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Vicente Rojo: del diseño al arte y viceversa

Vicente Rojo es considerado como uno de los artistas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX en México

Una gran exposición retrospectiva en el Museo de Arte Moderno será parte del homenaje nacional que se le brindará al artista Vicente Rojo, fallecido a los 89 años, el 17 de marzo de 2021.

A través de un comunicado, la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), informaron que la muestra ya se había planeado con el propio artista antes de que muriera. Sin embargo, no han fijado fecha ni dado a conocer más detalles. Hay que estar al pendiente.

Además, el Antiguo Colegio de San Ildefonso recordó, por cierto, que Rojo se encontraba trabajando en dos obras con que el artista quería honrar a Octavio Paz, su amigo. “Nos toca concluir su homenaje a ‘Piedra de sol’, celebrar así su vida e imaginación y con ellas el diálogo amoroso de la palabra y la piedra», informó el propio Colegio al enterarse de la muerte del artista.


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Una vida en rojo subido

Vicente Rojo Almazán nació el 15 de marzo de 1932 en Barcelona, España, ciudad en la que formalizó sus primeros estudios de escultura y cerámica. En 1949, después de una década separados por la guerra, llegó a México a los 17 años, a reunirse con su padre. Imaginó a México a través del cine y la música, y a pesar de su precaria situación económica, asumió que había “arribado a un lugar que lo abrazaría”.

Vicente Rojo: del diseño al arte y viceversa
Obra del artista

En este país, donde “se enamoró de la luminosidad mexicana”, se inscribió en la Escuela de Artes Plásticas (actual Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda del INBAL), la cual abandonó para trabajar como asistente del pintor Miguel Prieto en la oficina de Ediciones del INBAL, y para el suplemento México en la Cultura, dirigido por Fernando Benítez.

Rojo estudió pintura y tipografía, realizando durante más de 50 años una extensa obra como diseñador gráfico, pintor y escultor. Colaboró, además, en la fundación de editoriales, suplementos culturales y otras publicaciones. A lo largo de su vida llevó a cabo numerosas exposiciones individuales y participó en incontables muestras colectivas en todo el mundo.

Vicente Rojo: del diseño al arte y viceversa
Obra del artista.

Su pintura ha sido clasificada en cinco series principales: Señales, donde profundizó con formas geométricas básicas; Negaciones, donde su intención era que cada cuadro negara al anterior; Recuerdos, donde “hizo un intento de abandonar una infancia difícil”; México bajo la lluvia, donde persiste en el recuerdo de un día que vio llover en Tonantzintla, y Escenarios, donde integra miniseries y hace un repaso, una suma de sus temas y obsesiones.

A partir de 1980, en un intento por darle otra dimensión a su trabajo, comenzó a alternar la pintura con la escultura, con el anhelo de reflejar, “como en un juego de espejos, dos soledades, la del creador y la del posible espectador”. Volcanes es una de sus series de esculturas más conocidas.

Rojo fue un formidable innovador dentro de la industria editorial mexicana, donde hizo escuela. Fundó suplementos culturales y casas editoras, como Era. También fue uno de los artistas más importantes del abstraccionismo en México, adscrito a la Generación de la Ruptura, aunque él consideraba que el movimiento era “más bien de continuidad” de “Apertura”.

Entre las últimas creaciones que realizó destacan proyectos como el vitral iluminado del edificio del Monte de Piedad, que le significó un reto, por las dificultades de la técnica del vitral. Asimismo, concibió en el Antiguo Hostal de Santo Tomás de Villanueva, posteriormente Hotel de Cortés, un monumental jardín urbano en el nuevo Museo Kaluz de Arte Mexicano.

Vicente Rojo: del diseño al arte y viceversa
Vicente Rojo contribuyó a la construcción de la moderna identidad cultural del país.

Y hasta hace poco, Rojo preparaba el Memorial de Octavio Paz, en San Ildefonso; un patio donde hay una especie de fuente, con un rehilete, y luego, cubriendo las urnas, otro rehilete; también, una sala con libros, videos, lecturas, y el memorial en sí, donde van a estar las cenizas de nuestro Premio Nobel de Literatura.

Vicente Rojo se fue de la vida dejando un largo caudal de sus múltiples facetas como diseñador gráfico, pintor y escultor. Parte de su obra ha sido compilada en los libros Vicente Rojo, diseño gráfico (1990) y Puntos suspensivos, escenas de un autorretrato (2010). Fue Premio Nacional de Ciencias y Artes 1991, Premio México de Diseño 1991, Medalla al Mérito en las Bellas Artes 1994 (España) y Medalla Bellas Artes 2011. Ingresó a El Colegio Nacional el 16 de noviembre de 1994.

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