra ventaja es la del personal calificado, y
explica que a principios de los 1990 existían en México muy pocos
centros de educación que ofrecían carreras con estudios orientados
al área de la
robótica. Sin embargo, hoy en día diversas instituciones
han volteado a ver con interés el tema de los robots, entre universidades
autónomas, gubernamentales, particulares e institutos tecnológicos,
además de diversos centros de investigación y desarrollo de ciencia
y tecnología.
Evidentemente, el hecho de
automatizar también implica que la mano de obra que se requiere sea
la mejor calificada para poder atender este tipo de sistemas: “No
se requiere que sean ingenieros, pero sí gente con ingenio, y
con dominio de más de un idioma”, sugiere el directivo de FANUC.
Por fortuna, los fabricantes de
robots han evolucionado y simplificado los sistemas de control y
manejo de los mismos de manera que hoy en día no se necesita ser un
experto, un ingeniero especializado o tener estudios muy profundos
para manejar un robot. Al respecto, Carlos Chávez asegura que debido al nivel
de sencillez con que se operan los robots, lo que se necesita son
ganas de aprender, pero ninguna maestría ni doctorado. “Las marcas
líderes somos compañías que hemos invertido en la interfaz entre
la máquina y el humano. Los diseñadores de robots son los que
necesitan saber de mecatrónica, pero lo usuarios, decididamente no.
Es un grave error pensar que el robot es un enemigo que viene a
quitar fuentes de trabajo”.
No podemos dejar de mencionar, sin
embargo, que se han dejado pasar años muy valiosos para iniciar la
formación de ingenieros y técnicos enfocados a esta área. Además
de nuestra ubicación geográfica pegada al consumidor más
grande del mundo, en comparación con China, la mano de
obra en México es mejor una vez que se le entrena; lo
cual, hoy en día, ya no es tan complicado, porque además
de que ya existen carreras relacionadas con el tema de
automatización y robótica, la mayoría de los proveedores de
robots ofrecen capacitación continua al personal operador de
sus clientes.
Por ejemplo, FANUC Robotics cuenta
con un programa de “Robots para la Educación en México”,
con el cual busca apoyar la difusión de conocimientos relacionados
con la robótica industrial y su implantación en procesos
de manufactura. También promueven la incorporación de
equipos industriales en los laboratorios universitarios, equipos
profesionales que brinden Unidades a los alumnos de
carreras técnicas o profesionales la posibilidad de
aprender con equipos que, hoy por hoy, son el motor
de la producción a gran escala de la manufactura de
calidad mundial en México y el mundo.
Por su parte, Wittmann México
está inaugurando sus nuevas instalaciones, donde además del
servicio técnico que ofrece a sus clientes, cuenta con una sala
de exhibición permanente de todos los sistemas que ofrece y un
área para capacitación tanto para prácticas de alumnos
universitarios, como de personal trabajador de sus
clientes actuales. También esta el CNAD (Centro Nacional
de Actualización Docente) donde se enseña a enseñar temas
de Mecatrónica y se actualizan conocimientos de los
profesores de esta rama, ver página 122, Capacitación.
La rápida evolución Hoy,
los robots son demasiado exitosos y demasiado económicos para
ignorarlos, y desde el punto de vista de competitividad, debemos
esperar el desarrollo de nuevos productos cada vez más
rápido, y en la mayoría de los casos con calidad más alta
y precios de venta inferiores. Según muchos expertos, un robot
está disponible hoy por el 20% del precio que tenía en los años 70´s,
y tienen una capacidad en general mucho más extensa que la
disponible hace 30 años.
Desde que en 1961 se vendió a la General Motors el
primer robot, un “Unimate” (verlo en la página Web): http://www.robothalloffame.org/unimate.html),
que ya fue retirado después de trabajar durante 50 años, (en años
hombre equivalentes a 100,000 horas), los robots han progresado
rápidamente, comenzando con los robots de brazos servo hidráulicos,
en los años 1960 y 1970, hasta una nueva generación de sistemas que
ofrecen precisión con visión y sensores inteligentes, además de que
cada vez son más simples de controlar.
Al mismo tiempo que se están
desarrollando nuevos usos, los robots tradicionales mejoran
constantemente en todos los sentidos. Hoy en día ya son comunes los
controladores para multi-robot, y algunas unidades se construyen
con dos brazos sobre la misma base. La movilidad y la flexibilidad para
acciones de elevación, desplazamiento, visión y otros movimientos,
así como los dispositivos de sensor, permiten que los robots puedan
utilizarse en equipos viejos de modos nuevos y diferentes.
“En esta época de altos costos de
energía, desequilibrios comerciales y luchas vigorosas para ganar
participación de mercado, los robots son una de las pocas opciones
que los países desarrollados y en vías de desarrollo, como México,
tienen para ser competitivos ante la competencia de las naciones emergentes
manufactureras”, indicó Alex Kramer.
De la mano de los robots no hay que
temer el futuro, ya que “el futuro para la industria del plástico
será más brillante en la medida en que más compañías comiencen a
considerar el potencial de la robótica y las tecnologías
relacionadas con la automatización de sus operaciones”, concluyó
Carlos Chávez.
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