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10 prioridades del nuevo presidente Biden ante el cambio climático

¿Qué acciones tomará el presidente número 46 de la historia de los Estados Unidos contra la crisis de cambio climático?

El presidente en funciones de Estados Unidos, Donald Trump, se ha distinguido por sus polémicas declaraciones en torno al cambio climático y la problemática ecológica mundial. Con sus días contados en la Casa Blanca, los expertos empiezan a contemplar las que serían las prioridades del presidente electo Joe Biden para abordar la crisis climática.

El tema no es nuevo para el ganador de las elecciones estadounidenses. Joe Biden fue el único candidato con una estrategia medioambiental a largo y corto plazo y su estrategia en contra del cambio climático, el llamado, Plan Biden, buscará implementar una inversión histórica en temas de energías limpias.

10 Acciones prioritarias

En un artículo reciente, el director del World Resources Institute (WRI), Dan Lashof, destaca las 10 prioridades en las que el presidente electo Joe Biden debe concentrarse para implementar su ambicioso plan ambiental.

  1. Compromiso a reducción de un 45 a 50% para 2030 de emisión de gases de efecto invernadero

Según el informe Accelerating America’s Pledge de 2019, durante la campaña de Biden, se pedía lograr cero emisiones de las centrales eléctricas para 2035 y alcanzar emisiones netas cero en toda la economía para 2050. Esto requeriría que la administración de Biden establezca políticas federales sólidas que se basen en y complementen el liderazgo ejercido por los estados, las ciudades y el sector privado.

2. Invertir en tecnologías del futuro para evitar cambio climático

Biden ha propuesto 2 billones de dólares para inversiones contra el cambio climático y para estimular la economía, crear empleos y hacer crecer la industria de energía limpia en Estados Unidos.

Si bien es posible que no pueda aprobarse toda la inversión debido a un Congreso dividido, sí tendrá una influencia significativa para insistir en que sus prioridades estén incluidas en la legislación.

Estas inversiones deben diseñarse para catalizar el progreso hacia los objetivos de reducción de emisiones a corto y largo plazo. Eso significa no solo implementar tecnologías rentables que tenemos actualmente, como la energía solar, eólica, bombas de calor y vehículos eléctricos, sino también invertir en el futuro; en tecnologías para las décadas siguientes, como sistemas geotérmicos mejorados, hidrógeno limpio y acero de cero emisiones.

3. Vehículos nuevos vendidos a partir de 2035 produzcan cero emisiones

En septiembre de 2020, el gobernador de California, Gavin Newsom, firmó una orden ejecutiva que ordena a la Junta de Recursos del Aire de California, establecer estándares para eliminar gradualmente la venta de vehículos contaminantes para 2035. Los autobuses y la mayoría de los demás vehículos diésel de servicio mediano y pesado también pueden electrificarse.

4. Incrementar estándares de electricidad limpia al 55% para 2025.

La electricidad limpia abundante es esencial, no solo para eliminar la contaminación de todas las plantas de energía para el 2035, como se ha comprometido a hacer Biden sino también para descarbonizar el transporte, los edificios y gran parte de la industria.

5. Abordar los supercontaminantes

Un punto brillante para la cooperación bipartidista durante 2020 fue el consenso alcanzado sobre la legislación federal para implementar las enmiendas de Kigali para reducir gradualmente la producción y el uso de «supercontaminantes». Si esta legislación no se promulga antes de que asuma el cargo, Biden debería pedirle al Congreso que la apruebe rápidamente el próximo año.

El metano, el principal componente del gas natural, también atrapa mucho más calor que el dióxido de carbono. La administración de Biden debería restablecer y fortalecer rápidamente las reglas de la EPA y el Departamento del Interior de la era de Obama para frenar las fugas de metano.

6. Establecer estándares en electrodomésticos y demás equipos

Casi el 12% de las emisiones de dióxido de carbono de los EE. UU. provienen de la quema de gas fósil, petróleo o propano en los hogares y otros edificios para obtener calor y agua caliente. Estas emisiones podrían eliminarse de manera rentable en la mayoría de los casos al requerir el uso de bombas de calor eléctricas cuando sea necesario reemplazar los electrodomésticos.


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7. Estándares de desempeño para la industria de cemento, de acero y de plástico

Algunas de las mayores fuentes industriales de dióxido de carbono implican emisiones de reacciones químicas, además de la combustión para calderas y calor a alta temperatura. Se están desarrollando una variedad de técnicas innovadoras para reducir, eliminar o incluso revertir estas emisiones.

Dadas estas circunstancias, la administración de Biden debería trabajar con el Congreso para proporcionar fondos sustanciales para proyectos de investigación, desarrollo y demostración.

8. Aumentar la eliminación de dióxido de carbono

Además de reducir las emisiones directas lo más rápido posible, es cada vez más claro que Estados Unidos necesitará eliminar miles de millones de toneladas de dióxido de carbono que ya se encuentran en el aire para compensar las emisiones pasadas.

Sin la eliminación de carbono, Estados Unidos no podrá hacer lo que le corresponde para mantener el aumento de la temperatura global en 1,5 grados C, límite que los científicos dicen que es necesario para evitar los peores impactos del cambio climático.

9. Restablecer el liderazgo nacional

Además de reincorporarse de inmediato al Acuerdo Climático de París, como Biden ha prometido, debería elevar la acción climática al nivel más alto de la política exterior de Estados Unidos.

La nueva administración debería presentar un renovado plan climático nacional a las Naciones Unidas que incluya un objetivo principal de reducir las emisiones entre un 45% y un 50% por debajo de los niveles de 2005 para 2030. Además, debería entregar los 2 mil millones pendientes de la promesa de 2014 de Estados Unidos al Fondo Verde para el Clima y hacer una nueva promesa al Fondo en línea con la ambición de otros países.

10. Contaminación fiscal

Por último, pero no menos importante, ninguna política climática está completa sin un mecanismo para responsabilizar a los emisores y garantizar que las reducciones de emisiones basadas en la ciencia se logren; la investigación del WRI muestra que la fijación de precios del carbono debe ser un componente integral de un plan climático eficaz.

Se espera que el 14 de diciembre de 2020, Joe Baden se convierta en el presidente número 46 de los Estados Unidos, una vez que se haya pronunciado el Colegio Electoral. 

Para más información, visite https://www.wri.org/news/biden-climate-action-priorities

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