Un reloj gigante de peso pluma

El diseñador belga Anthony Duffeleer da una nueva vida al mundo de los relojes con su creación Oclock, el cual comercializa la empresa holandesa Van Esch.

No es su forma o diseño lo que hacen que sea original, sino más bien el espacio que ocupa y su tamaño: con un diámetro de 120 cm, Oclock fue diseñado para ser colocarse en el suelo, revolucionando así el lugar tradicional del reloj de pared.

Aparte de su tamaño, su diseño es muy simple y ligero ya que está hecho de Polietileno (PE) rotomoldeado. Oclock también actúa como una fuente de luz y funciona como un proyector cuando está encendido. En definitiva, un diseño, de un objeto todavía convencional, pero decorativo que aportan un toque de fantasía a cualquier lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar