Tomado de Ambienteplastico.com
El destape de las tapas
Por Mónica De Salazar / Lorena Márquez
Dec 1, 2008, 14:07
Hubo una época en que
las tapas sólo servían como parte del acabado de los envases, sin embargo, a
medida que el envase sigue en pleno desarrollo y se vuelve cada vez más
innovador, las características de apertura y cierre han asumido un nuevo
enfoque.
Para fines de 2008 la demanda global de tapas y sistemas de
cierre alcanzará 1.2 trillones de unidades y mantendrá crecimientos importantes
debido, principalmente, al crecimiento del mercado de aguas y bebidas, y a la
sustitución de envases sin tapa (como los de cartón), por envases ‘tapados’ que
resultan más beneficiosos a los consumidores finales. La industria de bebidas
se extiende ahora como el mercado más grande para las tapas, y sin duda seguirá
creciendo, impulsada, a su vez, por el segmento de envases para productos
lácteos que, inclusive, ha incorporado
las tapas de rosca a los envases de cartón que emplean.
Aún no hay cifras precisas de producción global pero los
industriales ya visualizan un aumento en la demanda en los muy variados tipos
de tapas que existen. La mayoría de las tapas son de plástico, aunque también
hay combinaciones de varios materiales y sistemas duales para el cierre. Al
igual que otras tecnologías, la demanda de los consumidores siempre orienta la
tendencia de desarrollo y crecimiento en este segmento de la industria del
envase.
Cuando el consumidor se acerca en la tienda a los
refrigeradores que exhibe la gama de productos lácteos, normalmente prefiere
los envases con diseño más atractivo y con más colorido, donde las tapas y
cierres, además de integrarse de manera armónica al envase, y de cubrir su
función básica de retener al alimento sin fugas o derrames, también ayudan a
identificar al producto con mensajes que subrayan su sabor o características.
De hecho, no sólo empujan a los compradores a decidirse por un producto, sino
que los encargados pueden almacenarlo en los anaqueles sin temor a equivocarse.
¿Tapas, tapitas o
tapones?
Por definición, las tapas son los elementos que se emplean
para cerrar un envase o contener por la parte superior a un producto. Los
tapones, en cambio, son un tipo de tapa, de menor tamaño, que se emplean
generalmente para cerrar botellas. Las tapas tienen funciones múltiples que van
desde una protección simple hasta sistemas muy complejos que, además de
proteger y mejorar barreras, facilitan la dosificación y mantienen la apertura
y cierre repetitivo para preservar las porciones no utilizadas.
Últimamente ha surgido una variedad de tapas que,
dependiendo del mercado, tendencia y necesidad, se utilizan en diversos
diseños; hay taparroscas, tapas ‘flip top’, ‘snap on’, ‘child proof’ o ‘child
resistant’, ensambladas, bi inyección, ‘weldspout’ y con o sin ‘liner’.
Las tapas de plástico se pueden clasificar por el material
con que están hechas, así como por su proceso de fabricación, forma de ensamble
al envase, o por su función y hermeticidad. Ver tabla 1.
En la fabricación de tapas, el Polipropileno (PP) es el plástico más
consumido, y se destina principalmente al mercado de tapas con rosca y para el
envasado de bebidas con o sin gas.
El Polietileno, más recientemente, se ha introducido con
éxito en el envasado de bebidas sin gas y en distintos productos de derivados
lácteos. También tiene presencia en tapas especiales para envases de alimentos
y productos farmacéuticos.
Las vencidas de los
procesos
Las tapas se fabrican básicamente por dos métodos:
compresión e inyección. Y de acuerdo con la opinión de algunos de nuestros
entrevistados, ambos métodos se utilizan ahora en proporciones equivalentes, es
decir, aproximadamente de 51 y 49% respectivamente.
“El proceso de compresión sólo se justifica cuando existen
altos volúmenes de producción, es decir, para más de 600 tapas por minuto. De
manera que es preferible utilizar el método de inyección”, recomienda Fernando
Bilbao, Director del Área de Plásticos de SACMI, empresa proveedora de sistemas
de compresión para la producción de tapas.
El grupo SACMI, por cierto, adquirió Negri Bossi, firma especializada
en el área de inyección, para complementarse con el proceso de compresión. Este
proceso, además, “también resulta adecuado cuando se desea obtener otro tipo de
modelo o color de tapa”, comenta Pedro López, Director Comercial del área de
inyección de SACMI.
“Hace unos años, el proceso de compresión era el más
adecuado para manejar grandes volúmenes, es decir, alrededor de 500 millones de
tapas anuales por tipo de tapa. Ahora las máquinas de inyección han avanzado
mucho, por lo que, cuando se tiene que elegir tecnología, no existen
diferencias sustanciales en cuanto a capacidad”, aclara Javier Espagnol,
Director de Ventas y Mercadotecnia para México, Centroamérica y Caribe de
Closures Systems International (CSI), firma conocida anteriormente como Alcoa
CSI, la cual cambió de nombre al ser adquirida por Rank Group Limited, grupo
global de envases cuya central se ubica en Nueva Zelanda.
En estos momentos, CSI es uno de los proveedores más
importantes para los mercados mundiales de bebidas, jugos, agua embotellada,
productos lácteos, cerveza, alimentos, licores, productos farmacéuticos,
cuidado y belleza personal, fluidos automotores y otros mercados.
CSI introdujo la innovación de la familia de tapones ‘mini’,
diseñados para los mercados de CSD (refrescos), agua y cerveza, los cuales
reducen el peso final del embalaje y contribuyen a disminuir los residuos
plásticos a embotelladores y consumidores.
En México se ha logrado reducir al mínimo el peso de envases
PET para bebidas carbonatadas, sin afectar las propiedades integralesdel mismo; es decir, su vida de anaquel, sus propiedades de
barrera y su eficiencia de llenado y encapsulado. Como destacó Espagnol: “La
botella de PET con acabado corto de 600 ml para bebidas carbonatadas que acaba
de ser desarrollada en México, pesa 20.5 g, contra el promedio mundial, que es
de 23.5 g, o más”. Y no sólo eso, el diseño y la tapa contienen mejoras
sustanciales, “como la facilidad de apertura, la eficiente aplicación de la
tapa y una vida de producto más larga”.
La tecnología de inyección avanza inexorablemente. Las
máquinas gastan menos energía, son más rápidas y permiten la instalación de
moldes con más cavidades. Antes, por lo mismo, tenían que usarse moldes más
pequeños. Ahora es posible competir con niveles similares de producción a los
que consiguen los sistemas de compresión. Además, las inversiones son
semejantes.
Tal es el caso de las opciones que ofrece Husky Injection
Molding Systems México con máquinas que llegan a producir de 1,000 a 1,500
tapas por minuto. Evelyn Beltrán, Ingeniera de Proyectos de esta firma, sugiere
que es importante que los fabricantes de tapas no se fijen únicamente en la
inversión inicial del sistema sino en el costo final que se logra de la pieza
inyectada. “Con equipos de alta tecnología y alta producción los costos por
pieza son menores si se tiene el mercado para llenar la máquina. Husky es una
firma líder mundial en fabricación de sistemas para empaques, siendo el de
tapas uno de los más fuertes e importantes para nosotros. Además, ofrecemos
‘know-how’ y experiencia a los fabricantes de moldes para que los clientes
siempre obtengan lo último en tecnología de equipos y diseño de tapas a nivel
mundial”.
¿Llegó la hora de nuevas
máquinas y equipos?
Francisco Ollervides, Director de Tecnipack, hizo ver que
México es un mercado muy atractivo para los proveedores de maquinaria y moldes
especializados para este ramo, ya que el consumo per cápita de agua y bebidas carbonatadas
es muy alto aquí.
A eso hay que sumar que aún presenta tasas de crecimiento muy
atrayentes. “Tomando en cuenta las tendencias que obligan a los transformadores
de tapas a bajar el peso de su producto, este año las ventas de moldes han
mejorado sustancialmente, y aunque tal vez las ventas de maquinaria no hayan
crecido a la par, los moldes son cada vez más eficientes porque tienen un mayor
número de cavidades y han disminuido el peso por unidad”.
Cuando se compara el precio de los moldes extranjeros para
producir tapas, éstos resultan muy competitivos, a pesar de que hay algunas
empresas en México que los fabrican con intachable calidad, como es el caso de
la empresa Moldes Mendoza. El problema, sin embargo, es que las empresas
locales no se dan abasto para surtir la demanda.
Los sistemas de cierre no sólo deben cumplir con su función
inherente, sino que deben volver al producto más atractivo a la vista del
consumidor. Por ello, han surgido varias técnicas para desarrollar tapas.
El futuro a punto de
destaparse
Algunos empresarios y representantes de importantes compañías
abrieron a Ambiente Plástico la ventana de las tendencias:
Erika Nava, representante del Área de Desarrollo de Nuevos
Negocios de Menshen Mexicana, empresa fabricante de tapas para productos para
la limpieza del calzado, productos para óptica, aplicadores para cosmética y
líquidos de limpieza, comenta que “el proceso de co-inyección tiene un gran
potencial para producir tapas más atractivas que incluyan dos o más colores, ya
que resulta más económico que utilizar técnicas de decoración como tampografía
o serigrafía”.
En la perspectiva de Michael Gould, Vicepresidente de
Desarrollo Comercial de StackTeck, señala que “hay una tendencia de lanzar
productos que salten a la vista del consumidor en los anaqueles de las tiendas,
lo que ha impulsado al uso de tapas de ‘flip top’ y de multi-inyección con la
finalidad de crear tapas con geometrías atractivas, que tengan fluidez con el
diseño de la botella y que puedan jugar con distintos colores para hacer juego
con los diferentes colores de las etiquetas”, comenta.
Por otro lado, Christopher Day, Gerente de Negocios de
StackTeck, fabricante de moldes para diversos sectores, reconoce que “los
transformadores de tapas en México son altamente calificados e invierten en muy
buenos equipos y moldes”; inclusive, afirma que “están dispuestos a trabajar
con sistemas que poseen la más alta tecnología y algunos tienen muy buenos
programas de mantenimiento”.
Los fabricantes nacionales producen, normalmente, moldes de
hasta 24 cavidades, que son considerados como moldes pequeños, mientras que los
de 48 y 96 cavidades, o más, casi siempre provienen del extranjero.
Antonio Mendoza, Director General de Moldes Mendoza,
menciona que hay fuerte competencia entre los fabricantes de tapas.
“Desafortunadamente muchos de los pequeños y medianos productores no diseñan
productos a la medida de las necesidades actuales. Con el afán de desarrollar
tapas más económicas, muchos de nuestros clientes imitan diseños de otros
países, pensando que fabricar moldes para tapas es muy sencillo”.
Pero resulta todo lo contrario. “Además, por su complejidad,
muchos diseños de tapas sólo se justifican para producir por lo menos 10
millones de tapas mensuales, y muchos
transformadores no tienen ese mercado”. Sin embargo, agrega Mendoza, “la
producción de moldes de tapas nos ha mantenido fuera de muchas crisis. El
mercado de tapas no para”.
Tapas en todos los
mercados
Como se puede apreciar en las gráficas de este artículo, el
consumo de plásticos que se destina a la producción de tapas en México es de
177 mil toneladas, aproximadamente 18.5 mil millones de tapas en sus distintas
formas y modelos.
Bebidas carbonatadas
y agua
La forma de segmentar el mercado de tapas va de la mano con
la forma en que se segmenta el mercado final, es decir, donde se emplean
envases soplados ya sea de PET, Polietileno, PVC u otro tipo de plásticos.
En la figura 3 se aprecia que el mercado de bebidas
representa 70% del consumo de tapas, el cual incluye, a su vez, bebidas
carbonatadas (refrescos), aguas sin gas y otras bebidas como las energizantes o
deportivas y jugos. Las empresas de este sector cuentan con proveedores
especiales para su abasto. Entre ellos sobresale Alcoa Closures, Tapones
Innovativos, Alpla, Envases Universales, Alucaps, Procesos Plásticos y, en
algunos ocasiones existe cierto nivel de integración, como es el caso de
algunos embotelladores que, además de comprar a terceros, tienen plantas de
producción de tapas.
En los últimos años este mercado ha evolucionado de manera
vertiginosa, desplazando el uso de las ‘corcholatas’ (cuando se usaba un liner
o sello de corcho sobre una tapa troquelada de metal), a la ‘plastilata’
(cuando el liner cambió de corcho a plástico) y finalmente a la taparrosca, que
permite abrir y cerrar los envases cuantas veces sea necesario, a diferencia de
las tapas utilizadas con anterioridad.
De acuerdo con Fernando Bilbao, en este mercado han ocurrido
diversos fenómenos que influyen directamente en el patrón de consumo de tapas.
Por ejemplo, cuando Big Cola llegó a México se impuso la tendencia de utilizar
envases de 2 y 3 litros, de manera que la participación de estas
presentaciones, en el mercado, se incrementó de 10% a 20%; es decir, en vez de
tres tapas que se habrían empleado sólo se utilizaba una.
Ahora la situación parece que se revierte, porque Coca Cola
está regresando a presentaciones más pequeñas, de 375 ml, medio litro y 600 ml,
lo cual beneficia al mercado de tapas. “Cuando hay problemas económicos, a los refrescos
les va muy bien porque se empiezan a hacer presentaciones más pequeñas y
aumenta su consumo, ya que se prefieren sobre otras bebidas… En todos los años de
crisis, el mercado de refrescos siempre ha crecido en México”, asevera Bilbao.
CSI es uno de los proveedores líderes de sistemas de encapsulado
para las industrias de bebidas y alimentos a escala mundial. Tiene presencia en
todo el mundo y es el proveedor más grande en México. Otros importantes productores
de tapas para bebidas ubicados en México son Proplasa, Innopack, Rexam (Owens),
Zeller, Alucaps, AGA, Corvaglia y Vedat, además de varios productores integrados.
Como nos recuerda Pedro López: “Las características que debe
tener una tapa son: aplicación fácil y uniforme, calce ideal, sellado hermético
y rendimiento confiable en condiciones extremas de temperatura y manejo. Por
esta razón es necesario entender que detrás del desarrollo de estos productos
existe mucha tecnología tanto de diseño como de procesos, porque lo más
importante es evitar que las bebidas que se envasan se adulteren”.
El diseño de las tapas es fundamental pues se debe evitar
que haya derrames en el traslado. Hay bebidas como el agua mineral que al
contener mayor cantidad de gas requiere más hermeticidad y, al mismo tiempo, un
ángulo diferente de apertura para evitar accidentes al abrir la botella.
Los principales consumidores de tapas son los embotelladores
de las marcas líderes en el mercado de refrescos y aguas como Coca Cola, Pepsi,
Cadbury, Danone y Nestlé. A últimas fechas se ha desarrollado un nuevo acabado
corto en la boca de las preformas conocido como PCO 1881 por el ISBT, lo cual
representa ahorros en la botella y la tapa, ya que esta última es más corta;
sin embargo, las refresqueras se están poniendo de acuerdo sobre qué tipo de
tapa utilizarán, por lo que cada marca ha optado por un cuello de botella
diferente, lo que ocasiona que existan varios tipos de tapas, disminuya el
volumen y aumente el número de moldes.
Recientemente, StackTeck y Universal Closures Ltd.
establecieron un acuerdo para ofrecer soluciones completas, incluyendo moldes y
licencias de producción para una extensa variedad de tapas en el mercado de
bebidas carbonatadas y no carbonatadas.
Particularmente en el sector del agua, ocurre que 70% se
envasa en garrafones de 20 litros, razón por la que existen muchos productores
de tapas para este tipo de envases, y aunque se puede creer que es un mercado
muy grande porque se producen aproximadamente 70 millones de unidades, la
desventaja es que está muy disperso. Además se tienen modelos para cinco
diseños de cuellos diferentes y en distintos tipos de plástico.
Otra de las tendencias que presenta este segmento es que
existe una población creciente de consumidores muy sedientos que tiene
preferencia por bebidas saludables, así como las energizantes y las ‘light’
(ligeras) que no contienen calorías, lo que ha provocado que muchos productores
de envases estén cambiando sus diseños conforme a las características de este
nuevo sector, desarrollando envases muy atractivos y estilizados donde las
tapas forman parte de un todo, las cuales pueden ser muy sofisticadas o muy
sencillas, pero en todos los casos requiere de gran tecnología para satisfacer
demandas cada vez más exigentes.
‘Liners’ y sellos,
los que tapan a las tapas
“Hoy en día la
seguridad resulta más importante que nunca, y para cumplir con las regulaciones
generales de salud y comercio, un sistema de cierre está involucrado en la
conservación del peso, barrera a gases, vida de anaquel, volumen y/o cantidad
contenida de un producto, y en un nivel aún más delicado, por causa de las
amenazas de bioterrorismo existe la preocupación de mantener los productos
libres de violaciones. Estas son algunas de las razones que motivan el uso de
liners y sellos de seguridad los cuales son necesarios para garantizar la
hermeticidad de las tapas”, explica Miguel Ángel González Carro, Director
Comercial de Laminados Facarlyte.
Dicha empresa tiene más de 50 años de experiencia y se ha
especializado en la producción de liners y de sellos de garantía. Los liners se
fabrican con distintos materiales como el EVA (Copolímero de Etileno y Acetato
de Vinilo), Polietileno espumado, cartón laminado con plástico o de
combinaciones de papel, aluminio y plástico.
Éstos se colocan de dos formas en la tapa: Una consiste en
fundir la resina directamente sobre las tapas, como en el caso de las que se
utilizan para bebidas carbonatadas, y otra es producirlo de forma
independiente, y más adelante colocarlo en el interior de la tapa que es el
método empleado en el envasado de alimentos, conservas, artículos de limpieza,
cosméticos y medicamentos. Laminados Facarlyte atiende al mercado de todo tipo
de tapas ya sean de plástico como de otros materiales.
“El liner es una parte fundamental de la tapa para darle al
cliente una solución integral.”
Productos de limpieza
En el segundo lugar de uso de tapas aparece el mercado de
productos y líquidos para limpieza, donde se emplean muchos tipos de tapas,
desde muy simples con cierres a presión, hasta las muy sofisticadas con
sistemas de dosificación. Firmas como Colgate y Alen de México están integradas
en la producción de sus envases y producen algunas de las tapas que utilizan
para sus productos. Otras firmas, como Procter&Gamble y Unilever adquieren
las tapas de fabricantes especializados que ofrecen un abanico de tipos, ya que
las tapas se han convertido en un elemento que permite la diferenciación entre
marcas. CSI produce también tapas para productos de limpieza, y otras firmas
como Alpla y Graham producen tapas y envases.
Productos lácteos
En el segmento de productos lácteos hay una importante
tendencia hacia el uso de porciones individuales; tal es el caso de los yogurts
bebibles, de manera que varias compañías están enfocando, más que antes, el
desarrollo de sus nuevos productos hacia este mercado. Actualmente, el segmento
representa 8% del consumo total de tapas, lo cual se debe a que varias firmas
proveedoras de envases asépticos de cartón (Tetra Brik Aseptic®) dirigidos al
sector de envasado de leche, han integrado tapas especiales de plástico en sus
sistemas, ya sea roscadas o resellables por alguna forma de ensamble. Además,
la sustitución de envases tradicionales por botellas de Polietileno y el
aumento del consumo de porciones individuales de los yogurts bebibles,
ocasionado por las nuevas formas de consumo, también ha desarrollado un nuevo
mercado para diferentes tipos de tapas, el cual -se piensa- seguirá presentando
crecimientos importantes de más de 5% anual.
Varios de los más grandes productores de leche y sus
derivados están integrados en la fabricación de sus envases, incluyendo tapas,
y otros han formado acuerdos con los grandes productores de envases quienes
incluso han colocado plantas ‘wall to wall’ o ‘In House’, para abatir costos de
transporte.
Aceites Comestibles
Otro sector que utiliza una parte importante de las tapas
que se producen en México es el de aceites comestibles. Este es un mercado
donde los grandes productores también están integrados en la producción de
envases, y aunque algunos producen tapas, es común que compren tapas a terceros
por los niveles de especialidad que requieren. De igual forma que en otros
mercados, las tapas se han convertido, junto con el cuerpo del envase, en
elemento diferenciador que permite al consumidor elegir de acuerdo con su
conveniencia una u otra marca de producto.
Productos para el
cuidado personal
Aunque este mercado no representa un impacto importante en
volumen de tapas, sí lo es por la gran variedad de tapas que se utilizan. Los
diseños atractivos de los envases son los que dictan la línea a seguir y las
tapas son parte integral de los mismos. El desarrollo de tapas incluye sistemas
de aerosol, por ejemplo, que requiere de moldes de alta precisión para moldeo
de plásticos, como los Poliacetales.
En el sector de cuidado personal la primera impresión hacia
los consumidores juega un papel fundamental. “Estamos convencidos de que la
calidad se percibe de inmediato, de manera que nuestro objetivo es que nuestros
clientes atraigan al consumidor donde quiera que exhiban sus productos. Cuando
lo logramos, nuestros clientes venden más y, por ende, nosotros también”,
comenta Jorge Hernández, Director General de Menshen Mexicana.
Asimismo, existe una acusada tendencia a utilizar tapas tipo
flip-top, muchas con tecnología de co-inyección y/o cierre dentro del molde.
“Los diseños de tapas ahora juegan un papel mucho mayor en la apariencia
integral del producto, en muchos casos la tapa llama más la atención que la
misma botella”, reconoce Michael Gould.
Farmacéutico
En este sector se han sustituido gran cantidad de tapas de
metal o aluminio por plástico, y actualmente la gran mayoría de los envases
para medicamentos utilizan taparroscas de plástico de 24 mm de diámetro, aunque
también se usan de 28 mm, y tapas de mayor seguridad como las llamadas Child
Proof para evitar accidentes con los niños.
Para medicamentos en gotas son preferibles las tapas de
18mm. Si en todos los sectores que utilizan tapas la calidad es importante, en
el farmacéutico juega un papel fundamental, por lo que se deben certificar las
materias primas, tener control minucioso del proceso, rastreabilidad, trazabilidad, ambientes
controlados y, en general, buenas prácticas de manufactura.
Los productores de envases farmacéuticos normalmente están
integrados en la fabricación de tapas, de manera que ofrecen sistemas de
envase. Tal es el caso de Plásticos Capri, Cajaplax, Farm Envases y Plásticos
Arcoiris, entre otros. Se trata de un mercado que crece de manera constante,
por lo que firmas extranjeras tienen planes de montar operaciones en nuestro
país para satisfacer una demanda cada vez más exigente. Tal es el caso de
Vedat, firma que tiene plantas en México y Brasil. “En México nos hemos
enfocado en la producción de tapas para envases de bebidas carbonatadas y agua,
y en nuestra planta de Brasil producimos frascos, tapas, vasos dosificadores,
goteros, aplicadores y otros artículos para el área farmacéutica.
Actualmente estamos evaluando el mercado mexicano y es muy
probable que iniciemos en el año 2009 la fabricación de tapas para el área
farmacéutica en México”, comentan Gerardo Flores Díaz y Jesús Romero Valle,
Gerente Administrativo y Representante Comercial, respectivamente, de Vedat de México SA DE CV.
La mayor presencia de adultos mayores será un factor que afectará, en los
próximos años, el desarrollo de tapas en medicamentos, ya que requerirán
artículos fáciles de utilizar y, en este caso, tapas fáciles de abrir pero que cumplan
con su función de proteger los medicamentos.
Otros sectores usuarios
de tapas
En los compuestos químicos hay tapas que encierran
desarrollos de alta tecnología. Por ejemplo, algunas permiten la salida de
gases del interior de la botella al exterior, pero no al revés, y otras tienen
sistemas de dosificación que, además de que evitan escurrimientos, no permiten
que los envases se rellenen. En fin, el grado de sofisticación ha sido tal, que
los diseñadores han cambiado sus paradigmas y los plásticos han resultado ser
los materiales elegidos debido a que ofrecen gran variedad de posibilidades al
compararlos con otros materiales empleados para producir tapas.
Esto también ocurre en el sector alimenticio, donde desde
hace por lo menos 10 años se han sustituido muchas tapas metálicas por tapas de
plástico, como es el caso de envases para conservas, mermeladas, café soluble,
mayonesa y aderezos.
Calcular la cantidad de tapas para este sector es muy
difícil por la variedad de modelos que emplean, que van desde muy pequeñas
hasta otras muy grandes.
Por razones económicas, y ecológicas, los empaques flexibles
para envasado al vacío, conocidos como ‘pouch’, han suscitado enorme interés en
el mercado de alimentos. Actualmente se les han incorporado sistemas de
apertura y cierre que permiten utilizarlos también para almacenar el producto
que no se utiliza la primera vez que se abre, de manera que las tapas de
plástico tienen un futuro asegurado no sólo en el sector de envases rígidos.
Finalmente, otro sector que paulatinamente ha migrado al uso
de tapas de plástico es el de bebidas alcohólicas en el que tradicionalmente
utilizaban tapas metálicas y corchos. Para evitar adulteraciones del producto
envasado se usan las tapas irrellenables, las cuales impiden que el envase sea
llenado después de consumirlo, gracias al conjunto de elementos (algunos de
plástico) que, ensamblados, actúan como válvula que deja salir el líquido pero
no permite la entrada.
Guala Closures es líder en la producción de tapas para este
sector, y aunque se ha especializado en tapas de aluminio también ofrece amplia
variedad de tapas de plástico.
Tendencias del
mercado
Por su parte, Juan Carlos Lachica, Director General de
Industrias Plásticas LyH, empresa proveedora de maquinaria, moldes y sistemas,
asevera que “hoy en día los usuarios de envases están optando cada vez más por
los de plástico en comparación con los de metal o cartón”. De manera que el uso
de tapas está relacionado principalmente con el aumento de envases soplados
para el sector de bebidas y alimentos.
En otro ángulo, los sistemas de mercadeo exigen ahora
cambios frecuentes en los modelos de envases y tapas. Ante ello, Lachica
aconseja que, “para ser competitivos, los productores deben mantenerse
actualizados continuamente con maquinaria y moldes de reciente tecnología”.
Señala que una de las tendencias más fuertes se encamina “al desarrollo de
tapas con brillo, transparencia, color, calidad y funcionalidad”, (sin olvidar,
claro, su factibilidad económica).
En cuestión de materiales, el desarrollo de Polipropileno
clarificado ha tenido gran auge, sobre todo en los mercados de bebidas,
alimentos y cuidado personal. Por cuestiones visuales, las tapas transparentes
pueden influir en la decisión de compra.
Milliken, empresa productora de aditivos clarificantes para
Polipropileno, ha encontrado gran aceptación de sus productos para el
desarrollo de tapas utilizadas en margarinas, mayonesas, desodorantes y
cosméticos en general.
Pero si se trata de diferenciarse, otra tendencia es el uso
de tapas transparentes con color. En este tenor, Clariant y Milliken, firmas
líderes en aditivos colorantes, se asociaron en la producción y
comercialización de la línea de ‘masterbatches’ denominada Remafin ®-Cleartint®
diseñados para utilizarse en tapas para envases de cosméticos y bebidas hechas
con Polipropileno clarificado.
“Desde hace dos años estamos trabajando en coordinación con
Clariant para ofrecer esta línea de colorantes poliméricos transparentes, a un
precio competitivo, combinando las bondades de la transparencia aunada al
color. Esto permite hacer una diferenciación de marca en los productos de
consumo”, comenta Elizabeth Sáenz, Gerente de Territorio de Milliken Chemical,
y agrega: “siempre existe complejidad cuando se trata de innovar, pero una vez
que se logra, los diseñadores encuentran ventajas estéticas en los productos
que desarrollan y los transformadores obtienen beneficios en procesamiento como
la optimización del ciclo, disminución de tiempos de purga y reducción de
defectos de calidad”.
Cada día surgen nuevos diseños de tapas. Tal es el caso de
las tapas ‘flip-top’ con una válvula de silicón, las cuales han gozado de gran
aceptación en el sector cosmético, de igual forma que en el de bebidas
deportivas o isotónicas y de alimentos. Estas tapas requieren de moldes y
máquinas especiales, y aunque algunos usuarios las importan, en México
determinados transformadores han incursionado en su producción.
Conclusiones
Ya sea para lograr conveniencia, seguridad, hermeticidad,
barrera o mayor atractivo para estimular más las ventas, las tapas y sistemas
de cierre elaboradas con plástico están presentes en la mayoría de los envases
de distintos tipos de materiales, rígidos y flexibles.
Las tapas, al igual que otras formas de empaquetado, se
utilizan cada vez más para ofrecer una diferenciación de producto. Son parte integral
de los envases, de manera que en la actualidad existe alto nivel de innovación
para aumentar su confiabilidad, garantizar su economía y adaptarse a las
preferencias de los clientes que cambian constantemente.
El uso de tapas continuará aumentando a expensas de los
envases que no tienen sistemas de cierre una vez que han sido abiertos, como
las latas del metal o los de cartón.
El desafío para los productores de tapas es encontrar
el balance adecuado que permita reducir costos de producción desarrollando
productos de calidad que satisfagan las necesidades de sus clientes y de los
consumidores. Esto demanda invertir en tecnologías modernas, conocimiento de
materiales y aditivos, capacitación del personal y mejores práct
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