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Morderse las uñas: pretextos para escarbar en la historia

En 1830 un europeo de apellido Sitts crea el palillo de naranja, y se comienzan a abrir salones para dar manicure a las mujeres. En la década de 1950 las revistas de moda resaltan el diseño de las uñas de las mujeres, desde las tenistas a las actrices.

Lo más parecido a los plásticos que tenemos en nuestro cuerpo y de manera natural son las uñas. Las uñas sirven para muchas cosas: protegen las puntas de los dedos, tan sensibles. Una forma salvaje de tortura es jalar las uñas, desde la raíz, con pinzas. Sólo enunciarlo es un acto cruel. Ahora ya no necesitamos las uñas para sobrevivir, pero nos protegen de lesiones y ayudan a tomar objetos pequeños.

¿Qué haríamos sin las uñas? Nos sería más difícil deshacer un nudo, o no podríamos rascarnos si nos pica un mosquito. Aparte, no existirían las manicuristas ni los podólogos tampoco. Los salones de belleza se sentirían vacíos, como que algo faltaría en ellos.

La frase: “Las uñas son lienzos en miniatura para una nueva forma de arte”, no tendría sentido.


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Las uñas además suelen ser un confiable indicador de la salud y, con frecuencia, una enfermedad afecta su crecimiento.

¿Cuáles son las partes de las uñas?

En los dedos, las uñas crecen en pliegues profundos de piel. A medida que las células epidérmicas ubicadas debajo de la raíz de la uña se mueven hacia la superficie de la piel, aumentan en número. Y las que se hallan más cerca de la raíz se aplanan y se comprimen unas junto a otras. Cada célula se vuelve una placa delgada que se apila en capas para formar la uña. Como el cabello, las uñas se forman mediante la queratinización. La queratina es una proteína que constituye la parte fundamental de las capas más externas de la epidermis y de tejidos como uñas, pelo, plumas, pezuñas y cuernos. Cuando las células se acumulan, la uña empuja hacia adelante. Por cierto, antes de que los tatuajes se pusieran de moda, las uñas ya marcaban la individualidad y/o la distinción de clase.

Morderse las uñas: pretextos para escarbar en la historia

La piel que se encuentra debajo de la uña es la matriz. La parte más grande de la uña, la lámina ungueal, sale de color rosa por la red de pequeños vasos sanguíneos que hay debajo, en la dermis. La zona blanca con forma de luna en la base de la uña recibe el nombre de lúnula. Las uñas de las manos crecen más rápido que las de los pies. Al igual que el cabello, las uñas prosperan más rápido en el verano. Si una uña se sale y la matriz no resulta gravemente lesionada, volverá a crecer. A lo largo de los años, el cuidado de las uñas ha avanzado tanto que prácticamente existe todo tipo de medios, materiales, como la laca o el plástico, y no faltan pretextos culturales para cuidar y decorar nuestras uñas, tanto de damas como de varones.

Estas son algunas de las fechas más rasgadas en ese avance:

1800 a.C.

El aspecto de las uñas pesaba: en la antigua babilonia el arte de las uñas era signo de poder.

1400 a.C.

Nefertiti se pintaba las uñas rojo rubí.

350 a.C.

En Grecia los hombres con poder decoraban sus uñas con pan de oro.

Siglo I a.C.

En Egipto, Cleopatra usaba henna para dar color a sus uñas.

Siglo XIII d.C.

En casi todos los continentes se cultiva el amor por las uñas decoradas.

1900

Las mujeres se cortan las uñas con tijeras de metal y las liman con limas metálicas.

1918

El compuesto químico nitrocelulosa aparece durante la Primera Guerra Mundial con fines militares, como los explosivos. Sin embargo, después de la guerra, descubren que se puede combinar para mezclar un esmalte de uñas brillante y duradero.

1920

El esmalte sintético fue introducido en París y de ahí al mundo.

1929

Se lanzan esmaltes perfumados, pero con escaso éxito.

1930

Estrellas de cine como Gloria Swanson y Bette Davis fomentan el glamur en las uñas.

1930

Las estrellas de cine hacen una moda de las uñas pintadas. Beatrice Key, manicurista prestigiosa de la época, introduce la “media luna”; se pintaba toda la uña excepto la parte de la lúnula.

Morderse las uñas: pretextos para escarbar en la historia
Cuidar de las uñas y decorarlas es un arte que requiere paciencia y creatividad

1940

Las uñas largas y rojas de Rita Hayworth inspiran las uñas ovaladas y pintadas de rojo.

-En la Segunda Guerra Mundial pintarse las uñas era un símbolo de resistencia.

-Los nazis prohíben el esmalte de uñas.

1954

Comienza la invención de las extensiones de uñas acrílicas. Fred Slack, un reconocido dentista se rompe una uña en el trabajo e intenta repararla con el polvo acrílico utilizado para reconstruir dientes.

1957

Fred y su hermano Tom patentan una versión exitosa y aplican las primeras uñas acrílicas, llamadas “Patinail”, nombre debido a Patricia Still, la encargada de las demostraciones en tiendas.

1960

Las uñas artificiales se ponen de moda y son más largas que nunca.

1970

La tendencia hacia la conciencia ecológica da lugar a productos más respetuosos con el medio ambiente.

1979

El Dr. Stuart Nordstrom inventa el sistema de líquido y polvo que se usa en las uñas de acrílico en la actualidad.

1982

Se introducen las uñas de gel al mercado.

1990

Los fabricantes americanos comienzan a desarrollar geles con fotoiniciadores curados bajo luces UV.

2000

En los últimos años surge el nail art, esmaltado permanente, con todo tipo de formas y por supuesto infinidad de colores.

2018

La última tendencia son impresiones que se realizan a las uñas a través de una máquina que permite elegir el diseño al gusto y lo imprime en ellas, de la misma manera tiene una mayor duración y genera efectos muy interesantes que revolucionan la moda.

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