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LAS FORMAS DEL AIRE
Por Mónica Conde
Oct 11, 2007, 17:12

El moldeo por soplo es el arte y la ciencia de formar productos plásticos huecos que resultan imprescindibles en la vida diaria. Las técnicas de proceso comunes, tales como extrusión, estiramiento, inyección y co-extrusión se utilizan en la formación de estas piezas.

Su origen se remonta al antiguo arte de soplar vidrio, que adquirió con el plástico ventajas significativas. Alrededor de 1930 el celuloide fue empleado por primera vez para soplar sonajas para bebé y cuerpos de muñecas. Cuando apareció el Polietileno de Baja Densidad (LDPE) en la década siguiente se inició la producción de botellas. En la actualidad, el PET (Polietilén Tereftalato) se ha convertido en el plástico número uno para producir envases para bebidas con y sin gas; además, existen aplicaciones muy elaboradas que utilizan sistemas multicapas, no sólo para el sector de envases, sino también para la exigente industria automotriz, como es el caso de los tanques para gasolina y muchas otras partes que hacen funcionar a los automóviles. Se calcula que en todo el mundo se transforman 21.7 millones de toneladas de plásticos mediante el proceso de soplado en sus distintas variantes, de las cuales el 55.3% corresponde al PET (Polietilén Tereftalato), el 39.2% al Polietileno de Alta Densidad (HDPE) y el 5.5% restante, lo ocupan otros plásticos como el PVC (Policloruro Vinilo), PP (Polipropileno) y PC (Policarbonato), entre otros. De un total de 1.1 Millones de Toneladas de consumo de plásticos moldeados por soplado en México, el PET representa el 69.4%, el HDPE, el 27.3% y los demás plásticos, el 3.3% (Figura 1). Como puede observarse, el impacto del PVC en México ha menguado considerablemente, de manera que hoy en día sólo se utiliza en la producción algunos garrafones para agua, ciertos tipos de envases para shampoo, tarros dulceros y veladoras. También el PC se destina para la producción de garrafones, principalmente, moldeados por el proceso de extrusión soplo, así como biberones fabricados por inyección soplo. Otros plásticos, como el PP, han empezado a participar en el mercado mexicano de envases soplados para contener agua y algunas otras bebidas sin gas; no obstante, su participación es aún incipiente.

LA COMPETENCIA SIN NUDOS

Los altos costos de flete ubican a los transformadores de envases soplados en una situación hasta cierto punto competitiva. Como consecuencia, cuando se analiza el consumo mundial de plásticos que se transforman por soplado, se puede apreciar un mayor equilibrio en el impacto porcentual que representa cada región en el mundo, donde México, cabe subrayar, representa el 5%. (Figura 2). Hay quien estima que este mercado registra un crecimiento global del orden del 6% anual. Debido a que se trata de partes muy diversas y complejas que requieren propiedades de elasticidad, como es el caso de un componente automotriz, o producciones de gran escala, como las botellas individuales de PET para agua, el proceso resulta muy complejo de clasificar de forma generalizada, ya sea desde el punto de vista técnico o por mercado.

PRODUCTORES DE MAQUINARIA DE SOPLADO EN EL MUNDO

Los resultados de nuestra investigación permiten concluir que existen alrededor de 125 empresas productoras de maquinaria para soplado en todo el globo; de ellas, 35 están en China, 17, en Alemania, 14, en Italia, y las demás atomizadas en el resto del planeta. (Figura 3). Una tendencia que se observa es la enorme proliferación de maquinaria de estirado soplado para PET; de manera que 100 empresas del total desarrollan estos sistemas de soplado, resaltando Sidel, Sipa y SIG Corpoplast; unas 25 más producen sistemas de extrusión soplo, donde Bekum, Uniloy, Kautex, Davis Standard y Techne se mantienen como las de mayor prestigio, y ocho de inyección soplo, donde Jomar mantiene su liderazgo. También destacan los sistemas integrados de inyección soplo biorientado, siendo ASB Nissei y Aoki las firmas más conocidas en nuestro país. Además, también existen algunas compañías globales de gran tamaño, como Graham y ALPLA, que fabrican su propia maquinaria de extrusión soplo como parte de sus estrategias para competir globalmente. En México, Beutelspacher es productor de sistemas de estirado soplado, y en Saltillo, FormaPlastic produce equipos de extrusión soplo. Ambos atienden un sector de empresas que ocupan pequeños volúmenes de producción de envases.

AVANCES EN MAQUINARIA

De acuerdo con Gabriel Leal, Director en México de Uniloy Milacron, los grandes productores de maquinaria de soplado presentan una creciente tendencia hacia el desarrollo de sistemas eléctricos para producir envases que ofrecen exactitud superior, capacidad de repetición, velocidad, limpieza, rendimiento energético, además de que no hacen ruido en su operación. “Una de las novedades más recientes es soplar material espumado con gas, para lograr hacer una botella 30% más ligera”. También las máquinas de soplado tienden a fabricarse cada vez más grandes en capacidad de producción pero utilizando el mismo espacio de tal manera que permitan mejorar la eficiencia y moldear botellas más sofisticadas. “Los fabricantes globales, como Uniloy, se han concentrado en lograr equipos con sistemas que permitan mayor control; es decir, máquinas interactivas de autodiagnóstico, que determinen cuando les corresponde mantenimiento, o que indiquen alguna falla en específico”, explica Leal. Por su parte, Omar Sánchez, director general de Sistemas Integrales Plásticos (SIPSA), firma que ofrece los equipos de soplado de origen italiano de marca SIPA, asevera que sus equipos se identifican entre las tres mejores ofertas de soluciones en fabricación de preforma y soplado: “Una gran ventaja que tiene SIPA es que es la única en el mundo que produce maquinaria para inyección de preformas, maquinaria de soplado estirado y máquinas de inyección soplo biorientado”. De acuerdo con Sánchez, en máquinas integradas en una sola etapa, SIPA es adecuada cuando se requieren producciones de más de 5,000 botellas y hasta 40,000 botellas por hora: “Este tipo de maquinaria donde se produce la preforma y se sopla simultáneamente, evita el almacén de preformas, impide el enfriamiento de la preforma para luego tener que calentarla nuevamente y permite aligerar botellas sin mayor problema”. Jesús Avelar, director de Janfrex, representante de maquinaria de soplado de la firma americana Davis Standard, señala que para competir actualmente en el mercado se requiere mantenerse al día con la tecnología de punta. Y enfatiza: “No se pueden hacer productos baratos con máquinas baratas”. Tiene razón, ya que en la actualidad, el mercado del envase exige, principalmente, productos cada vez más baratos, más atractivos y a mayor escala, lo cual, salvo ciertas excepciones, difícilmente pueden ofrecer los productores de equipos chinos. En materia de maquinaria se registran otros avances que incluyen nuevas tecnologías de moldeo tridimensional para incrementar barrera al PET, así como desarrollos en moldes. Entre los productos que se fabrican mediante este método se tienen: envases para alimentos y bebidas, contenedores para uso médico, recipientes para productos de cuidado personal, juguetes, artículos para el hogar, muebles, componentes automotrices y grandes contenedores para uso industrial.

CLASIFICACIÓN DE LOS MERCADOS

Respecto al volumen, los productos moldeados por soplado también se pueden clasificar en tres grupos: menos de cinco litros, que representa el 83% del volumen del mercado; de cinco a 20 litros, con un impacto del 13%, y más de 20 litros, con un 4%.

En el primer grupo se incluyen todas las botellas y frascos utilizados para envasar productos farmacéuticos, cosméticos, detergentes domésticos y alimentos que van desde refrescos con gas, agua potable, bebidas sin gas, bebidas deportivas, aceites comestibles, derivados lácteos y jugos, entre otros. En este grupo también se incluyen los envases de HDPE con asa, y algunos de PET en porciones de galón para envasar leche, agua, aceite comestible, aceite automotriz, detergentes y productos químicos. Dentro del rango de cinco a 20 litros se incluyen los garrafones que compiten en México en el mercado de los PC, PVC y PET. También se consideran dentro de este segmento algunos productos industriales como partes para muebles, juguetes, cajas de herramientas y partes automotrices. Por último, en el grupo de las piezas sopladas grandes se refiere a los tambores y contenedores de líquidos para uso industrial, además de algunas piezas para juguetes y partes automotrices. En total, se estima que en México existen alrededor de unas 250 empresas dedicadas al soplado de plásticos, de las cuales 70 transforman PET, 200, HDPE, y 30, los demás plásticos. Algunas de ellas suelen transformar dos o más tipos de plásticos, como es el caso de ALPLA y GRAHAM, que ofrecen envases de PET y de Polietileno, mientras otras se concentran exclusivamente en un tipo de plástico, como AMCOR y Envases Innovativos, que producen envases de PET.

DESTINO DE LOS PRODUCTOS SOPLADOS

Dentro del grupo de artículos soplados, hoy por hoy, y en todo el globo, el segmento del envase es el más importante, ya que representa entre el 65 y el 70% del consumo. Otros contenedores de tipo industrial de gran tamaño rondan el 20%, y los productos soplados que no son envases, como los juguetes, los muebles, las cajas de herramientas y las partes automotrices, consiguen un impacto del 10%.

Envase

Se trata de un mercado de alto volumen que incluye productos dirigidos a los sectores de alimentos y bebidas, detergentes, aceites automotrices, cosméticos y farmacéutico. Asimismo, como ya se mencionaba en el apartado anterior, los envases también se pueden clasificar por tamaños. Un fenómeno frecuente en la industria del soplado es la integración vertical de las empresas usuarias de envases debido a que el flete de aire es prohibitivamente costoso y la logística muy compleja para garantizar la cadena de suministro. Varios productores de alimentos, bebidas, líquidos para limpieza y lubricantes automotrices, seleccionan ahora como proveedor de envases a la empresa que ofrezca la mayor proximidad a su planta con el propósito de reducir sus costos de transporte, por lo que los transformadores de soplado se están moviendo cerca de estas compañías en un radio de acción de 300 a 400 kilómetros máximo, e incluso operan en plantas wall to wall (de pared a pared) o InHouse (dentro de las plantas de los productores) como es el caso de Graham con Danone, en Irapuato, Alpla con Colgate, en San Francisco del Rincón, y con Clorox, en Tlalnepantla, y Amcor con las embotelladoras de Coca Cola, entre otras. Otros, como las empresas refresqueras, y ALEN, que produce líquidos de limpieza, han tomado la decisión de la integración vertical, produciendo sus propios envases en diferentes plantas a lo largo y ancho del territorio mexicano. Varios de nuestros entrevistados coincidieron que la integración ha sido un fenómeno ocasionado no sólo por lo costoso de los fletes, sino por la mala calidad en productos y servicios que ofrecían algunos transformadores en México.

alimentos y Bebidas

El consenso generalizado es que la producción de alimentos y bebidas para el mercado interno en México seguirá creciendo en la medida en que aumenta la población y el poder adquisitivo, así que el consumo de envases para estos productos también seguirá creciendo. Los envases para bebidas carbonatadas son el sector más grande de este mercado. En México se consumieron 415,000 toneladas de PET en 2006, y se estima que este año el número llegue a las 430 mil toneladas, considerando un crecimiento promedio del 4%. El segundo sector más importante corresponde a los envases para leche y yogurt líquido, que han crecido de manera considerable en los últimos cinco años, alcanzando un total de 90 mil toneladas de HDPE, y se estima seguirá creciendo a un ritmo del 4% anual. Aquí se incluyen los envases de HDPE en volúmenes de 250 ml, un litro, medio galón y galón para envasado de leche fresca y yogurt líquido. En este sector es frecuente que se lleve a cabo la integración vertical y las fusiones, de manera que de poco más de 20 pasteurizadoras que existían en el país, ahora se concentran en no más de 10 que manejan alrededor de 30 marcas en el mercado. Una de las estrategias de mercado que han puesto en marcha los productores para aumentar el consumo de leche es hacer más atractivos sus envases y desarrollar múltiples variedades de leche: deslactosada; para mayores de 40; ligera; con sabores, etc.

“Cuando los empresarios europeos visitan México se sorprenden de la excesiva mercadotecnia que se hace para segmentar cada uno de los productos en el sector de lácteos, ya que esto no sucede en sus países”, argumenta Gabriel Leal. En el país, actualmente se tiene que invertir mucho en imagen, puesto que ningún envasador quiere utilizar el típico envase commoditie, a diferencia de Estados Unidos y Europa, que todavía permanecen en la era del envase commoditie barato. “En México, antes que barato, hay que ser bonito, y por ello nosotros, como proveedores de maquinaria, somos quienes tenemos que diseñar el molde, partiendo del concepto de botella”, explica Gabriel Leal, y distingue que actualmente ya no es el personal técnico o de producción quien define la compra de la siguiente máquina, sino los ejecutivos de mercadotecnia. “Hoy en día ya no vendo máquinas, porque en realidad vendemos la producción de una nueva imagen de los productos que se envasan en las botellas que se producen con nuestros equipos”. Para competir en este mercado de lácteos es necesario contar con la plataforma tecnológica adecuada que ofrezca la máxima producción posible, técnicamente aceptable; ya que de otra manera se está fuera del mercado. Al respecto, Leal explica que la tendencia en el envasado de leche, y los derivados lácteos, es el desarrollo de las porciones individuales, lo que se conoce por su término en inglés como “single serving”, y enfatiza que el éxito de estos envases utilizados por ejemplo para el yogurt bebible, se debe a que la vida moderna en las ciudades está obligando a la gente a recorrer grandes distancias para llegar a su lugar de trabajo, y encuentran la conveniencia que ofrecen estos productos por su fácil transporte e higiene. Por esa razón, hoy en día todos los modelos de camionetas familiares y autos incluyen porta vasos por todos lados. Este fenómeno también ocurre en el mercado de bebidas carbonatadas, aguas y jugos. Los productos “ready to drink” (listo para beberse), han propiciado que los productores de alimentos y bebidas demanden envases cada vez más atractivos, más ligeros, resistentes y más pequeños. Cuando se inició el desarrollo de envases de plástico para este mercado se hacían envases de más de 1 litro. Actualmente, tienden a ser de 250 ml; y la preferencia ahora es bajar el volumen a 220 ml, para abatir los costos del producto en el anaquel. Los recipientes de PET para bebidas carbonatadas (refrescos) y agua con y sin gas, también han evolucionado de manera considerable, ya que en nuestros días encontramos envases muy estilizados, atractivos y ligeros tanto en porciones individuales de menos de 500 ml, como las familiares, que han alcanzado inclusive los 3 litros en bebidas carbonatadas y que representan en consumo alrededor de 570 mil toneladas por año. Los jugos y otras bebidas sin gas absorben un consumo de 20 mil toneladas donde participan tanto el PET como el HDPE, y aunque su impacto no es muy grande, en el mercado de envases se esperan crecimientos entre el 8 y el 10% debido a la tendencia que existe a cambiar del consumo de refrescos con gas a bebidas más “saludables”, así como a las de cero azúcar o las isotónicas para deportistas, y a los jugos naturales. Aunque el segmento de aguas embotelladas no es el más grande, si es el que ha crecido más pronto. En la actualidad suma 160 mil toneladas por año, incluyendo PET (71%), HDPE (11%), PP (6%) y PC (4%). Los factores que impulsan considerablemente un crecimiento de más del 10% en este mercado han sido las catástrofes ocasionadas por las lluvias torrenciales, y la popularidad que ahora han adquirido las aguas de sabores, que también impulsan el crecimiento de envases. Es importante mencionar el crecimiento que han alcanzado en México las garrafas y los garrafones de 5, 10 y 19 litros para envasar agua, donde principalmente se utilizan PC, PVC y PET, que sumados representan un volumen de alrededor de 25 mil toneladas anuales de polímeros y más de 30 millones de envases. Mucio Vieyra, representante en México de la firma Kautex Machines, considera que el mercado de garrafones ya ha alcanzado cierto nivel de madurez, por lo que también se ha concentrado en pocas empresas que forman parte, a su vez, de grandes grupos productores de agua potable.

En otro sentido, pero dentro de este segmento, se encuentran los distintos contenedores y botellas para envasar aceite comestible. Aquí, los envases de PET desplazaron prácticamente en su totalidad al PVC en las presentaciones de 1 litro, y también el HDPE se utiliza en contenedores de más de 5 lt. En otro ángulo, está el segmento de conservas y productos secos que requiere principalmente envases de boca ancha o tarros, aunque México es aún un mercado muy pequeño, con un impacto no mayor al 3% del consumo total de envases soplados, se proyecta como un nicho para desarrollarenvases especiales de alta barrera, resistentes al calor, con estructuras multicapa o procesos especiales para PET y PP. Este mercado crecerá en la medida en que se logre sustituir a los envases de vidrio y hojalata, con el auxilio de las nuevas tecnologías de producción antes mencionadas.

Líquidos para limpieza

En México, los jugadores más importantes en este segmento son las firmas globales Procter & Gamble y Colgate, así como Alen, de origen nacional, y otros de menor tamaño. El HDPE es empleado en la fabricación de envases para blanqueadores, suavizantes de telas y detergentes líquidos; el PET y el PP, se emplean para limpiadores multipropósito y lava trastes. Después del mercado alimenticio, este es el de mayor volumen y de gran competencia. Consecuentemente, varios transformadores mexicanos de envases soplados se centran en la diferenciación a través de cubrir requisitos particulares, lo cual les proporciona relativa inmunidad por parte de la competencia. Los transformadores más pequeños pueden mantener fuera a la competencia exterior explotando la diferenciación de producto, particularmente en diseño, además de que pueden ofrecer mayor flexibilidad en corridas cortas.

Cosméticos y farmacéuticos

Los envases para este sector del mercado normalmente corresponden a los tamaños pequeños en el rango de menos de 150 ml y pueden ser tanto de Polietileno como de PET o PVC, y representan el 4% del consumo de envases. Para el moldeo de los envases más pequeños, se utiliza el proceso de inyección soplo, que ofrece mayor tecnología cuando se requiere precisión y calidad, sin embargo, también es posible moldear envases pequeños con tecnología de extrusión soplo.

En el caso de los envases de shampoo se producen recipientes entre 500 ml y un litro, aunque ocasionalmente algunas marcas solicitan tamaños mayores para abastecer el mercado de tiendas de clubes de precio, mientras otras marcas optan por abastecer este segmento a través de los empaques múltiples. Este segmento es el más vulnerable a la amenaza de competencia por importación de envases provenientes de otras partes del mundo porque pueden ser transportados con más economía y en cantidades mayores que las botellas grandes. Además, también requieren operaciones secundarias para decorado que, quizá, pueden conseguirse a menor costo en otros países. Por si fuera poco, con frecuencia se pueden encontrar productos extranjeros en los anaqueles de las tiendas de autoservicio envasados de origen, por lo que los envases que se utilizan están viajando desde otras partes.

Lubricantes y aditivos automotrices

Este es un segmento que se ha desarrollado principalmente con envases de HDPE. Sin embargo, el PET y el PP han penetrado paulatinamente con envases para ciertos productos de “lujo” en el ramo automotriz, como algunos jabones líquidos para el parabrisas, aditivos de gasolina, anticongelantes especiales, etc. Debido a que el aceite automotriz es un producto muy barato, precisa de envases baratos, pero debido a que existe mucha competencia, deben ser, además, muy atractivos. La sofisticación de los envases los hace más llamativos y gracias a la mejora del poder adquisitivo, este es un segmento que tiende a crecer aunque en la actualidad no representa más del 1% del total de envases soplados.

Productos industriales

El moldeo de partes industriales de gran tamaño es prácticamente inmune a la competencia exterior debido al costo tan elevado del flete. Aquí se incluyen piezas huecas de gran tamaño como los depósitos automotrices para gasolina, conductos, cajas de herramientas, muebles y juguetes donde se utiliza principalmente HDPE, en segundo lugar PP y algunas especialidades como los TPO y ABS. Aunque no son más de 10 empresas en México que participan en este segmento, si constituyen un grupo que se caracteriza por tener tecnología de punta y que crece a índices superiores a otros mercados. El plástico es la mejor opción en el sector automotriz porque es económico, ligero, seguro y permite hacer cualquier cantidad de figuras: ductos para aire y gasolina, spoilers, tanques gasolina, asientos completos, cabeceras, tableros, defensas, etc., sin embargo, también se trata de un mercado con muchas barreras de entrada, principalmente de índole normativo. Asimismo, como las empresas armadoras son globales, las decisiones de producción y desarrollo de productos también son globales. En la industria de muebles el crecimiento es un tanto estático porque depende de la construcción institucional. Aquí se incluyen butacas para estadios y auditorios, mesas. Por otro lado se tienen diversos artículos de consumo como juguetes, macetas, botes para basura, artículos decorativos, señalamientos de tránsito, cajas para herramientas, que también se moldean por soplado cuyo crecimiento se manifiesta en el orden del 6%.

Contenedores industriales

Algunas fuentes consultadas clasifican a los contenedores industriales también dentro de
la categoría de envases pero, la mayoría de los proveedores de materias primas los identifican como un rubro independiente porque se caracteriza de distintas formas. Básicamente sólo se emplea HDPE para producir este tipo de recipientes, pero es un Polietileno especial para este mercado que presenta resistencia mecánica y química. En México existen 6 empresas que fabrican contenedores industriales donde las más grandes tienen plantas en varias partes para evitar los costos altos de los fletes. Es un sector que ha crecido considerablemente los últimos años pero que está limitado a pocos jugadores de gran tamaño debido al alto valor necesario de inversión.

Proveedores de materias primas

Cada aplicación de soplado requiere diferentes propiedades de los plásticos que se utilizan. Para el envase de alimentos, cosméticos y farmacéuticos se necesitan que los polímeros empleados cuenten con propiedades organolépticas controladas, además de resistencia a la ruptura, tenacidad, transparencia en algunos casos y opacidad en otros. Los contenedores y envases de productos industriales y para limpiadores y detergentes, requieren resistencia química, especialmente cuando se clasifican como peligrosos. Los grados de soplado de Polietileno son en su mayoría de origen extranjero, principalmente de Estados Unidos, entre los que sobresale Exxon, Equistar, Total, Chevron Dow y Formosa, quienes atienden el mercado de empresas grandes de forma directa y a los transformadores medianos y pequeños a través de distribuidores. Pemex participa en este mercado solamente con un grado de HDPE, para envases no alimenticios. “En el mercado de soplado de HDPE los distribuidores en México juegan un papel muy importante, ya que son quienes han desarrollado no sólo a los clientes medianos y pequeños, sino que también apoyan con servicio a las empresas grandes... Además, son quienes mejor pagan”, reconoce Silvestre Iniesta, Gerente de Ventas de la empresa Total Petrochemicals. El PET se produce localmente, e incluso se exporta. Las firmas en México son M&G, Invista, Eastman y Kimex. El compuesto de PVC para soplado se produce localmente, sin embargo, también existe una importante presencia de material importado. El PP para soplado lo tiene Indelpro, además de otras firmas que lo importan a México, y aunque su consumo aúnes incipiente se augura que en un futuro cercano empezarán a aparecer nuevos envases desarrollados con este plástico, tanto para el segmento de agua como de detergentes.

CONCLUSIONES

La situación más importante en la industria de plásticos este año es la continua variación de precios de materias primas, manteniéndose en los niveles altos. No obstante, los transformadores de productos soplados muestran crecimientos promedio del 5%. Esto se basa en la gradual recuperación económica de México y a los patrones de consumo establecidos en la industria del envase. La mayoría de los productos moldeados por soplado se destinan como envases de artículos de consumo, de manera que el mejor indicador de este tipo de bienes son las ventas de las tiendas de autoservicio que, de acuerdo con cifras de la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio), crecen más de un 9%, y particularmente el mercado de alimentos y bebidas, que crece 5%. Estos indicadores son un buen augurio para el futuro cercano del mercado de botellas de plástico y contenedores. Además, debido a que los envases son muy ligeros y voluminosos para transportarlos y almacenarlos de forma económica, no sufren de competencia externa por los bajos costos, como sucede con otros productos. La situación descrita podría mejorar para el siguiente año, ya que los moldeadores de estos productos, en la medida en que se incrementa el mercado y se estabilizan los precios de materias primas, podrán disfrutar de un doble beneficio, lo cual permitirá mejorar los márgenes de utilidad y a su vez motivar la adquisición de moldes y maquinaria más moderna. Lo importante ahora es encontrar, cuanto antes, cómo hacer una botella más atractiva. Hay que recordar que al principio lo importante era hacer botellas baratas, donde se podían vender cualquier cantidad de botellas. En la actualidad varios participantes coinciden compitiendo por el mismo espacio en un anaquel, de manera que la clave se halla, ahora, en encontrar la forma de hacer que cada marca evolucione, que sea recordada y que contenga los valores en el cuerpo de un envase. Los ejecutivos de mercadotecnia ya no deciden en función del precio más barato, sino por lo más atractivo que pueda resultar un envase en el anaquel, ya que se han convertido en un recurso decisivo de la publicidad.



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