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Nuevas caminos para la movilidad

Gana aceptación entre los consumidores la idea de vehículos autónomos y eléctricos.

El Sector Automotriz verificará cambios en un futuro cercano
Polímeros que logran piezas más resistentes, recubrimientos para baterías, plásticos en cables que ayudan a retardar la flama, son algunos ejemplos de lo que representa la Industria del Plástico para la movilidad hoy en día.
El consumidor global observa -cada vez con más detenimiento- su impacto en el deterioro medioambiental. De hecho, ahora es un crítico del manejo de sus finanzas, por lo que la compra de un auto significa, con más frecuencia, que los fabricantes se verán obligados a integrar elementos que reduzcan costos, no afecten de forma negativa al planeta, y sean, por añadidura, más rápidos y seguros, con más tecnología y más adecuados a las necesidades personales. También de las empresas que manejan flotillas.
El Estudio Global del Consumidor Automotriz 2018, elaborado por Deloitte, descifra el entramado panorama para el mundo automotor y su enorme responsabilidad y compromiso con preferencias, experiencias y necesidades que los lleven a ser elegidos por los posibles compradores.
Las nuevas posibilidades de llevar vehículos autónomos y electrificados al mercado están obligando a fabricantes, proveedores y compañías de innovación a invertir enormes cantidades de dinero para hacer que estas tecnologías se hagan realidad.
Hay varias razones detrás de este impulso de I + D: los vehículos autónomos tienen el potencial de mejorar drásticamente la seguridad vial al reducir el error del conductor; y los vehículos eléctricos (EV) pueden reducir el impacto ambiental negativo causado por la quema de combustibles fósiles para el transporte.
Los especialistas consideran que los vehículos autónomos serán parte de nuestras vidas en un futuro cada vez más cercano, y consideran para ello un estudio del Brookings Institute, que estima la inversión en la tecnología autónoma en 80 mil millones de dólares en los últimos tres años.
En ese sentido, se maneja una serie de factores en juego que moverán al sector en los próximos años.
Algunos de ellos, son:
FLUCTUACIÓN EN LA DEMANDA
La demanda mundial de vehículos ligeros está comenzando a atascarse. Los pronósticos recientes esperan un crecimiento anual entre 1.5 y 2.5% a mediados de la próxima década. La mayoría de los analistas predicen una desaceleración cíclica.
Dadas estas condiciones, muchos fabricantes de automóviles pueden necesitar priorizar el funcionamiento de sus inversiones, e incluso podría desestabilizar muchas de las asociaciones estratégicas que se desarrollan entre fabricantes tradicionales y sus proveedores.
USO DE OTRA CLASE DE TRANSPORTE
La demanda global de vehículos también puede pasar por un significativo cambio por la decisión de los consumidores de utilizar otra clase de transporte. Un 23% de los entrevistados aseguró preferir el uso de bicicleta o hacer viajes compartidos.
Lo más interesante en este caso es que 52% cuestiona activamente si necesitan poseer un vehículo en el futuro. Estas estadísticas apuntan hacia una tendencia creciente de urbanización masiva y un futuro potencial donde la propiedad del vehículo se reduce drásticamente a favor de flotas de movilidad compartidas.
ELECTRIFICACIÓN REGULATORIA
Con más frecuencia, los responsables de políticas públicas promueven leyes para contar con un ambiente urbano que incluya un lugar limpio y conectado; un sistema de transporte eficiente y seguro. De hecho, países como Noruega, Gran Bretaña, Francia y los Países Bajos , ya anunciaron la prohibición de la venta de vehículos con motores de gas y diésel convencionales en las próximas dos décadas.
Para 2030, India apunta a tener una flota de vehículos totalmente eléctrica, lo que provocó que los fabricantes de automóviles, como Hyundai y Suzuki, anunciaran planes agresivos para introducir una gama de vehículos eléctricos en el mercado indio.
La seguridad, la confianza de la marca y el costo, serán los elementos que el consumidor del futuro considere para comprar un auto, siendo los consumidores más jóvenes los que abracen la tecnología autónoma.
En lo que respecta a México, en los primeros ocho meses del 2017, se vendieron 8,268 autos eléctricos e híbridos.
Sin embargo, el futuro de los vehículos conectados está en función de la oferta y la demanda del petróleo y del gas. Es aquí donde la Industria del Plástico debe hacer un análisis, ya que, en el desarrollo de los vehículos del futuro, se necesitarán materiales plásticos que reduzcan el peso de los automóviles, permitan un menor costo y una reducción de materiales no reciclables.
Los plásticos se utilizan ahora en alrededor de un 19%. Sin embargo, este valor se incrementará por los propios avances en el campo de la I+D, que permitirán fabricar piezas cada vez más complejas, con plásticos de elevadas prestaciones y a un costo menor.
En estos años, algunos de los tipos de plásticos utilizados en la fabricación de un automóvil son el Polipropileno (PP), seguido del hule para llantas, los plásticos de ingeniería y los elastómeros.
Las características a destacar de los plásticos es que son resistentes químicamente hablando, y cuentan con buenas propiedades mecánicas y eléctricas, son resistentes al calor; por lo que son utilizados en parachoques, salpicaderas, carcasas del sistema de calefacción, depósitos de líquidos, alerones, spoilers, rines y aislantes para cables.
La evolución de los plásticos también va a ir acompañada de los avances tecnológicos en materia de movilidad, sobre todo si se considera que, dado el tamaño del parque global de vehículos, y el hecho de que cada uno tiene una vida útil de entre 10 a 15 años, o más, el cambio hacia la transformación del mercado con la conducción autónoma y powertrains eléctricos, probablemente tomará varias décadas llegar a un punto de inflexión en una industria que ha venido madurando durante más de un siglo.

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