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Todo cabe en una molécula de plástico sabiéndola acomodar

El espacio que ocupa la información no deja de crecer. La alternativa de guardar más en menos se oculta en moléculas de plástico.

¿Sabía usted que producimos más datos que nunca? Las estimaciones actuales calculan que arrojamos 1,145 billones de megabytes de datos al día; si alguien intentara descargarlo todo utilizando las velocidades actuales de Internet, se llevaría en hacerlo casi dos mil millones de años ¿Puede una molécula de plástico almacenar tanto como el silicio?

Y es que el mundo cada día crea más datos y más datos, e información, toda en formato digital, requiriendo que parte de esa producción sea resguardada. Pero hay un límite, por lo que urge hallar vías alternativas y/o complementarias al almacenamiento en la nube o a través del hardware. Por eso, ahora que están de moda, resultan tan atrayentes las opciones químicas o biológicas. Como las bacterias modificadas, o bien, las moléculas de plástico, más interesantes aún.

Cabe imaginar que todos los libros, con todas sus páginas, con todos sus puntos, comas y tipografías, inclusive, con todo e ilustraciones, podrían caber en nuevos desarrollos de tecnología para almacenar datos en un código químico mediante moléculas de plástico. Esta técnica, por cierto, se sabe que compacta los datos con mayor eficiencia en plásticos que en el ADN.


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El avance supone un paso enorme para el empleo de polímeros sintéticos definidos por secuencia para el almacenamiento de información. De acuerdo con los investigadores, la molécula de plástico constituye una alternativa muy prometedora para resguardar datos de forma eficiente, “en el marco de un escenario que muestra la saturación de las formas tradicionales de almacenamiento de información digital”.

Ahora sí se pueden comprimir textos literarios en moléculas de Poliuretanos, como los que reprodujeron investigadores estadounidenses de la Universidad de Texas, en Austin, de una cita de “Mansfield Park”, de la novelista británica del siglo XIX Jean Austen («…si un esquema de felicidad falla, la naturaleza humana se vuelve hacia otro»). Cuando se leen, las moléculas revelan la cita de Jane Austen de Mansfield Park. Y la escribieron en un “lenguaje molecular” hexadecimal y representado en moléculas de plástico que almacenan los datos en una forma más compacta que en el ADN.

Todo cabe en una molécula de plástico sabiéndola acomodar

Para sus monómeros, o bloques de construcción, el equipo de Texas utilizó dieciséis aminoalcoholes diferentes. Uniendo estos, crearon 18 moléculas más largas, llamadas oligómeros, cada una compuesta de monómeros individuales. Dentro de las moléculas más largas, las combinaciones de monómeros correspondían a letras específicas, y los monómeros más baratos correspondían a letras de uso más común.

Por cierto, ¿sabía usted que, como molécula, el ADN dura mucho tiempo (500,000 años si se almacena bien) superando con creces la vida útil potencial del papel y la tinta en un orden de varias magnitudes. ¡Eso sí!, debe mantenerse estéril y requiere de un manejo cuidadoso. Quizá eso puede hacer que el almacenamiento de información utilizando ADN sea un poco caro. Por eso la opción es el plástico. Además, los investigadores calculan que los cuatro pares de bases, pares de bloques de construcción de ADN, pueden almacenar 1.019 bits de información por metro cúbico, en cambio, al usar polímeros, tenemos más de cuatro bloques de construcción para elegir. De hecho, hay tantas opciones de monómeros como se pueden localizar comercialmente, por lo que existe la posibilidad de aumentar exponencialmente la densidad de información.

En un nuevo estudio, publicado en la revista Cell Reports Physical Science, se confirma que es posible codificar cualquier tipo de información en polímeros. Eric Anslyn, químico y autor del estudio, aseveró que “este método ofrece una amplia variedad de posibilidades. Hemos visto libros e imágenes, entre muchas otras cosas, almacenados en moléculas. Este estudio es un primer paso hacia un objetivo a largo plazo: buscamos poder sentar las bases de una técnica eficiente para el almacenamiento de datos en moléculas de plástico y polímeros sintéticos en general”.

 

 

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