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Industria del Calzado: propositiva y con visión ante el COVID-19

El licenciado Luis Gerardo González Garcia, presidente de CICEG y CANAICAL, principales cámaras de la industria del Calzado, nos habla de cómo este sector enfrenta propositivamente al COVID-19.

La contingencia por el COVID-19 trajo como consecuencia retos y oportunidades en todas las ramas industriales. Luis Gerardo González García, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) y de la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (CANAICAL), nos comparte cómo es que la industria del Calzado enfrenta los estragos de esta pandemia.
En sus palabras, “actualmente, la mayoría de la industria de Calzado está detenida, solo un porcentaje muy pequeño se encuentra fabricando principalmente calzado de seguridad para sectores esenciales como industria Eléctrica –Comisión Federal de Electricidad (CFE)–, Química y de Construcción, así como calzado grado alimenticio para el industria Médica”.
Luis Gerardo González declara que las afectaciones que hoy en día enfrenta una fábrica de calzado son falta de liquidez, altos inventarios, cuentas por cobrar, falta de pedidos, insuficiencia presupuestal para pagar salarios e impuestos, por mencionar algunas.
Debido a esta situación, afirma que el principal reto para la industria del Calzado como consecuencia del COVID-19, será garantizar la seguridad y el bienestar de sus colaboradores ante la amenaza de una infección o rebrote en sus centros de trabajo. Esto implica una inversión de tiempo y recurso para implementar las medidas de sanitización, seguridad y prevención en la empresa. Por ello CICEG y CANAICAL desarrollaron un Protocolo de Salud, Seguridad y Prevención para la Industria del Calzado y Marroquinería, que han difundido a todos los industriales y que cumple con los requerimientos de las autoridades federales.
Otros retos importantes que menciona serán la reactivación comercial, la agilidad y flexibilidad en las líneas de producción para entregar a los clientes con mayor prontitud. “Esto implica que la reactivación económica sea de todo el ecosistema del sector proveeduría-cuero-cazado-marroquinería”, explica.
Por otra parte, nos habla de las oportunidades para la industria del Calzado en esta reanudación de actividades, las cuales son la modernización tecnológica en sus centros de trabajo, comercio electrónico, diseño y desarrollo de productos especiales y con alto valor agregado, mejor cultura de salud y seguridad laboral, exportaciones y nuevos modelos de negocio; temas ya integrados en el Plan de Transformación de la Industria del Calzado y Marroquinería de CICEG y CANAICAL.

¿Cómo sobrevive la industria del Calzado al COVID-19?

Luis Gerardo González expone las acciones que la CICEG está tomando para sobrevivir a la crisis sanitaria por el COVID-19, mismas que se aplican en varios rubros:
Reconversión de la industria: a raíz del COVID-19 la industria del Calzado ha presentado una mayor participación en el sector médico, ya que al incrementarse la demanda de cubrebocas, caretas, batas, guantes, overoles, entre otros productos de protección y prevención necesarios para el control de la pandemia, algunas fábricas de calzado vieron la oportunidad de mantener a su personal activo y reconvirtieron algunos de sus procesos para la fabricación de estos artículos que repentinamente se convirtieron de primera necesidad. 
Por tal motivo, la CICEG ha desarrollado un protocolo para la manufactura de cubrebocas, con el propósito de apoyar a las empresas de calzado a mantener ocupado a su personal, aunque esta actividad no representara un nuevo modelo de negocio rentable para la empresa.
Retorno seguro a los centros de trabajo: durante la cuarentena sanitaria visualizó la necesidad de diseñar y desarrollar un Protocolo de Salud, Seguridad y Prevención para la Industria del Calzado y Marroquinería, para ser implementado en las fábricas previo al regreso de todos los trabajadores.
Este protocolo describe el “qué” lineamientos de administración, producción, ingeniería, capacitación, comunicación, transporte, sanitización, equipos de seguridad y protección, auditorías y liderazgo deberán aplicarse en toda la organización. El protocolo también contempla el “cómo” hacer los deberes, apoyado en protocolos específicos, videos, infográficos, fuentes de instituciones de salud y gubernamentales, entre otros.   
Cabildeo constante con las autoridades: la CICEG ha sido una cámara activa en el cabildeo y exposición de la situación de las empresas en esta emergencia sanitaria, sus necesidades y requerimientos. Por ello, han sido actores principales en temas de reanudación de actividades, diseño de apoyos gubernamentales –financiamiento– y combate a los riesgos globales poscovid –incremento de contrabando, subvaluación y prácticas desleales de comercio–. 

Reintegración y persectivas después del COVID-19

Conforme la pandemia por COVID-19 vaya en descenso, las compañías van a reincorporarse a sus labores habituales de manera paulatina. El presidente de CICEG y CANAICAL confirma que la industria del Calzado se reintegrará a la vida laboral aplicando los protocolos sanitarios que les corresponden, conforme a lo establecido por las autoridades Federales, Estatales y Municipales; siempre con el estandarte de que la salud y seguridad del trabajador es lo primordial, y de forma planeada, ordenada, escalonada y responsable.
Las medidas sanitarias que la industria del Calzado tomará en la reincorporación laboral después del COVID-19 serán las recomendadas en los diferentes protocolos sanitarios y principalmente los establecidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social y los lineamientos técnicos para el entorno laboral, publicados en el Diario Oficial de la Federación. El tiempo previsto de la implementación de estas medidas es indefinido, pues está en función del comportamiento de la pandemia y de lo que indiquen las autoridades correspondientes.

Cabe mencionar que el virus no se va a retirar, se puede prevenir y controlar el contagio, pero no eliminar por completo. Por lo anterior, las empresas deberán mejorar la cultura de seguridad, salud, prevención y responsabilidad”, asegura nuestro entrevistado.

Por otra parte, nos habla de que las perspectivas que se vislumbran una vez pasada la crisis sanitaria por el COVID-19 en la industria del Calzado son la necesidad de venta nacional e internacional, lo que puede ser bueno para emprender en nuevos mercados más prósperos. “Existe en el mundo un efecto anti-China, que es el mayor fabricante de calzado global y los grandes comercializadores buscarán diversificar su proveeduría mundial. Es una gran ventana de oportunidad para nuestro país”, apunta.
Sin embargo, señala que siendo una industria con falta de capital, va a requerir esquemas de financiamiento de la banca de desarrollo y apoyo decidido por parte de las autoridades federales para la reactivación económica. Además de la unión empresarial para compartir conocimiento, mejores prácticas, tecnología y colaboración en la búsqueda de oportunidades de negocio.
Existe una necesidad urgente por una transformación hacia una industria incluyente y sostenible, productiva e inteligente en la generación de nuevos y mejores modelos de negocio. Una industria unida y decidida a continuar en lo que mejor sabe hacer: manufactura de calzado, pero más fuerte en su vinculación con gobierno, educación e investigación”, sentencia categórico. 
A modo de conclusión, explica que la industria del Calzado por sí sola puede salir adelante, puesto que la respalda su gremio, su experiencia y tradición, pero, sobre todo, la pasión por su gente y constancia de sus empresarios. 
“Ayudaría mucho la suma de un apoyo federal, somos parte de un sistema económico nacional, en el cual, una buena o mala decisión puede cambiar significativamente el futuro de nuestra industria; estamos convencidos de que somos parte de la solución, somos una industria propositiva y con visión hacia el futuro, inspirando el cambio, la colaboración y la innovación de las empresas que la conforman”.

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